mar
20
mar
2012
Fuente: ESO
Los astrónomos creyeron durante un tiempo que las galaxias más tempranas eran mucho más pequeñas que las impresionantes galaxias espirales y elípticas que pueblan el universo actual. A lo largo de la vida del cosmos, uno de los grandes retos ha sido conocer cómo “engordan” las galaxias, y saber qué comen y cuáles son sus hábitos alimentarios sigue siendo un misterio.
Un nuevo sondeo de galaxias cuidadosamente seleccionadas se ha centrado en sus años adolescentes — aproximadamente el periodo que va entre los tres mil y los cinco mil millones de años tras el Big Bang.
Empleando los instrumentos de última tecnología del Very Large Telescope (VLT) de ESO, un equipo internacional está desvelando qué ocurrió en realidad. En más de cien horas de observación el equipo ha recogido el mayor número de observaciones detalladas jamás obtenidas de galaxias ricas en gas en ese estadio temprano de su desarrollo [1].
“Vemos cómo se enfrentan dos tipos de galaxias en crecimiento: unas con eventos violentos de fusión en los que las galaxias más grandes devoran a las más pequeñas, otras que se alimentan de un suave flujo continuo de gas que cae sobre ellas. Ambas situaciones pueden llevar a la creación de numerosas estrellas nuevas,” explica Thierry Contini (IRAP, Toulouse, Francia), quien lidera el trabajo.
Estos nuevos resultados apuntan hacia un gran cambio en la evolución cósmica de las galaxias, cuando el universo tenía entre tres mil y cinco mil millones de años. El flujo suave de gas (eso1040) parece haber sido un factor importante en la formación de las galaxias cuando el universo era muy joven, mientras que las fusiones fueron relevantes más tarde.
“Para comprender cómo crecieron y evolucionaron las galaxias necesitamos mirarlas con la mayor precisión posible. El instrumento SINFONI instalado en el telescopio VLT de ESO es una de las herramientas más potentes del mundo para analizar galaxias jóvenes y distantes. Juega el mismo papel que un microscopio para un biólogo,” añade Thierry Contini.
Las galaxias distantes, como las del sondeo, son diminutas y tenues burbujas en el cielo, pero la alta calidad de imagen del VLT, junto con el instrumento SINFONI [2], dan como resultado que los astrónomos puedan hacer mapas de cómo se mueven y saber de qué están compuestas diferentes partes de las galaxias. Hubo algunas sorpresas.
“Para mí, la mayor sorpresa fue el descubrimiento de muchas galaxias cuyo gas no estaba en rotación. Este tipo de galaxias no se observan en el universo cercano. Ninguna de las teorías actuales predice estos objetos,” afirma Benoît Epinat, otro miembro del equipo.
“Tampoco esperábamos que hubiera tantas galaxias jóvenes del sondeo que tuvieran elementos pesados concentrados en sus partes externas — esto es exactamente lo contrario de lo que se observa en las galaxias actuales,” añade Thierry Contini.
El equipo no ha hecho más que iniciar el estudio de su enorme conjunto de observaciones. Planean observar estas galaxias con futuros instrumentos del VLT y con los telescopios ALMA para estudiar el gas frío de esas galaxias. Mirando hacia el futuro, el E-ELT (European Extremely Large Telescope, Telescopio Europeo Extremadamente Grande) estará equipado con la instrumentación ideal para ampliar este tipo de estudio y profundizar en el universo temprano.
Notas:
1] El nombre del sondeo es MASSIV: Mass Assembly Survey with SINFONI in VVDS. VVDS es el VIMOS-VLT Deep Survey. VIMOS es el VIsible imaging Multi-Object Spectrograph, una ponderosa cámara y espectrógrafo en el VLT utilizada para encontrar las galaxias usadas en los trabajos de MASSIV y medir sus distancias y otras propiedades.
[2] SINFONI es el Spectrograph for INtegral Field Observations in the Near Infrared. Es el instrumento del VLT utilizado para el sondeo MASSIV. SINFONI es un espectrógrafo de campo integral en el infrarrojo cercano (1.1-2.45 µm) que utiliza óptica adaptativa para mejorar la calidad de imagen.

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jue
23
may
2013
La tarea de resumir más de tres milenios de investigaciones sobre el cielo parece imposible, más difícil aún parece presentarla de modo que pueda ser conocido por cualquier tipo de lector, independientemente del conocimiento del mismo, y de modo que se disfrute con el descubrimiento de los cuerpos que pueblan el espacio y con la historia de los grandes hombres que hicieron avanzar la astronomía hasta sacar, al hombre y a la Tierra, del centro del universo y colocarlo en un lugar periférico de una galaxia en la orilla del cosmos. Breve Historia de la Astronomía emprende esta tarea y consigue, mediante un texto sucinto y ameno, desplegar ante nosotros el universo y todos sus detalles.
Partiendo de la Prehistoria, en la que ya los hombres escrutaban los cielos, conoceremos la astronomía babilónica, china o en el antiguo Egipto, y además los inmensos conocimientos de la América precolombina; el geocentrismo grecorromano supone un avance que se estanca en la Edad Media; tras esto llegará la revolución heliocéntrica desde Copérnico hasta la dramática vida de Galileo Galilei y, tras él, las leyes de la dinámica celeste de Newton, un auténtico titán de la ciencia; describirá los objetos estelares desde los planetas hasta las estrellas y cometas; en los dos últimos capítulos nos mostrará los caminos que está siguiendo la ciencia en la actualidad –la naturaleza de los agujeros negros, el Big Bang y la historia del tiempo o la posibilidad de viajar en el espacio- y el futuro de la astronomía que pasa por hallar vida en otros planetas o por investigar la materia oscura y las especulaciones sobre el fin del universo.
Un recorrido por la historia de la astronomía muy útil para comprender la inquietud, connatural al ser humano, que le hace mirar al cielo y preguntarse qué son las estrellas, los planetas, qué hay más allá de la Vía Láctea si estamos solos en el universo o cuando se acabará el mundo.
La historia de la astronomía en la palma de la mano.
Puedes ver parte de la obra en:
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Breve historia de la astronomía
Angel R. Cardona
Editorial Nowtilus
Isbn- 9788499675046
Pvp- 13,95 euros
Mayo 2013
mié
22
may
2013
Fuente: NASA
El rover Curiosity de la NASA en Marte ha utilizado el taladro de su brazo robótico para tomar una muestra de polvo del interior de una roca llamada "Cumberland". Está planeado que porciones de
la muestra sean transportadas en los próximos días a los instrumentos de laboratorio dentro del rover. Ésta es sólo la segunda vez que una muestra ha sido tomada del interior de una roca en
Marte. La primera fue la perforación de Curiosity de una roca llamada "John Klein" hace tres meses.
Cumberland se parece a John Klein y se encuentra a unos 2.75 metros más hacia el oeste. Ambas se encuentran en una depresión llamada "Yellowknife Bay". Curiosity taladró la roca el pasado
domingo, realizando un agujero de 1,6 centímetros de diámetro y aproximadamente 6,6 centímetros de profundidad.
El equipo científico espera usar el análisis del material de Cumberland para comprobar los hallazgos de John Klein. Los descubrimientos preliminares del análisis del polvo de la roca John Klein
realizados con los instrumentos de Curiosity indican que el lugar tuvo hace mucho tiempo condiciones ambientales favorables para la vida microbiana. Las condiciones favorables incluyeron
ingredientes clave para la vida, un gradiente de energía que podría ser explotado por microbios, y agua que no era fuertemente ácida o salada.
El Proyecto Mars Science de la NASA está utilizando a Curiosity para evaluar la historia de las condiciones ambientales habitables en el interior del Cráter Gale. Después de algunas observaciones
más cerca de 'Yellowknife Bay' en donde se encuentran las dos rocas perforadas, el equipo del rover planea comenzar una caminata hacia el Monte Sharp, en el centro del cráter.
mar
21
may
2013
Fuentes: Amazings
Después de la creación del universo por el Big Bang hace 13.000 millones de años, el cosmos quedó sumido en la oscuridad. No había ni estrellas ni galaxias. Sólo existía el gas (mayormente hidrógeno) que quedó después del Big Bang. Con el tiempo, esa época llegó a su fin. Eso ocurrió cuando las primeras estrellas se encendieron y su radiación convirtió en iones a los átomos de gas de las cercanías. Un experimento llevado a cabo recientemente ha permitido desvelar algunos detalles de esa época fascinante del universo, la de cuando se hizo la luz.
Esa fase de la historia del universo en que las primeras estrellas comenzaron a funcionar como tales y a emitir su resplandor, se llama la Época de la Reionización, y está íntimamente ligada a muchas cuestiones fundamentales de la cosmología. Pero mirar hacia tan atrás en el tiempo presenta numerosos desafíos observacionales.
Judd Bowman, de la Universidad Estatal de Arizona, y Alan Rogers, de Instituto de Tecnología de Massachusetts, han
llevado a cabo un experimento diseñado para detectar una señal, nunca antes vista, de esa época arcaica de la reionización del universo. La señal está presente en las ondas de radio emitidas por
el hidrógeno que existió entre las primeras galaxias. Algunas de esas ondas de radio están llegando a la Tierra hoy en día, y ciertas características de las ondas pueden aportar datos decisivos
sobre la Época de la Reionización.
A medida que se formaron las galaxias, ionizaron el hidrógeno primordial alrededor de ellas y causaron que esa señal de radio característica y casi omnipresente del hidrógeno desapareciera. Por
lo tanto, verificando si la línea estaba presente o no en ciertas épocas (lo que se logra observando a las distancias correspondientes en años-luz), los astrónomos pueden obtener indirectamente
datos acerca de las primeras galaxias y cómo evolucionaron en el universo temprano.
Los primeros resultados obtenidos por Bowman y Rogers indican que el gas no ionizado tardó al menos 5 millones de años en ionizarse.
.
dom
19
may
2013
Fuentes: Jorge Franchín, Scitech News, Amazings.
En el universo, los chorros de partículas subatómicas son expulsados por tres fenómenos: agujeros negros supermasivos en los centros de algunas galaxias, agujeros negros pequeños o estrellas de neutrones consumiendo material de sus estrellas compañeras, y soles jóvenes que están todavía en el proceso de recolectar materia de sus alrededores. Hay muchos casos de detección de campos magnéticos en los chorros de los dos primeros fenómenos. Pero, hasta ahora, no se había confirmado la presencia de campos magnéticos en los chorros de las estrellas jóvenes.
El nuevo descubrimiento aporta un indicio firme de que los tres tipos de chorros se originan a partir de un mismo proceso básico, tal como señalan Carlos Carrasco González, del Instituto de Astrofísica de Andalucía, dependiente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en España, y Luis Rodríguez de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Los astrónomos usaron el radiotelescopio VLA de la Fundación Nacional de Ciencia de EE.UU. para estudiar una estrella joven a unos 5.500 años-luz de la Tierra,
llamada IRAS 18162-2048. Esta estrella, que posiblemente cuenta con una masa 10 veces mayor que la de nuestro Sol, está expulsando un chorro que ya tiene 17 años-luz de largo.
Observando este objeto durante 12 horas con el VLA, los científicos encontraron que las ondas de radio provenientes del chorro tienen una característica indicativa de que surgieron a raíz de la
interacción de electrones de rápido movimiento con campos magnéticos. Esta característica, llamada polarización, se traduce en una alineación preferencial para los campos eléctricos y magnéticos
de las ondas de radio.
El descubrimiento puede permitir lograr un conocimiento más profundo de la física de los chorros, así como del papel que cumplen los campos magnéticos en la formación de nuevas estrellas. Los
chorros de las estrellas jóvenes, a diferencia de los chorros de otros tipos, emiten una radiación que proporciona información sobre las temperaturas, velocidades y densidades dentro de ellos.
Esta información, combinada con los datos de los campos magnéticos, es lo que puede hacer aumentar ostensiblemente el grado de conocimiento de los científicos sobre el funcionamiento de dichos
chorros.
sáb
18
may
2013
Fuente: EFE.
(para ver video pinchar sobre imagen)
Los científicos de la NASA estudian el impacto de un meteorito en la Luna que tuvo la potencia de 70 kilogramos de dinamita cerca del borde del Mar de las Lluvias. El 7 de noviembre pasado, con la ayuda de un telescopio de 25 centímetros de diámetro, los astrónomos en el Centro Marshall de Vuelo Espacial en Huntsville, Alabama, registraron un pequeño resplandor al noroeste de esta zona.
Los observadores antiguos creían que las áreas oscuras de la Luna eran mares, y las iluminadas eran continentes, de ahí el nombre de Mare Imbrium, o mar de las Lluvias, para una región de casi 1.200 kilómetros de diámetro en la superficie del satélite de la Tierra.
La NASA explicó que tales impactos no son raros, pero no fue hasta 1999 que los científicos registraron el primero en el momento en que ocurrió.
"La gente ya no mira más a la Luna", comentó Robert Suggs, jefe del equipo de Ambiente Espacial del Centro Marshall. "Tendemos a pensar que ya lo sabemos todo acerca de la Luna, pero hay mucho que podemos aprender ahí", agregó.
El presidente George W. Bush anunció hace un año un ambicioso plan espacial para Estados Unidos que incluye el retorno de astronautas a la Luna hacia 2020. El estudio de los impactos de meteoritos tiene importancia para la NASA, que busca proteger a los exploradores lunares.
La mayoría de los meteoritos que caen hacia la Tierra se desintegra en la atmósfera sin otro rastro más que una línea de luz, pero en el vacío que rodea a la Luna los meteoritos pequeños caen con toda su fuerza.
Bill Cooke, un astrónomo en la Oficina de Meteoritos de Marshall, dijo que "las probabilidades de ser golpeado por un meteorito en la superficie lunar son muy escasas". "Lo que nos interesa entender es qué ocurre con los escombros esparcidos a gran velocidad tras el impacto del meteorito y que no son frenados por la fricción atmosférica o la fuerza de gravedad, como ocurriría en la Tierra", añadió.
Suggs, quien ahora encabeza el análisis del impacto, usó programas de computadora comerciales para estudiar la película imagen por imagen y detectó un resplandor muy brillante.
Ese resplandor disminuyó gradualmente a lo largo de cinco imágenes de la película, cada una de 1/30 segundo de duración. En consulta con Cooke, Suggs determinó que se trató del impacto de un meteorito captado por la cámara desde 399.000 kilómetros. Los científicos determinaron que el meteorito probablemente fue un "táurido", parte de una lluvia anual de meteoritos activa en la fecha del impacto.
Sobre los datos de la cantidad de luz producida por el objeto, calcularon que probablemente tenía un diámetro de unos 13 centímetros, se desplazaba a más de 96.500 kilómetros por hora y puede haber abierto un cráter de tres metros de diámetro.
Los científicos creen que los "táuridos", que se aproximan a la Tierra desde la constelación de Tauro, son restos del antiguo cometa Encke, que orbita al Sol cada 3,3 años.
vie
17
may
2013
Fuente: NASA
En esta fotografía tomada por el Telescopio Espacial NASA/ESA Hubble se pueden distinguir unos brillantes arcos alrededor del núcleo del cúmulo de galaxias Abell S1077. Son las imágenes de galaxias muy lejanas, distorsionadas por el enorme campo gravitatorio del cúmulo. Los cúmulos son enormes agrupaciones de galaxias, cada una con millones de estrellas en su interior. Son las estructuras más grandes del Universo, que se mantienen unidas por la atracción gravitatoria.
La cantidad de materia en estas agrupaciones es tan grande que su campo gravitatorio es capaz de distorsionar el tejido espacio-temporal, alterando la trayectoria de la luz que atraviesa el cúmulo. En algunos casos, este fenómeno puede producir un efecto similar al de una lupa, haciendo posible observar objetos que se encuentran detrás del cúmulo y que en principio sería imposible detectar desde la Tierra.
En esta imagen, las líneas curvas que parecen arañazos en la lente del telescopio son en realidad galaxias muy lejanas, cuya luz ha sido distorsionada por el fuerte campo gravitatorio del cúmulo. Los astrónomos aprovechan los efectos de las lentes gravitatorias para remontarse en el espacio y en el tiempo y estudiar los objetos más lejanos y más antiguos del Universo. Un buen ejemplo es la galaxia MACS0647-JD, que se encuentra a 13.300 millones de años luz de nuestro planeta, cuya luz se pudo detectar gracias a la lupa formada por el cúmulo de galaxias MACS J0647+7015.
jue
16
may
2013
Fuente: ESO
Esta nueva e impactante imagen de nubes cósmicas en la constelación de Orión revela lo que parece ser un encendido lazo en el cielo. Este brillo anaranjado representa la débil luz que proviene de granos de frío polvo interestelar, en longitudes de onda demasiado largas para ser vistas por el ojo humano. Fue observado por el experimento APEX (Atacama Pathfinder Experiment), operado por ESO en Chile.
Las nubes de gas y polvo interestelar son la materia prima de la cual se componen las estrellas. Pero esos diminutos granos de polvo bloquean nuestra visión de lo que se encuentra dentro y detrás de las nubes — al menos en longitudes de onda visibles — dificultando la observación del proceso de formación estelar.
Este es el motivo por el cual los astrónomos necesitan utilizar instrumentos capaces de ver en otras longitudes de onda de la luz. En longitudes de onda submilimétricas, en lugar de bloquear la luz, los granos de polvo brillan debido a sus temperaturas de unas decenas de grados por encima del cero absoluto [1]. El telescopio APEX, con la cámara LABOCA, que trabaja en el rango submilimétrico, situado a una altitud de 5.000 metros sobre el nivel del mar, en el Llano de Chajnantor, en los Andes chilenos, es la herramienta ideal para este tipo de observaciones.
Esta nueva y espectacular imagen muestra solo una parte de un complejo mayor llamado la Nube Molecular de Orión, en la constelación de Orión (El Cazador). Esta región, una rica mezcla de brillante nebulosa, estrellas jóvenes calientes y nubes de polvo frío, tiene un tamaño de cientos de años luz y se encuentra a unos 1.350 años luz de nosotros. En esta imagen, el brillo del rango submilimétrico, procedente de las nubes de polvo frío, se ve en colores anaranjados, y está superpuesta sobre una imagen de la región tomada en luz visible.
La gran nube brillante de la parte superior derecha de la imagen es la conocida Nebulosa de Orión, también llamada Messier 42. Es fácilmente visible a simple vista y se identifica como la ligeramente difusa “estrella” central en la espada de Orión. La Nebulosa de Orión es la parte más brillante de una enorme guardería estelar en la que están naciendo estrellas nuevas, y es el lugar de formación estelar masiva más cercano a la Tierra.
Las nubes de polvo forman hermosos filamentos, láminas y burbujas como resultado de procesos que incluyen el colapso gravitatorio y el efecto de los vientos estelares. Estos vientos son chorros de gas eyectados desde las atmósferas de las estrellas, que son lo suficientemente potentes para dar a las nubes de su entorno las retorcidas formas que vemos en la imagen.
Los astrónomos han utilizado estos y otros datos obtenidos por APEX, junto con imágenes obtenidas por el Telescopio Espacial Herschel, de la ESA, para buscar protoestrellas en la región de Orión — la protoestrella es un estadio temprano de la formación estelar. Han sido capaces de identificar 15 objetos que aparecían mucho más brillantes en longitudes de onda largas que en longitudes de onda más cortas. Estos nuevos y raros objetos descubiertos son, probablemente, algunos de los objetos protoestelares más jóvenes encontrados hasta ahora, lo que acerca a los astrónomos al momento en el que la estrella empieza a formarse.
[1] Los objetos más calientes emiten la mayor parte de su radiación en longitudes de onda más cortas y los más fríos en longitudes de onda más largas. Como ejemplo, las estrellas muy calientes (con temperaturas que rondan los 20.000 grados Kelvin) aparecen azules, y las más frías (con temperaturas de unos 3.000 grados Kelvin) se ven rojas. Y una nube de polvo con una temperatura de tan solo diez grados Kelvin tiene su pico de emisión en longitudes de onda mucho más largas — alrededor de los 0,3 milímetros — en la parte del espectro en la que APEX es muy sensible.
mié
15
may
2013
El Sol tuvo la pasada medianoche una tercera erupción colosal en menos de veinticuatro horas dentro de la tormenta solar más poderosa en lo que va del año, informó hoy el Centro de Pronóstico
Meteorológico Espacial.
La tercera erupción culminó a la hora 01.11 GMT del martes y registró como un llamarada solar de tipo X3.2, una de las más poderosas que pueda lanzar la estrella, según los astrónomos.
Las otras dos erupciones ocurrieron en la noche del domingo al lunes, y durante el lunes, todas originadas en una mancha altamente activa en el lado izquierdo de la cara del Sol opuesta a la
Tierra.
"Evidentemente una región extraodinariamente activa se aproxima a la cara visible (del Sol)", según un mensaje publicado hoy en el portal de la agencia conocida por su sigla en inglés SWPC.
Dos de las tres llamaradas solares recientes se han relacionado con explosiones gigantescas, llamadas eyecciones de masa coronal, que lanzaron al espacio material a muy alta temperatura y a
millones de kilómetros por hora.
La mancha solar donde ocurren estas erupciones todavía no encara la Tierra, y los fenómenos fueron captados en cámara por el Observatorio de Dinámica Solar de la agencia espacial estadounidense
NASA.
Cuando estas erupciones ocurren en la dirección de la Tierra, las tormentas solares de clase X pueden presentar peligros para los astronautas y satélites en órbita, e interfieren con las
comunicaciones y las señales de geoposicionamiento satelital en tierra.
También pueden causar fenómenos lumínicos en el cielo de la Tierra cuando las partículas solares bombardean la atmósfera.
Los científicos han dado recientemente a la mancha solar activa la designación de AR1748, y es una de las nueve manchas solares activas numeradas y visibles en la superficie del Sol.
mié
15
may
2013
Fuente: NASA
El equipo que opera el rover Curiosity de la NASA en Marte ha seleccionado una segunda roca objetivo para su perforación y muestreo. El rover se pondrá en camino rumbo al nuevo objetivo para llevar a cabo la perforación en los próximos días. Este segundo objetivo de perforación, llamado 'Cumberland', se encuentra a unos 2,75 metros al oeste de la roca donde el taladro de Curiosity tocó por vez primera una roca marciana en febrero. Curiosity tomó la primera muestra de roca en Marte de una llamada "John Klein". El rover encontró indicios de un ambiente antiguo favorable para la vida microbiana. Ambas rocas son planas, con vetas pálidas y una superficie llena de baches. Están incrustadas en una capa de roca en el suelo de una depresión poco profunda llamada 'Yellowknife Bay'.
Esta segunda perforación está destinada a confirmar los resultados de la primera perforación, que indica que la química de la primera muestra en polvo de John Klein fue mucho menos oxidante que la de una muestra de suelo recogida por el vehículo antes de que se iniciase la perforación. "Sabemos que hay algo de contaminación cruzada de la muestra anterior", dijo Dawn Sumner, planificador a largo plazo para el equipo científico de Curiosity en la Universidad de California en Davis. "Para la muestra Cumberland, esperamos que la mayor parte de contaminación cruzada provenga de una roca parecida, y no del muy diferente del suelo."
Aunque Cumberland y John Klein son muy similares, Cumberland parece tener más gránulos resistentes a la erosión que causan las protuberancias superficiales. Las protuberancias son concreciones, o grupos de minerales, que se formaron cuando el agua empapó la roca hace mucho tiempo. Los análisis de una muestra que contenga más material a partir de estas concreciones podrían proporcionar información sobre la variabilidad dentro de la capa de roca que incluye tanto a John Klein como a Cumberland.
Los ingenieros de la misión en el Laboratorio Jet Propulsion de la NASA en Pasadena, California, recientemente terminaron la actualización del software operativo de Curiosity, tras un descanso de cuatro semanas. El vehículo siguió supervisando la atmósfera marciana durante el descanso, pero el equipo no ha enviado nuevos comandos porque Marte y el Sol se colocaron de tal manera que el Sol pudo haber bloqueado o dañado comandos enviados desde la Tierra.
Curiosisty lleva nueve meses en una misión primaria de dos años desde su amartizaje en el interior del cráter Gale de Marte en Agosto de 2012. Después de la segunda perforación de roca en Yellowknife Bay y algunas otras investigaciones cercanas, el rover conducirá hacia la base del monte Sharp, una montaña de 5 kilómetros de altura situada en el interior del cráter.
mar
14
may
2013
Fuente: ESO
El Telescopio Espacial Hubble de la NASA ha descubierto las atmósferas de un par de estrellas enanas blancas quemadas, contaminadas con escombros de planetas. Estas estrellas muertas se encuentran a unos 150 años luz de la Tierra en un cúmulo relativamente joven, Hyades, en la constelación de Tauro. El cúmulo es relativamente joven, con sólo 625 millones de años de edad. Las enanas blancas están siendo contaminadas por objetos rocosos que caen sobre ellas.
El espectrógrafo de Orígenes Cósmicos del Hubble observó silicio y bajos niveles de carbono en la atmósfera las enanas blancas. El silicio es un ingrediente importante del material rocoso que constituye la Tierra y otros planetas sólidos en el Sistema Solar. El carbono, que ayuda a determinar las propiedades y el origen de restos planetarios, por lo general se agota o está ausente en roca, en el material parecido a la Tierra.
"Hemos identificado una evidencia química de la presencia de los componentes básicos de los planetas rocosos", dijo Jay Farihi, investigador principal del estudio en la Universidad de Cambridge. "Cuando nacieron estas estrellas, construyeron los planetas, y hay una buena probabilidad de que en la actualidad conserven algunos de ellos. Los signos de escombros rocosos que estamos viendo son prueba de ello. Los escombros observados son por lo menos tan rocosos como los organismos terrestres más primitivos del Sistema Solar".
Este descubrimiento sugiere que la creación de un planeta rocoso es común alrededor de las estrellas, y ofrece una visión de lo que ocurrirá en el Sistema Solar, cuando el Sol acabe muriendo dentro de 5.000 millones de años.
vie
10
may
2013
Fuente: EFE. El Informador.
Los sistemas de galaxias Andrómeda y Triángulo presentan en su entorno nubes de
hidrógeno neutro, elemento a partir del cual se crean las estrellas, según publica hoy un grupo de astrónomos en la revista científica Nature.
El descubrimiento, realizado por expertos estadounidenses, apunta por primera vez a que esas nubes no son resultado de una única galaxia, como se creía, sino de una
mezcla de elementos procedentes de Andrómeda y Triángulo, los más cercanos a la Tierra.
"Una estrella nace cuando una nube de gas tiene la suficiente masa para caer por su propia gravedad. Estas nubes representan un nuevo método para que el gas cree estrellas", explicó a Efe Spencer Wolfe, del
departamento de Física de la Universidad de Virginia.
La tecnología utilizada por los investigadores indica que estas nuevas nubes, del mismo tamaño que galaxias enanas como la Osa Menor, el Can Mayor o Sagitario, proceden de los sistemas de
Andrómeda y Triángulo, separados entre sí por una distancia de 750 mil años luz.
Ambos sistemas conforman, junto a la Vía Láctea, el llamado Grupo Local, por lo que estos ejemplos observados son los más cercanos a la Tierra y podrían ayudar a entender la evolución de nuestra galaxia y del Sol.
Para que una estrella se forme las galaxias "deben acumular gas", aclaró Wolfe, quien añadió que su vida será tan duradera como lo sea el hidrógeno neutro que las constituyó.
"Cuando una estrella nace no acumula nuevo material, por lo que estas nubes descubiertas no podrían servir de alimento a otras estrellas que vean cómo su vida se agota", matizó el
astrónomo.
Los investigadores dudan sobre la edad de estas nubes, que podría ascender a varios millones de años en caso de que se confirme que son el fruto de Andrómeda y Triángulo, pero "algo más jóvenes"
si son resultado de un solo sistema de galaxias.
Solo la mitad del gas observado entre estos dos sistemas puede definirse como nube y sus propiedades sugieren a los científicos que no guardan relación con otros elementos del Grupo Local.
Su velocidad de órbita, similar a Andrómeda y Triángulo, descarta que estos gases sean emisiones de la Vía Láctea y defiende la tesis sobre su origen expuesta por los investigadores
estadounidenses.
jue
09
may
2013
Fuente: NASA
El observatorio espacial Herschel de la ESA ha detectado gas molecular a una temperatura extraordinaria que podría estar en órbita o cayendo hacia el agujero negro supermasivo que se oculta en el centro de nuestra galaxia, la Vía Láctea. El agujero negro de nuestra galaxia se encuentra en la región de Sagitario A∗ - Sgr A∗ - conocida por el nombre de una fuente de radio cercana. Su masa es cuatro millones de veces superior a la de nuestro Sol, y se encuentra a unos 26.000 años luz de la Tierra.
Incluso a esta distancia, está cientos de veces más cerca de nosotros que cualquier otra galaxia con un agujero negro activo en su centro, lo que lo convierte en un laboratorio natural ideal para estudiar el entorno de estos enigmáticos objetos. El plano de la Vía Láctea contiene una gran cantidad del polvo, que hace difícil observar el centro galáctico en la banda de la luz visible. No obstante, en las longitudes de onda del infrarrojo lejano, es posible mirar a través de todo este polvo. De esta forma, Herschel ofrece a los científicos la oportunidad de estudiar la turbulenta región central de nuestra galaxia con un gran nivel de detalle.
Herschel ha detectado una gran variedad de moléculas simples en el corazón de la Vía Láctea, entre las que destacan el monóxido de carbono, el vapor de agua o el ácido cianhídrico. Al estudiar las huellas de estas moléculas, los astrónomos han sido capaces de derivar algunas propiedades fundamentales del gas interestelar que rodea al agujero negro. “Herschel ha resuelto la emisión en el infrarrojo lejano a tan sólo un año luz del agujero negro, haciendo posible, por primera vez en estas longitudes de onda, distinguir entre la emisión de la cavidad central y la del denso disco molecular que la rodea”, explica Javier Goicoechea, del Centro de Astrobiología, España, autor principal de la publicación que presenta estos resultados.
La mayor sorpresa ha sido la temperatura que puede llegar a alcanzar el gas molecular en el corazón del centro galáctico. Una buena parte se encuentra a unos 1000 °C, una temperatura extraordinaria si se compara con la de las nubes interestelares convencionales, que se encuentran a unas pocas decenas de grados por encima de los -273 °C del cero absoluto. Parte de este calentamiento es debido a la intensa radiación ultravioleta emitida por un cúmulo de estrellas masivas que se encuentra muy cerca del centro galáctico; sin embargo, esta fuente de calor no es suficiente para justificar las temperaturas observadas.
El equipo de Goicoechea ha presentado la hipótesis de que las altas temperaturas podrían deberse también a la presencia de fuertes ondas de choque en el gas altamente magnetizado de la región.
Estas ondas de choque podrían tener su origen en las colisiones entre nubes de gas o en las rápidas corrientes de materia que emiten las estrellas o las protoestrellas. “Las observaciones también
concuerdan con las corrientes de gas caliente que se dirigen hacia Sgr A∗, precipitándose hacia el centro mismo de la galaxia”, explica Goicoechea. “El agujero negro de nuestra galaxia se está
preparando la cena ante los ojos de Herschel”.
mié
08
may
2013
Larousse presenta una guía de astronomía, dirigida a todo tipo de públicos: desde aquellos con experiencia y materiales para adentrar en las profundidades del cosmos hasta todos los que comienzan a localizar las estrellas más cercanas.
En la elaboración de «Astronomía para todos», la editorial ha contado con la colaboración de cuatro expertos de la Agrupació Astronòmica de Sabadell, una de las asociaciones decanas en España dedicada a divulgar la ciencia astronómica de una manera muy didáctica. Con la ayuda de más de 200 fotografías e ilustraciones, esta práctica guía puede convertirse en un referente para organizar salidas nocturnas en familia, preparar en el colegio actividades relacionadas con el tema o para astrónomos principiantes que busquen las “otras luces” de la ciudad.
Con un carácter eminentemente práctico, esta guía ofrece una pequeña introducción a la Historia de la astronomía, antes de enumerar una serie de pautas que ayudan al astrónomo a orientarse en el cielo. Después de desgranar qué materiales pueden ser de gran ayuda, «Astronomía para todos» dedica un capítulo a los diversos elementos: las galaxias, las estrellas, cómo orientarse, las constelaciones, el material de observación, el Sol, los planetas, la Luna y otros cuerpos celestes.
Un capítulo dedicado a los eclipses de Sol y Luna, que recoge todos los que serán visibles en los próximos años, completa el libro.
Además, la guía incluye un glosario, un apartado especial con las asociaciones más importantes de astronomía de todo el país, así como otras direcciones que pueden resultar de interés para los
aficionados a la astronomía.
Astronomía para todos
Editorial Larousse
Isbn- 9788415411086
Pvp- 21 euros
Mayo 2013
mar
07
may
2013
Fuente: NASA
Una explosión récord de rayos gamma procedentes de una estrella agonizante en una lejana galaxia ha asombrado a los astrónomos de todo el mundo. La erupción, que es clasificada como estallido de rayos gamma, o GRB, y designada GRB 130427A, produjo la luz de más alta energía jamás detectada en un suceso de este tipo. "Hemos esperado mucho tiempo para ver un estallido de rayos gamma tan sorprendentemente brillante", dijo Julie McEnery, científica del Fermi en el Centro de Vuelo Espaciales Goddard de la NASA en Greenbelt. "El GRB ha durado tanto tiempo que un número récord de telescopios en tierra pudieron atraparlo mientras que las observaciones espaciales aún estaban en curso".
Justo después de las 7:47 GMT del sábado 27 de abril, el Gamma-ray Burst Monitor (GBM) de Fermi se disparó a causa de una erupción de alta energía en la constelación de Leo. El estallido se produjo cuando el satélite Swift de la NASA estaba cambiando de objeto, lo que retrasó la detección con el Burst Alert Telescope en menos de un minuto. El telescopio registró un rayo gamma con una energía de al menos 94.000 millones de electro-voltios (GeV), o unas 35.000 millones de veces la energía de la luz visible, y cerca de tres veces mayor que el récord anterior del telescopio. La emisión duró horas y permaneció detectable por el Fermi la mayor parte del día, estableciendo un nuevo récord para la emisión de rayos gamma más larga.
El estallido fue después detectado en longitudes de onda del óptico, infrarrojo y radio por telescopios en tierra, basándose en la rápida posición precisa obtenida por Swift. Los astrónomos pronto averiguaron que el GRB estaba situado a unos 3600 millones de años luz, lo que, para este tipo de sucesos, es relativamente cerca. Los estallidos de rayos gamma son las explosiones más luminosas del Universo. Los astrónomos creen que la mayoría se producen cuando las estrellas masivas agotan su combustible nuclear y se colapsan bajo su propio peso. A medida que el núcleo colapsa en un agujero negro, chorros de material salen disparados hacia afuera a casi la velocidad de la luz.
Estos chorros atraviesan todo el camino a través de la estrella y continúan hacia el espacio, donde interactúan con el gas previamente arrojado por la estrella y generan resplandores brillantes que se desvanecen con el tiempo. Si el estallido está lo suficientemente cerca, los astrónomos generalmente descubren una supernova en ese lugar una semana después. "Este GRB está en el 5 por ciento de las explosiones más cercanas, por lo que el gran paso ahora es encontrar una supernova emergente, que acompaña a casi todos los grandes GRB a esta distancia ", dijoNeil Gehrels, investigador principal de Swift en Goddard. Los observatorios terrestres están monitoreando la localización de GRB 130427A, y espera encontrar una supernova subyacente a mediados de mes.
dom
05
may
2013
Fuente: NASA
Durante casi un mes y debido a la conjunción del Sol y Marte, las comunicaciones entre las sondas espaciales y rovers que se encuentran en el Planeta Rojo y la Tierra han sido prácticamente nulas, ya que debido a la posición de los planetas el Sol podría interferir en las transmisiones de radio entre la Tierra y Marte. Por ello, las transmisiones Marte-Tierra se han reducido durante este tiempo.
Así pues, el pasado 27 de Abril los controladores de vuelo del rover Opportunity intentaron ponerse de nuevo en contacto con el rover, pero detectaron que éste se había puesto en modo de espera. Ahora, los controladores se prepararan para enviar nuevas órdenes a Opportunity para que el rover reanude sus operaciones. Las primeras indicaciones sugieren que el rover detectó que algo iba mal mientras hacia una comprobación rutinaria de la cámara el 22 de abril.
“Nuestra sospecha actual es que Opportunity reinició su software de vuelo, posiblemente mientras que las cámaras del mástil tomaban imágenes del Sol”, dijo John Callas, director del Proyecto Mars Exploration Rover del Laboratorio Jet Propulsion de la NASA en Pasadena, California. “Encontramos al rover en un estado de espera automático, el cual mantiene el equilibrio de energía y los horarios de las comunicaciones, pero espera las instrucciones de Tierra. Creamos nuestro plan para el periodo de conjunción solar para ser lo suficientemente resistentes como para sobrevivir a este tipo de reinicios, si llegasen a ocurrir".
sáb
04
may
2013
Fuente: NASA
La sonda espacial Cassini de la NASA ha logrado fotografiar el potente huracán que se encuentra sobre el polo norte de Saturno, rodeado por una curiosa banda hexagonal de nubes. Las imágenes fueron tomadas el 27 de noviembre de 2012, y muestran por primera vez esta tormenta, que lleva activa al menos desde el año 2006, de cerca y en luz visible. La sonda Voyager 2 de la NASA no pudo observar directamente esta parte del polo norte de Saturno cuando se aproximó al planeta en 1981, aunque sí constató la presencia de una banda hexagonal de nubes tan grande que podría rodear a cuatro planetas como la Tierra.
Cassini llegó a Saturno en el año 2004, en mitad del invierno, cuando el polo norte del planeta estaba sumido en la oscuridad. Para poder fotografiar el polo norte en la banda de la luz visible, la sonda tuvo que esperar hasta el equinoccio de agosto de 2009, cuando la luz comenzó a inundar el hemisferio norte del planeta. La toma también requería cambiar el ángulo de la órbita de Cassini.
En las imágenes y en el vídeo, de alta resolución obtenidos durante la maniobra, los científicos descubrieron que el ojo del huracán tiene una extensión de 2.000 kilómetros, unas 20 veces más grande que el tamaño medio del ojo de un huracán terrestre, y está rodeado por una banda de nubes finas y brillantes que se desplazan a 540 km/h. Los vientos en la pared del ojo soplan cuatro veces más fuerte que en los huracanes de nuestro planeta.
Este huracán se parece asombrosamente a los que nos podemos encontrar en la Tierra, pero a una escala mucho mayor, y más rápida. No obstante, también presenta algunas diferencias dignas de mención. El huracán de Saturno se encuentra fijo sobre el polo norte del planeta. En la Tierra, los huracanes tienden a desviarse hacia los polos, pero el de Saturno ya no puede viajar más al norte, por lo que parece haberse quedado atrapado.
Por otra parte, los huracanes terrestres se alimentan del agua caliente de los océanos, pero el de Saturno parece sobrevivir a base de las pequeñas cantidades de vapor de agua presentes en la atmósfera de hidrógeno de este planeta. Comprender cómo las tormentas saturninas son capaces de utilizar el poco vapor de agua que tienen a su disposición podría ayudar a los científicos a comprender mejor cómo se forman y cómo evolucionan los huracanes terrestres.
vie
03
may
2013
Fuente: NASA
Científicos han utilizado el telescopio espacial Chandra para hacer un estudio detallado de una enorme nube de gas caliente que envuelve dos grandes galaxias en colisión. Esta inusual gran reserva de gas contiene tanta masa como 10 mil millones de soles, se extiende alrededor de 300.000 años luz e irradia a una temperatura de más de 7 millones de grados Kelvin.
Esta nube gigante de gas, que los científicos llaman "halo", se encuentra en el sistema llamado NGC 6240. Los astrónomos saben desde hace tiempo que NGC 6240 es escenario de la fusión de dos grandes galaxias espirales similares en tamaño a nuestra propia Vía Láctea. Cada galaxia contiene un agujero negro supermasivo en su centro. Los agujeros negros actúan como una espiral hacia otra, y con el tiempo pueden combinarse para formar un agujero negro más grande.
Otra consecuencia de la colisión entre las galaxias es que el gas contenido en cada galaxia ha sido agitado violentamente. Esto provocó un 'baby boom' de nuevas estrellas que ha durado por lo menos 200 millones de años. Durante esta explosión de nacimiento estelar, algunas de las estrellas más masivas evolucionaron tan rápidamente que explotaron como supernovas antes de lo habitual.
Los científicos que participan en este estudio sostienen que esta oleada de explosiones de supernova dispersan cantidades relativamente altas de elementos importantes como el oxígeno, neón, magnesio y silicio en el gas caliente de las galaxias. Según los investigadores, los datos sugieren que este gas enriquecido se ha expandido lentamente y se mezcla con el gas más frío que ya estaba allí.
Durante el baby boom se produjeron estallidos cortos de formación de estrellas. Por ejemplo, el último estallido de formación estelar se prolongó cerca de cinco millones de años y se produjo hace 20 millones de años en el marco de tiempo de la Tierra. Sin embargo, los autores no creen que el gas caliente se produzca sólo por esta explosión corta.
¿Qué depara el futuro en las observaciones de NGC 62540? Probablemente las dos galaxias espirales formarán una joven galaxia elíptica en el transcurso de millones de años. No está claro, sin embargo, la cantidad de gas caliente puede ser retenido por esta galaxia recién formada, y no perdieron el espacio circundante. En cualquier caso, la colisión ofrece la oportunidad de presenciar una versión relativamente cerca de un evento que era común en el Universo temprano cuando las galaxias estaban mucho más juntas y se fusionaban con más frecuencia.
En esta nueva imagen compuesta de NGC 6240, los rayos X de Chandra revelan que la nube de gas caliente son de color púrpura. Estos datos han sido combinados con los datos ópticos del telescopio espacial Hubble, que muestra largas colas de marea de las galaxias en fusión, que se extiende a la derecha y abajo de la imagen.
jue
02
may
2013
Fuente: ESO
El Telescopio Danés de 1,54 metros ubicado en el Observatorio La Silla de ESO, en Chile, ha captado una sorprendente imagen de NGC 6559, un objeto que muestra la anarquía reinante en el interior de una nube interestelar cuando se forman estrellas.
NGC 6559 es una nube de gas y polvo situada a una distancia de unos 5.000 años luz de la Tierra, en la constelación de Sagitario (El Arquero). La brillante región es un objeto relativamente pequeño, de tan solo unos pocos años luz de tamaño, en contraste con su famoso vecino, la Nebulosa de La Laguna (Messier 8, eso0936), que abarca cien años luz. Pese a que suele pasar desapercibida en favor de su distinguida compañera, en esta imagen NGC 6559 tiene el papel protagonista.
El gas que hay en las nubes de NGC 6559, principalmente hidrógeno, es la materia prima a partir de la cual se forman las estrellas. Cuando una región del interior de la nebulosa acumula material suficiente, empieza a colapsar bajo su propia gravedad. El centro de la nube crece, haciéndose más denso y más caliente, hasta que se inician las fusiones termonucleares y nace una estrella. Los átomos de hidrógeno se combinan para formar átomos de helio, liberando energía, lo que hace que la estrella brille.
Estas jóvenes y calientes estrellas brillantes nacidas de la nube vigorizan el hidrógeno aún presente en el entorno de la nebulosa [1]. Entonces, el gas reemite esta energía, produciendo la brillante nube roja en forma de hilo que puede verse cerca del centro de la imagen. Este objeto se conoce como una nebulosa de emisión.
Pero NGC 6559 no está solo compuesta de gas de hidrógeno. También contiene partículas sólidas de polvo, hechas de elementos más pesados, como carbono, hierro o silicio. El parche azulado cercano a la nebulosa de emisión roja muestra cómo la luz de las estrellas recién formadas se dispersa – es decir, cómo se refleja en diferentes direcciones — por las partículas microscópicas que hay en la nebulosa. Conocida por los astrónomos como nebulosa de reflexión, este tipo de objeto se ve normalmente azul porque la dispersión es más eficiente en esas longitudes de onda de la luz, más cortas [2].
En regiones donde el polvo es muy denso, este bloquea por completo la luz que tiene detrás; es el caso de los oscuros parches aislados y los sinuosos rastros que pueden verse en el extremo superior, a la izquierda y a la derecha de la imagen. Para poder mirar a través de las nubes y ver qué hay tras ellas, los astrónomos necesitarían observar la nebulosa utilizando longitudes de onda más largas que no fueran absorbidas.
La Vía Láctea llena el fondo de la imagen con incontables estrellas amarillentas, más viejas. Algunas de ellas aparecen más débiles y rojas debido al polvo de NGC 6559.
Esta llamativa imagen de estrellas formándose fue captada por la cámara y espectrógrafo danés para captar objetos débiles DFOSC (Danish Faint Object Spectrograph and Camera) instalada en el Telescopio Danés de 1,54 metros en La Silla, Chile. Este telescopio nacional ha estado en uso en La Silla desde 1979 y, recientemente, fue reformado para convertirse en un telescopio de última tecnología controlado remotamente.
[1] Normalmente, estas estrellas jóvenes son de tipo espectral O y B, con temperaturas entre 10.000 y 60.000 K, e irradian grandes cantidades de luz ultravioleta de altas energías que ionizan los átomos de hidrógeno.
[2] La dispersion de Rayleigh, llamada así en honor al físico británico Lord Rayleigh, tiene lugar cuando la luz se dispersa por partículas de material que son mucho más pequeñas que la longitud de onda de la luz. Es mucho más efectivo para longitudes de onda cortas de la luz, es decir, longitudes de onda que correspondan al final del azul en el espectro visible, de manera que el resultado es una luz azul difusa. Es el mismo mecanismo que explica el color azul que tiene durante el día un cielo despejado.
mar
30
abr
2013
Fuente: NASA
La nave espacial Cassini de la NASA ha proporcionado la primera evidencia directa de pequeños meteoroides penetrando en flujos de escombros y chocando contra los anillos de Saturno. Estas observaciones convierten los anillos de Saturno en el único otro lugar además de la Tierra, la Luna y Júpiter, donde los científicos y astrónomos aficionados han podido observar impactos al tiempo que se producen. El estudio del ritmo del impacto de meteoroides procedentes de fuera del sistema saturnal ayuda a los científicos a comprender cómo se formaron los diferentes sistemas de planetas de nuestro sistema solar.
El sistema solar está lleno de pequeños objetos a gran velocidad. Estos objetos se precipitan a menudo contra los cuerpos planetarios. Los meteoroides de Saturno se estima que varían en tamaño entre un centímetro y varios metros. Los científicos han tardado años en distinguir las huellas dejadas por nueve meteoroides en 2005, 2009 y 2012.
Los resultados de Cassini han mostrado los anillos de Saturno como detectores muy eficaces de muchos tipos de fenómenos circundantes, incluyendo la estructura interior del planeta o las órbitas de sus lunas. Por ejemplo, una ondulación sutil pero extensa en torno a las 12.000 millas (19.000 kilometros) a través de los anillos más internos prueba la evidencia de un gran impacto de meteorito en 1983.
"Estos nuevos resultados implican que el ritmo actual de impactos de partículas pequeñas en Saturno es similar al de la Tierra - dos barrios muy diferentes en nuestro sistema solar - y verlo es muy interesante", dijo Linda Spilker, científica de la misión Cassini en el Laboratorio Jet Propulsion de la NASA en Pasadena, California. "Para resolver esta cuestión hemos necesitado que los anillos de Saturno actúen como un gigantesco detector de meteoroides - 100 veces el área de la superficie de la Tierra - y el largo viaje de Cassini por el sistema de Saturno".
El equinoccio de Saturno en el verano de 2009 fue un momento especialmente bueno para ver los escombros dejados por los impactos de meteoritos. El ángulo del sol muy bajo permitió a las nubes de escombros verse brillantes en contraposición con los anillos oscuros del planeta.
dom
28
abr
2013
Fuente: ESO
La competencia de astrofotografía Tesoros Escondidos 2010 atrajo casi 100 postulaciones, y ESO anunció en su momento a los ganadores. Tesoros Escondidos dio a los astrónomos aficionados una oportunidad de revisar los vastos archivos de información astronómica de ESO en busca de alguna joya cósmica bien guardada. El aficionado a la astronomía Igor Chekalin de Rusia ganó el primer premio en este difícil pero gratificante desafío: un viaje inolvidable al Very Large Telescope de ESO en Paranal, II Región de Chile.
Las fotografías del Universo que se pueden ver en los comunicados de ESO son impresionantes. Sin embargo, se necesitan muchas horas de hábil trabajo para ordenar la información sin procesar en escala de grises obtenida por los telescopios y transformarla en estas coloridas fotografías, corrigiendo sus distorsiones y señales indeseadas del instrumento, y realzándolas para revelar los detalles contenidos en la información astronómica. ESO tiene un equipo profesional de procesadores de imágenes, pero para la competencia Tesoros Escondidos 2010 de ESO, los expertos decidieron darle a los fanáticos de la astronomía y la fotografía una oportunidad de mostrarle al mundo lo que son capaces de hacer con la gigantesca cantidad de información almacenada en los archivos de ESO.
Los apasionados que respondieron al llamado presentaron casi 100 postulaciones en total, excediendo ampliamente las expectativas iniciales, dada la difícil naturaleza del desafío. “Estamos completamente sorprendidos tanto por la cantidad como por la calidad de las fotografías que fueron presentadas. Este era un desafío para perseverantes, ya que requería tanto un conocimiento avanzado de procesamiento de datos como un ojo artístico. Estamos encantados de haber descubierto tantas personas talentosas”, dijo Lars Lindberg Christensen, Director del Departamento de Educación y Extensión Pública de ESO.
Navegando a través de muchos terabytes de información astronómica profesional, los concursantes tenían que identificar una serie de fotografías en escala de grises de un objeto celeste que revelaran la belleza escondida de nuestro Universo.
La posibilidad de una gran recompensa para el afortunado ganador fue suficiente estímulo para los competidores; el primer premio consiste en un viaje al Very Large Telescope de ESO en Paranal, II Región de Chile, con visitas guiadas y la oportunidad de ser testigo de las observaciones de una noche. Los siguientes premios incluían un iPod, libros y DVDs. Además, las mejores fotografías recibidas serán publicadas como Foto-Comunicados o Fotografías de la Semana con el crédito de los ganadores en www.eso.org, para que todo el mundo pueda disfrutarlas.
El jurado evaluó las postulaciones basándose en la calidad del procesamiento de datos, la originalidad de la fotografía y la sensación estética general. Como varias de las fotografías mejor evaluadas fueron presentadas por las mismas personas, el jurado decidió premiar a los diez participantes más talentosos, para darle a más personas la oportunidad de ganar un premio y recompensar su duro trabajo y talento.
Los diez ganadores de la competencia son:
Los diez ganadores presentaron las siguientes veinte fotografías mejor calificadas:
Igor Chekalin, ganador del viaje a Paranal, dijo: “Fue una gran experiencia y un placer trabajar con información tan sorprendente. Como astrofotógrafo aficionado, este fue el trabajo de procesamiento y post-procesamiento más difícil que jamás he hecho. Participar en la competencia Tesoros Escondidos encerró una serie de desafíos para mí, desde instalar un nuevo software hasta estudiar técnicas e incluso sistemas operativos que no conocía previamente”.
El éxito de la competencia Tesoros Escondidos 2010 y el entusiasmo de los hábiles participantes facilitó la decisión de realizar una próxima competencia. Permanezcan conectados y revisen www.eso.org para noticias sobre Tesoros Escondidos 2011 de ESO.
sáb
27
abr
2013
Fuente: El Informador.mx.
Más de mil personas procedentes de Chile, España, Australia, Rusia, Francia, Estados Unidos e incluso México, ya están inscritos
para participar de la primera misión que llevará a seres humanos a Marte, en 2023.
Se trata del proyecto "Mars One", que lleva a cabo la primera de cuatro rondas de registro para seleccionar a los futuros viajeros. Los requisitos son tener 18 años o
más, buen estado de salud, aptitudes de supervivencia y dominar el idioma inglés.
En mayo del año pasado, los encargados del proyecto dieron a conocer su intensión de concretar una misión que consiste en instalar una colonia humana en el planeta rojo y habitarla con envíos de
cuatro astronautas en seis viajes, según se informa en el portal oficial de la misión.
Para poder concretar el proyecto se estima un costo aproximado de seis millones de dólares, cantidad que pretende ser cubierta por patrocinadores y socios, así como también del contenido
mediático que genere la misión a través de la venta de derechos de retransmisión.
Hasta el momento se considera que se seleccionará un total de 24 astronautas de diferentes nacionalidades. La primera ronda de candidaturas "on line" se extenderá hasta el 31 de agosto
próximo.
La dinámica continuará con la elección de un candidato por país, hasta que queden entre 24 y 40 personas, quienes serán entrenadas para la misión.
El primer grupo viajará en 2023 durante siete meses para llegar a Marte, luego cada dos años será enviado un nuevo grupo.
vie
26
abr
2013
Fuente: NASA
El observatorio espacial Herschel ha resuelto el misterio sobre el origen del agua presente en las capas más altas de la atmósfera de Júpiter, aportando pruebas concluyentes que indican que procede del impacto del cometa Shoemaker-Levy 9 en julio de 1994. Durante aquella espectacular colisión, una cadena de 21 fragmentos del cometa se precipitaron sobre el hemisferio sur de Júpiter a lo largo de toda una semana, dejando unas oscuras cicatrices en la atmósfera del planeta que fueron visibles durante varias semanas.
Este imponente suceso fue la primera observación directa de una colisión fuera de nuestro propio planeta. Fue seguido en directo por astrómonos aficionados y profesionales de todo el mundo con la ayuda de telescopios en tierra y con el Telescopio Espacial NASA/ESA Hubble. El Observatorio Espacial Infrarrojo de la ESA fue lanzado en 1995 y fue el primero en detectar y estudiar la presencia de agua en las capas más altas de la atmósfera de Júpiter. Por aquel entonces ya se presentó la hipótesis de que el agua podría proceder del cometa Shoemaker-Levy 9, pero faltaban pruebas que la respaldasen. Los científicos fueron capaces de excluir un origen interno, como por ejemplo vapor de agua procedente de capas más bajas de la atmósfera del planeta, ya que el vapor no es capaz de atravesar la ‘trampa fría’ que separa la estratosfera de la capa visible de nubes en la troposfera de Júpiter.
Por lo tanto, el agua en la estratosfera joviana tenía que proceder del exterior. Pero hubo que esperar 15 años para poder determinar su origen, hasta que Herschel utilizó sus sensibles ojos infrarrojos para estudiar la distribución horizontal y vertical de la huella química del agua en Júpiter. Las observaciones de Herschel determinaron que había 2-3 veces más agua en el hemisferio sur de Júpiter que en el norte, con la mayor parte de ella concentrada cerca de los lugares donde había impactado el cometa en 1994. Por otra parte, el agua sólo se encontraba a gran altitud.
Sólo Herschel fue capaz de proporcionar la resolución espectral necesaria para encontrar el eslabón perdido entre la presencia de agua en Júpiter y el impacto del cometa Shoemaker-Levy 9 en 1994”, explica Thibault Cavalié del Laboratorio de Astrofísica de Burdeos, autor principal del artículo publicado enAstronomy and Astrophysics. “Según nuestros modelos, un 95% del agua en la estratosfera de Júpiter procede del impacto del cometa”. Otra posible fuente de agua sería una lluvia continua de pequeñas partículas de polvo interplanetario. Pero, en este caso, el agua debería estar distribuida de forma uniforme en todo el planeta y se tendría que haber filtrado a cotas más bajas.
Por otra parte, una de las lunas de hielo de Júpiter podría haber aportado agua al planeta a través de un gigante chorro de vapor, como muestran las observaciones de Herschel de la luna Encélado. Esta hipótesis también ha sido descartada, ya que ninguna de las lunas jovianas se encontraba en el lugar apropiado para aportar agua con la distribución observada. Finalmente, los científicos también descartaron la hipótesis de que los impactos observados por astrónomos aficionados en 2009 y 2010 pudieran haber realizado una aportación significativa, o que las observaciones pudiesen ser el resultado de variaciones locales en la temperatura de la atmósfera de Júpiter. Shoemaker-Levy 9 era el único culpable.
“Los cuatro planetas gigantes del Sistema Solar exterior presentan agua en sus atmósferas, pero la podrían haber obtenido a través de cuatro mecanismos diferentes”, explica Cavalié. “En Júpiter,
está claro que el aporte del cometa Shoemaker-Levy 9 es el más importante, aunque las otras fuentes también podrían haber contribuido en menor medida”. “Gracias a las observaciones de Herschel,
hemos sido capaces de relacionar el impacto de un cometa – que capturó la atención del público y se siguió en directo desde todo el mundo – con la presencia de agua en Júpiter, resolviendo un
misterio que nos había mantenido intrigados durante casi dos décadas”, añade Göran Pilbratt, científico del proyecto Herschel para la ESA.
vie
26
abr
2013
Fuente: ESO
Los astrónomos han utilizado el telescopio VLT (Very Large Telescope) de ESO, junto con otros radiotelescopios de todo el mundo, para encontrar y estudiar una estrambótica pareja de estrellas formada por la estrella de neutrones más masiva encontrada hasta el momento, orbitada por una estrella enana blanca. Esta nueva y extraña binaria nos permite poner a prueba la teoría de la gravedad de Einstein — la relatividad general — de una forma imposible hasta el momento. Hasta ahora, las nuevas observaciones encajan exactamente con las predicciones de la relatividad general y son inconsistentes con algunas teorías alternativas. Los resultados aparecerán en la revista Science del 26 de abril del 2013.
Un equipo internacional ha descubierto un exótico objeto doble formado por una pequeña, pero inusualmente pesada, estrella de neutrones que gira 25 veces por segundo sobre sí misma, orbitada por una estrella enana blanca que tarda dos horas y media en hacer una órbita completa. La estrella de neutrones es un púlsar que emite ondas de radio que pueden ser captadas desde la Tierra por los radiotelescopios. Al margen del interés que esta pareja genera por sí misma, se trata además de un laboratorio único para poner a prueba los límites de las teorías físicas.
Este pulsar se llama PSR J0348+0432 y se trata de los restos de una explosión de supernova. Es dos veces más pesada que el Sol, pero tiene solo 20 kilómetros de tamaño. La gravedad en su superficie es más de 300.000 millones de veces más fuerte que la de la Tierra y, en su centro, cada volumen equivalente a un cuadrado de azucar pesa más de mil millones de toneladas concentradas. Su compañera, la estrella enana blanca, solo es un poco menos exótica: es el brillante resto de una estrella mucho más ligera que ha perdido su atmósfera y se está enfriando lentamente.
“Estaba observando el sistema con el Very Large Telescope de ESO, buscando cambios en la luz emitida por la enana blanca causados por su movimiento alrededor del púlsar”, afirma John Antoniadis, un estudiante de doctorado del Instituto Max Planck de radioastronomía (MPIfR) en Bonn, y autor principal del artículo. “Un rápido análisis inmediato me hizo ver que el púlsar era muy pesado. Es el doble de la masa del Sol, lo que la convierte en la estrella de neutrones más masiva conocida hasta el momento y, al mismo tiempo, en un excelente laboratorio de física fundamental”.
La teoría de la relatividad general de Einstein, que explica la gravedad como una consecuencia de la curvatura del espacio-tiempo creada por la presencia de masa y energía, ha superado todas las pruebas desde que fue publicada por primera vez hace casi cien años. Pero no puede ser la explicación definitiva y en última instancia acabará siendo sustituida [1].
Los físicos han concebido otras teorías de la gravedad que hacen predicciones diferentes a las que plantea la relatividad general. Para algunas de estas alternativas, esas diferencias solo se mostrarían en campos gravitatorios extremadamente fuertes que no pueden encontrarse en el Sistema Solar. En términos de gravedad, PSR J0348+0432 es un objeto verdaderamente extremo, incluso comparado con los otros púlsares que han sido utilizados en pruebas de alta precisión de la relatividad general de Einstein [2]. En este tipo de campos gravitatorios tan fuertes, pequeños aumentos en la masa pueden desencadenar grandes cambios en el espacio-tiempo que rodea a estos objetos. Hasta ahora, los astrónomos no tenían ni idea de qué podría pasar en presencia de estrellas de neutrones tan masivas como PSR J0348+0432, por lo que se trata de una oportunidad única para llevar a cabo pruebas en campos inexplorados.
El equipo combinó observaciones de la estrella enana blanca llevadas a cabo con el Very Large Telescope con medidas muy precisas del púlsar obtenidas con radiotelescopios [3]. Una pareja tan cercana entre sí emite ondas gravitacionales y pierde energía. Esto hace que el periodo orbital cambie ligeramente y las predicciones de este cambio hechas por la relatividad general y otras teorías competidoras son diferentes.
“Nuestras observaciones en radio eran tan precisas que ya hemos podido medir un cambio en el periodo orbital de 8 millonésimas de segundo por año, exactamente lo que predice la teoría de Einstein”, afirma Paulo Freire, otro miembro del equipo.
Esto es solo el principio de un estudio detallado de estos objetos únicos y los astrónomos los utilizarán para poner a prueba la teoría de la relatividad general en busca de una mayor precisión a medida que pase el tiempo.
[1] La relatividad general no es consistente con la otra gran teoría de la física del siglo veinte, la mecánica cuántica. También predice singularidades bajo ciertas circunstancias, en las que algunas cantidades tienen a infinito, como el centro de un agujero negro.
[2] El primer púlsar binario, PSR B1913+16, fue descubierto por Joseph Hooton Taylor, Jr. y Russell Hulse, por lo que ganaron el Premio Nobel de Física de 1993. Midieron con precisión los cambios en las propiedades de este objeto tan destacado y demostraron que eran consistentes con las pérdidas de energía de radiación gravitatoria predichas por la relatividad general.
[3] Este trabajo utiliza datos de los radiotelescopios Effelsberg, Arecibo y Green Bank, así como de los telescopios ópticos Very Large Telescope de ESO y William Herschel Telescope.
mar
23
abr
2013
Fuente: NASA
Nuevos puntos de vista de la Nebulosa Cabeza de Caballo y su turbulento entorno han sido dados a conocer por el Observatorio Espacial Herschel de la ESA y el Telescopio Espacial Hubble de la NASA/ESA. La nebulosa Cabeza de Caballo se encuentra en la constelación de Orión, a unos 1.300 años luz de distancia, y es un destino popular para los astrónomos aficionados y profesionales por igual. Se encuentra justo al sur de la estrella Alnitak, la más oriental del famoso cinturón de tres estrellas de Orión, y es parte del inmenso complejo nebular de Orión.
La nueva vista en infrarrojo lejano de Herschel muestra en detalle la espectacular escena alrededor de la Nebulosa Cabeza de Caballo en la parte derecha de la imagen, en el que parece navegar un
"caballo blanco" en las olas turbulentas de nubes de formación estelar. Parece estar cabalgando hacia otro punto favorito de parada para el astrofotógrafo: NGC 2024, también conocida como la
Nebulosa de la Llama. Esta región de formación estelar aparece oscurecida por senderos de polvo oscuro en imágenes de luz visible, pero resplandece en todo su esplendor en la vista de infrarrojo
lejano de Herschel.
|
ELa vista panorámica abarca también dos sitios importantes de formación de estrellas masivas hacia el noreste (lado izquierdo de esta imagen), conocidos como NGC 2068 (o M78) y NGC 2071. Éstos
toman la apariencia de alas de mariposa bellamente estampadas, con largas colas de gas más frío. Ambas son nebulosas de reflexión, así llamados porque reflejan la luz de las estrellas cercanas,
revelándose aún en longitudes de onda visibles.
Redes extensas de gas frío y polvo tejen a través de la escena en forma de filamentos rojos y amarillos, algunos de los cuales pueden albergar nuevas estrellas en formación. La nueva visión del Hubble, tomada en longitudes de onda del infrarrojo cercano con la Cámara del Campo Ancho 3 para celebrar el 23 aniversario de la puesta en marcha del observatorio, hace zoom sobre la Cabeza de Caballo para revelar los detalles finos de su estructura.
vie
19
abr
2013
Fuente: NASA
El observatorio espacial Herschel de la ESA en colaboración con astrónomos de la NASA, ha descubierto una galaxia bastante lejana formando estrellas más de 2.000 veces más rápido que nuestra propia Vía Láctea. Vista en un momento en que el universo tenía menos de mil millones de años de edad, su mera existencia desafía nuestras teorías de la evolución de las galaxias. La galaxia, conocida como HFLS3, parece como poco más que una débil mancha roja en imágenes del instrumento Multi-tiered Extragalactic Survey (HerMES) de Herschel. Sin embargo, las apariencias engañan: esta pequeña mancha en realidad es una fábrica de estrellas de gran capacidad, donde el gas y el polvo se transforma violentamente para formar nuevas estrellas.
Nuestra propia Vía Láctea crea estrellas a un ritmo equivalente a una masa solar por año, pero HFLS3 parece que está produciendo nuevas estrellas a más de 2.000 veces más rápido. Esta es una de las más altas tasas de formación estelar jamás vistas en una galaxia. La distancia extrema de HFLS3 significa que su luz ha viajado durante casi 13.000 millones de años a través del espacio antes de llegar a nosotros. Por lo tanto, vemos que existía en el universo infantil, tan sólo 880 millones años después del Big Bang, o al 6,5% de la edad actual del Universo.
Incluso a esa temprana edad, HFLS3 ya tenía una masa cercana a la de la Vía Láctea, con unos 140.000 millones de veces la masa del Sol en forma de estrellas y material de formación de estelar. Después de otros 13.000 millones de años, debe haber crecido tanto como las galaxias más masivas que se conocen en el universo local. Esto hace que el objeto sea un enigma. Según las teorías actuales de la evolución de las galaxias, las galaxias tan masivas como HFLS3, no deberían estar presentes poco después del Big Bang.
"Buscar los primeros ejemplos de estas fábricas de estrellas masivas es como buscar una aguja en un pajar, y el conjunto de datos de Herschel es muy rico", dijoDominik Riechers, de la Universidad
de Cornell, quien dirigió la investigación. "Esta galaxia en particular llamó nuestra atención porque era brillante, y sin embargo, muy roja en comparación con otros como ella", dice el
co-investigador Dave Clements, del Imperial College de Londres.
jue
18
abr
2013
Fuente: ESO
Un equipo de astrónomos ha utilizado el nuevo conjunto ALMA (Atacama Large Millimeter/submillimeter Array) para localizar la ubicación de 100 de las galaxias con mayor formación estelar del universo temprano. ALMA es tan potente que, en solo unas horas, ha podido observar estas galaxias tantas veces como lo han hecho todos los telescopios de su tipo del mundo entero durante un periodo de más de una década.
El estallido de nacimientos estelares más fértil del universo temprano tuvo lugar en galaxias distantes que contenían gran cantidad de polvo cósmico. Estas galaxias tienen una importancia clave para nuestro conocimiento de la formación y evolución de las galaxias a lo largo de la historia del Universo, pero el polvo las oscurece y hace difícil su identificación con telescopios de luz visible. Para lograrlo, los astrónomos deben utilizar telescopios que observen la luz en longitudes de onda más largas, en torno a un milímetro, como hace ALMA.
“Los astrónomos han esperado este tipo de datos durante una década. ALMA es tan potente que ha revolucionado la forma en que observamos esas galaxias, incluso cuando el conjunto del telescopio aún no había terminado de completarse, como fue el caso de estas observaciones”, afirma Jacqueline Hodge (Instituto Max-Planck de Astronomía, Alemania) autora principal del artículo que presenta los resultados de ALMA.
El mejor mapa que se había hecho hasta el momento de esas polvorientas galaxias distantes se llevó a cabo utilizando el telescopio APEX (Atacama Pathfinder Experiment) operado por ESO. APEX llevó a cabo un sondeo de una parte del cielo del tamaño de la Luna llena [1], y detectó 126 galaxias de este tipo. Pero, en sus imágenes, cada estallido de formación estelar aparecía como una mancha más o menos difusa, tan amplia que cubría más de una galaxia (lo cual podía comprobarse estudiando imágenes más precisas tomadas en otras longitudes de onda). Al no saber exactamente cuál de esas galaxias estaba formando estrellas, los astrónomos veían obstaculizados sus estudios sobre formación estelar en el universo temprano.
Localizar las galaxias correctas requiere de observaciones más precisas, y esas observaciones más precisas requieren, a su vez, de telescopios más grandes. Mientras que APEX cuenta con una única antena de 12 metros de diámetro, telescopios como ALMA usan numerosas antenas como la de APEX distribuidas en amplias superficies. Las señales de las antenas se combinan entre sí y se obtiene la información como si proviniera de un único telescopio gigantesco, tan ancho como todo el conjunto de antenas.
El equipo utilizó ALMA para observar las galaxias del mapa obtenido por APEX durante la primera fase de observaciones científicas de ALMA, con el conjunto aún en fase de construcción. Utilizando menos de una cuarta parte del conjunto final de 66 antenas, distribuidas en distancias que superaban los 125 metros, ALMA necesitó tan solo dos minutos por galaxia para localizar a cada una de ellas en una diminuta región 200 veces más pequeña que la amplia mancha de APEX, y con una sensibilidad tres veces mayor. Si lo comparamos con otros telescopios de su tipo, ALMA es tan sensible que, en unas pocas horas, logró duplicar el total de observaciones realizadas por este tipo de telescopios.
El equipo no solo pudo identificar inequívocamente qué galaxias tenían regiones activas de formación estelar, sino que, en más de la mitad de los casos, descubrieron que numerosas galaxias con formación estelar habían sido confundidas con una sola en observaciones previas. La precisa visión de ALMA les permitió distinguir y separar estas galaxias.
“Antes pensábamos que las más brillantes de estas galaxias formaban estrellas con una intensidad miles de veces mayor que la de nuestra propia galaxia, la Vía Láctea, corriendo el riesgo de autodestruirse. Las imágenes de ALMA revelan múltiples galaxias, más pequeñas, formando estrellas en tasas más razonables”, afirma Alexander Karim (Universidad de Durham, Reino Unido), miembro del equipo y autor principal de un artículo paralelo a este trabajo.
Los resultados conforman el primer catálogo estadístico fiable de galaxias polvorientas de formación estelar en el universe temprano, y proporcionan una base vital para futuras investigaciones de las propiedades de estas galaxias en diferentes longitudes de onda, sin riesgo de malas interpretaciones debido a que varias galaxias puedan aparecer como una sola.
Pese a la precisa visión de ALMA y a su sensibilidad sin competencia, los telescopios como APEX aún tienen una importante misión. “APEX puede cubrir un área muy amplia del cielo más rápido que ALMA, por lo que resulta ideal para descubrir estas galaxias. Una vez que sabemos dónde mirar, podemos usar ALMA para ubicarlas con exactitud”, concluye Ian Smail (Universidad de Durham, Reino Unido), coautor del nuevo artículo.
[1] Las observaciones se llevaron a cabo en una región del cielo situada en la constelación austral de Fornax (El Horno) llamada el Campo Profundo Sur de Chandra. Ha sido estudiado en profundidad por numerosos telescopios tanto en tierra como en el espacio. Las nuevas observaciones de ALMA amplían las observaciones profundas y de alta resolución de esta región en la parte milimétrica/submilimétrica del espectro y complementan las observaciones anteriores.
mar
16
abr
2013
Fuente: NASA
Un estudio realizado ha detectado que el agua que existe en la atmósfera de Saturno procede de sus anillos, desde donde cae como lluvia. El estudio, financiado por la NASA y llevado a cabo por científicos en la Universidad de Leicester, Inglaterra, ha determinado también que este líquido fluye por muchas más zonas del planeta de las que se creía y, además, que influye en la composición, la estructura y la temperatura de la atmósfera.
"Saturno es el primer planeta en mostrar una interacción significativa entre su atmósfera y su sistema de anillos," dijo James O'Donoghue, autor principal del estudio en Leicester. "El principal efecto de la lluvia que cae de los anillos es que actúa para 'apagar' la ionosfera de Saturno. En otras palabras, esta lluvia reduce las densidades de electrones en las regiones en las que cae."
O'Donoghue ha explicado que este efecto en la densidad de electrones es importante porque explica por qué, durante muchas décadas, las observaciones han detectado densidades inusualmente bajas en ciertas latitudes de Saturno. El estudio también ayuda a los científicos a entender mejor el origen y evolución del sistema de anillos de Saturno y los cambios en la atmósfera del planeta.
"Un importante motor del entorno y el clima de la ionosfera de Saturno, a través de vastas extensiones del planeta, son partículas de los anillos situadas a unos 60.000 kilómetros de altura", dijo Kevin Baines, investigador del Laboratorio Jet Propulsion de la NASA, en Pasadena. " Estas partículas de los anillos tienen la facultad de influir en la temperatura de la parte de la atmósfera que alcanzan."
A principios de 1980, las imágenes de la nave Voyager de la NASA mostraban de dos a tres bandas oscuras en Saturno y los científicos teorizaron que el agua podría haber caído en ellas desde los anillos. Esas bandas no se volvieron a ver hasta el año 2011. Ahora, las observaciones realizadas con el telescopio Keck II (Hawai), han demostrado esa interacción entre los anillos de Saturno y la ionosfera.
sáb
13
abr
2013
Fuente: NASA
Los hoyos en el centro de estos dos grandes cráteres, fotografiados por la sonda Mars Express de la ESA el pasado 4 de enero, son el resultado de dramáticas explosiones subterráneas que podrían estar relacionadas con la presencia de agua helada bajo la superficie del Planeta Rojo. Estos cráteres ‘gemelos’ se encuentran en la región de Thaumasia Planum, una gran meseta al sur de Valles Marineris, el mayor cañón del Sistema Solar.
El cráter del norte (a la derecha, en esta imagen) fue bautizado con el nombre de Arima a principios de 2012; el del sur (a la izquierda) sigue sin nombre. Los dos tienen más de 50 kilómetros de diámetro y presentan complejas estructuras en su interior. El cráter del sur desvela las estructuras en su interior con gran nivel de detalle. La escalonada pared del cráter desciende hasta un fondo plano, en el que llama la atención un gran hoyo justo en el centro, una peculiar característica que también presenta el cráter Arima.
Los cráteres con una depresión central son comunes en Marte, y en las lunas de hielo que orbitan a los planetas gigantes del Sistema Solar. Pero, ¿cómo se formaron? Cuando un asteroide choca contra la superficie rígida de un planeta, los dos cuerpos se comprimen hasta alcanzar una densidad muy elevada. Inmediatamente después del impacto, la región comprimida se despresuriza rápidamente, provocando una violenta explosión.
Los impactos de baja energía provocan un simple cráter con forma de cuenco. Los eventos más dramáticos dejan tras de sí cráteres de mayor tamaño con formaciones más complejas, como la elevación de un pico o la formación de un hoyo en el centro de la depresión. Una de las hipótesis que tratan de explicar su formación sugiere que la roca o el hielo fundido durante el impacto se drenó a través de las fracturas en el fondo del cráter, dejando un hoyo vacío.
Otra teoría propone que el hielo oculto bajo la superficie del planeta se calentó rápidamente tras el impacto, vaporizándose y aumentando la presión. La superficie rocosa se debilitó y terminó colapsando, dejando un hoyo rodeado de escombros. Este tipo de hoyos siempre se encuentra en el centro del cráter, que es dónde se deposita la mayor parte de la energía del impacto.
Aunque los dos cráteres de esta imagen tengan tamaños similares, sus hoyos centrales son bastante diferentes en términos de tamaño y profundidad, como se puede ver claramente en la vista topográfica. El cráter de la izquierda presenta un hoyo más profundo, que podría indicar que había más hielo bajo su superficie, que se vaporizó más rápidamente, o que la corteza era ligeramente más fina en ese lugar.
Muchos de los cráteres de sus inmediaciones también presentan pruebas que indican la presencia de agua o hielo subterráneos, extraídos en el momento del impacto. Las capas de escombros que rodean a estos cráteres están formadas por las rocas arrancadas por el impacto. Muchas de ellas presentan lóbulos con forma de pétalo a su alrededor, producidos por el flujo de los lodos generados cuando los materiales arrancados se mezclaron con el agua líquida extraída del subsuelo. Este tipo de cráteres de impacto es una ventana al pasado de la superficie del planeta. En este caso, indica que la región de Thaumasia Planum albergó en algún momento grandes cantidades de agua o hielo bajo su superficie, que fue brotando con cada impacto.
vie
12
abr
2013
Fuente: NASA
Una nube de hielo que se está formando sobre el polo sur de Titán es el signo más reciente de que el cambio de estaciones está produciendo una cascada de cambios radicales en la atmósfera de la mayor luna de Saturno. Hecha de un hielo desconocido, este tipo de nube ha permanecido durante mucho tiempo sobre el polo norte de Titán, donde ahora se está disipando, según observaciones realizadas por el espectrómetro infrarrojo (CIRS) de la nave espacial Cassini de la NASA.
"Asociamos este tipo particular de nubes de hielo con el clima invernal en Titán, y ésta es la primera vez que lsa hemos detectado en otro lugar que no es el polo norte", dijo el director del estudio, Donald E. Jennings, co-investigador del CIRS en el Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA.
La nube de hielo del sur, que se observa en la parte del infrarrojo lejano del espectro de luz, es indicio de que un importante patrón de la circulación de aire global de Titán ha invertido su dirección. Cuando Cassini observó por primera vez el patrón de circulación, aire caliente del hemisferio sur se elevaba a gran altura en la atmósfera y fue transportado hacia el frío polo norte. Allí, el aire se enfrió y se hundió a capas más bajas de la atmósfera, y formó nubes de hielo. Un patrón similar, llamado célula de Hadley, transporta aire cálido, húmedo desde los trópicos de la Tierra a las latitudes medias más frías.
Basándose en modelos, los científicos hace tiempo que habían predicho la inversión de esta circulación una vez que el polo norte de Titán empezara a calentarse y el polo sur empezara a enfriarse. La transición oficial del invierno a la primavera en el polo norte de Titán tuvo lugar en agosto de 2009. Pero debido a que cada una de las estaciones de la luna dura unos siete años y medio terrestres, los investigadores todavía no sabían exactamente cuándo ocurriría esta inversión o lo que tardaría en producirse.
Los primeros signos de la inversión se produjeron en los datos adquiridos a principios de 2012, poco después del comienzo del otoño austral en Titán, cuando las imágenes de Cassini y los datos de mapeo visual e infrarrojo del espectrómetro revelaron la presencia de una “campana de niebla” a gran altitud y un arremolinado vórtice polar en el polo sur. Ambas características se han asociado durante mucho tiempo con el frío polo norte. Más tarde, los científicos de Cassini informaron que las observaciones infrarrojas de los vientos de Titán y de las temperaturas realizadas por CIRS habían proporcionado pruebas definitivas de aire descendente, en lugar de ascendente, en el polo sur. Al mirar hacia atrás a través de los datos, el equipo redujo el cambio en la circulación a un plazo de seis meses a partir del equinoccio de 2009.
A pesar de la nueva actividad en el polo sur, no había aparecido todavía la nube de hielo austral. El CIRS no lo detectó hasta julio de 2012, pocos meses después de que fueron avistados la niebla y el vortex en el sur. “Este retraso tiene sentido, porque en primer lugar el nuevo patrón de circulación tiene que traer un montón de gases hacia el polo sur. Luego, el aire tiene que hundirse. Los hielos deben condensarse. Y el polo tiene que estar bajo suficiente sombra para proteger el vapor que se condensa para formar los hielos”, dijo Carrie Anderson, miembro del equipo científico del CIRS y participante en Goddard de la NASA.
A primera vista, la nube de hielo en el sur parece estar creciendo rápidamente. La nube de hielo del norte, por su parte, estuvo presente cuando Cassini llegó por primera vez y ha ido desapareciendo poco a poco todo el tiempo que la nave ha estado observando.
Hasta la fecha, la identidad del hielo en estas nubes ha escapado a los científicos, aunque se han descartado los productos químicos simples, tales como metano, etano y cianuro de hidrógeno, que son típicamente asociados con Titán. Una posibilidad es que la especie X, como algunos miembros del equipo llaman al hielo, podría ser una mezcla de compuestos orgánicos.
“Lo que está ocurriendo en los polos de Titán tiene cierta analogía con la Tierra y con los agujeros de ozono nuestros”, dijo el Investigador Principal del CIRS, F. Michael Flasar de Goddard en la NASA. “Y en la Tierra, los hielos polares en las nubes altas no son sólo un cuestión de aspecto: juegan un papel en la liberación del cloro que destruye el ozono. Aún se desconoce cómo es que esto afecta a la química de Titán. Así que es importante aprender tanto como podamos sobre este fenómeno, dondequiera que lo encontremos.”
jue
11
abr
2013
Acaba de llegar a las librerías esta novedad de la editorial Critica en su prestigiosa colección Drakontos.
¿Qué sucede cuando algo cae en un agujero negro? ¡Desaparece! Es lo que afirmó hace treinta años un joven físico llamado Stephen Hawking suscitando un fecundísimo debate sobre las leyes fundamentales del universo. Leonard Susskind, padre de la teoría de cuerdas y uno de los físicos más eminentes de nuestro tiempo, y Gerard t Hooft, premio Nobel de física junto con otros físicos,conscientes del gran reto que implicaba la propuesta de Hawking, fiel a la teoría de la relatividad general, contraatacaron con las leyes de la mecánica cuántica en la mano.
La guerra de los agujeros negros no es, simplemente, la historia de aquel enfrentamiento -por mucho que en el libro se explique con gran brillantez y sentido del humor- entre los más grandes científicos de nuestro tiempo; en realidad, lo que nos transmite es la tensión intelectual permanente de estos sabios y el esfuerzo que realizaron para aparcar momentáneamente sus más firmes convicciones y tratar de reconciliar ambas teorías para progresar hacia la construcción de una teoría cuántica de la gravedad y llegar a desentrañar algún día, las incógnitas últimas del universo.
Un gran libro que nos sumerge en este fascinante mundo.
La guerra de los agujeros negros
Leonard Susskind
Editorial Critica. Drakontos.
Isbn- 9788498925357
Pvp- 23,90 euros
Abril 2013.
mié
10
abr
2013
Fuente: ESO
Esta nueva y fascinante imagen, obtenida por el telescopio VLT (Very Large Telescope) de ESO, muestra la verde y brillante nebulosa planetaria IC 1295 rodeando a una débil estrella moribunda, situada a unos 3.300 años luz, en la constelación de Scutum (El Escudo). Es la imagen más precisa jamás obtenida de este objeto.
Las estrellas del tamaño del Sol acaban sus vidas como pequeñas y débiles estrellas enanas blancas. Pero, en la recta final, camino de su retiro, sus atmósferas son lanzadas al espacio. Durante unas decenas de miles de años se ven rodeadas por una espectacular y colorida nube brillante de gas ionizado conocida como nebulosa planetaria.
En esta nueva imagen obtenida por el VLT vemos la nebulosa planetaria IC 1295, que se encuentra en la constelación de Scutum (El Escudo). Tiene la extraña característica de estar rodeada por múltiples capas que hacen que parezca un microorganismo visto con microscopio, siendo las capas las membranas de la célula.
Estas burbujas están compuestas del gas que anteriormente formaba la atmósfera de la estrella. Este gas fue expelido por reacciones de fusión inestables en el núcleo de la estrella que generaron súbitas expulsiones de energía, parecidos a enormes erupciones termonucleares. El gas está bañado por una fuerte radiación ultravioleta procedente de la anciana estrella, lo que hace que el gas brille. Los diferentes elementos químicos brillan en diferentes colores y la prominente sombra verdosa que destaca en IC 1295 proviene del oxígeno ionizado.
En el centro de la imagen puede verse el remanente quemado del núcleo de la estrella como un brillante punto blanco azulado en el corazón de la nebulosa. La estrella central se convertirá en una estrella enana blanca muy débil y, a lo largo de miles de millones de años, irá enfriándose lentamente.
Las estrellas con masas similares a la del Sol y con hasta ocho veces la masa del Sol, formarán nebulosas planetarias cuando entren en la fase final de su existencia. El Sol tiene una edad de 4.600 millones de años y se prevé que viva otros cuatro mil millones de años.
Pese al nombre, las nebulosas planetarias poco tienen que ver con los planetas. Esta descripción se aplicó tras algunos descubrimientos iniciales debido al parecido de estos inusuales objetos con los planetas exteriores Urano y Neptuno observados con los primeros telescopios, y ha sido lo suficientemente pegadiza como para sobrevivir [1]. En el siglo XIX, tras realizar las primeras observaciones espectroscópicas, se determinó que estos objetos eran gas brillante.
Esta imagen fue captada por el telescopio VLT (Very Large Telescope) de ESO, situado en Cerro Paranal, en el desierto de Atacama, en el norte de Chile, utilizando el instrumento FORS (FOcal Reducer Spectrograph). Para obtener esta imagen se han combinado exposiciones tomadas con tres filtros diferentes que dejaban pasar la luz azul (de color azul), la luz visible (de color verde), y la luz roja (de color rojo).
[1] Incluso observadores como William Herschel, que descubrió numerosas nebulosas planetarias y especuló sobre su origen y composición, sabían que, en realidad, no se trataba de planetas orbitando el Sol, ya que no tenían un movimiento relativo con respecto a las estrellas del entorno.
mar
09
abr
2013
Esta obra, basada en los recientes descubrimientos de la evolución cósmica, descubre el significado que tiene, para nosotros y nuestros descendientes, el lugar que ocupamos en el cosmos. Sostiene, asimismo, que los nuevos conocimientos científicos nos permiten encontrar soluciones a problemas globales que, de otra forma, parecen inabordables. Y explica por qué tenemos que "pensar cósmicamente y actuar globalmente" si queremos tener, a largo plazo, un futuro próspero en la Tierra.
En palabras de los autores, "Creemos que el primer cuadro del universo entero que cuenta con el respaldo de los datos podría convertirse en el fundamento de un cuadro compartido de la realidad, ahora que nuestra especie se mueve hacia una civilización global emergente. Desde el antiguo Egipto, desde la antigua Sumeria, las culturas se han mantenido unidas en torno a un cuadro compartido del cosmos, por lo usual poblado por dioses y científicamente incorrecto según las pautas modernas, aunque no por ello dejaba de ser una realidad unificadora. Esta es la primera oportunidad que tenemos de disponer de un cuadro unificador que pueda ser auténticamente verdadero. Una realidad compartida, si es que hoy podemos imaginar semejante idea, sería el don más valioso para nuestra fragmentada raza humana. En este momento crítico la cosmología, un campo que, en principio, parece completamente irrelevante para cualquier empresa humana normal, podría resultar en realidad no solo práctica, sino nuestra salvación. Hará que reconsideremos los problemas globales que parecen imposibles de abordar, y es posible que nos lleve a ver soluciones para escalas de tiempo diferentes. No hay ninguna ley de la física que diga que los seres humanos no podemos resolver nuestros mayores problemas, pero para lograrlo habremos primero de elevar el nivel de nuestro pensamiento".
El libro, escrito en una prosa elocuente y accesible, con ilustraciones en magnífico color, entre las que se incluyen imágenes extraídas de simulaciones por superordenador de la evolución del universo, da vida a la nueva visión científica del universo. Una visión que es una fuente de inspiración mejor que todos los mitos habidos de la creación.
Si quieres leer algo de esta obra:
El nuevo universo y el futuro de la humanidad
Nancy Ellen Abrams. Joel R. Primack.
Editorial Antoni Bosch
Isbn- 9788495348951
Pvp- 24 euros
Abril 2013.
lun
08
abr
2013
Fuente: NASA
Visible como un gancho pequeño, brillante en el cielo oscuro, este bello objeto se conoce como J082354.96 280.621,6 o J082354.96 para abreviar. Es una galaxia starburst, llamada así debido a la increíble y excepcionalmente alta tasa de formación estelar que ocurre dentro de ella. Una forma en la que los astrónomos probar la naturaleza y estructura de las galaxias de este tipo es mediante la observación del comportamiento de su polvo y componentes de los gases, en particular, la emisión Lyman-alfa.
Esto ocurre cuando los electrones dentro de un átomo de hidrógeno caen desde un nivel de energía más alto a uno más bajo, que emiten luz cuando lo hacen. Esta emisión es interesante porque esta luz sale de su galaxia anfitriona sólo después de una extensa dispersión del gas cercano - lo que significa que esta luz puede ser utilizada como una sonda muy directa de lo que se compone una galaxia.
El estudio de esta emisión Lyman-alfa es común en galaxias muy lejanas, pero ahora un estudio llamado LARS (Lyman alfa muestra de referencia) está investigando el mismo efecto en galaxias que están más cerca. Los astrónomos escogieron catorce galaxias, incluida ésta, y se utiliza la espectroscopia e imagen para ver lo que estaba sucediendo en su interior. Encontraron que estos fotones Lyman-alfa pueden viajar mucho más lejos si una galaxia tiene menos polvo, lo que significa que podemos utilizar esta emisión para inferir cómo fuente la galaxia.
dom
07
abr
2013
Fuente: CERN. AFP.
Un enorme instrumento científico que gira alrededor de la Tierra a bordo de la Estación Espacial Internacional (ISS, por su sigla en inglés) proporcionó el primer pantallazo de lo que podría ser
la misteriosa materia oscura en el Universo, dijeron científicos el miércoles.
Los primeros resultados del Espectrómetro Magnético Alfa (AMS, por su sigla en inglés), el espectrómetro de física de partículas más sensible que se haya enviado al espacio, parecen indicar
"evidencia de un nuevo fenómeno físico", indicó un comunicado de prensa del equipo de investigación internacional.
La materia oscura, que representa alrededor de un cuarto del Universo, no se ha detectado directamente hasta ahora, pero ha sido observada indirectamente a través de su interacción con la materia
visible.
De los 25 mil millones de eventos de rayos cósmicos que la AMS ha estudiado "un número sin precedentes, 6.800 millones, fueron identificados sin ambigüedad como electrones y su contraparte de
antimateria, positrones", dijo un comunicado de prensa del CERN, la Organización Europea para la Investigación Nuclear.
"En los próximos meses, AMS será capaz de decirnos concluyentemente si estos positrones son una señal de la materia oscura, o si tienen otro origen", dijo el portavoz del AMS, Samuel Ting, en un
comunicado.
Este es el primero de muchos informes que se esperan del AMS, construido por un consorcio de 16 países.
Los datos publicados en la revista Physical Review Letters provienen de 25.000 millones de eventos de rayos cósmicos recopilados desde que el AMS llegó a la estación orbital a bordo del vuelo
final del transbordador espacial Endeavour en 2011.
La NASA anunció una conferencia de prensa más tarde el miércoles para comentar los resultados.
El AMS estudia rayos cósmicos (partículas cargadas de alta energía que permean el espacio) antes de que interactúen con la atmósfera de la Tierra.
Los primeros indicios del exceso de antimateria en el flujo de rayos cósmicos fueron observados hace dos décadas, pero su origen sigue siendo un misterio.
dom
07
abr
2013
Fuente: NASA
Un nuevo estudio dirigido por un investigador de la NASA muestra que el peróxido de hidrógeno es abundante en gran parte de la superficie de la luna de Júpiter, Europa. Los autores sostienen que si el peróxido en la superficie de Europa se mezcla en el océano, podría ser una fuente importante de energía para las formas simples de la vida. "La vida como la conocemos, necesita agua líquida, elementos como el carbono, el nitrógeno, el fósforo y el azufre, y necesita algún tipo de sustancia química o energía de la luz para obtener el logro de la vida", dijo Kevin Hand, autor principal del estudio. "Europa tiene agua líquida y elementos, y creemos que compuestos como el peróxido puede ser una parte importante de la necesidades energéticas. La disponibilidad de oxidantes como el peróxido en la Tierra fue una parte fundamental de la aparición de la vida compleja, multicelular".
El documento, co-escrito por Mike Brown, del Instituto de Tecnología de California en Pasadena, analiza los datos en el rango del infrarrojo cercano de la luz de Europa, utilizando el telescopio Keck II en Mauna Kea, Hawai, durante cuatro noches. La mayor concentración de peróxido encontrado estaba en el lado de Europa que siempre ofrece su cara a Júpiter, con una abundancia de peróxido de 0,12 por ciento con relación al agua. (Para verlo en perspectiva, esto es aproximadamente 20 veces más diluidas que la mezcla de peróxido de hidrógeno disponible en las farmacias.) La concentración de peróxido de hielo de Europa luego disminuye a casi cero en el hemisferio opuesto de Europa.
El peróxido de hidrógeno se detectó por primera vez en Europa por la sonda de la misión Galileo de la NASA, que exploró el sistema de Júpiter desde 1995 hasta 2003, pero las observaciones de Galileo fueron de una región limitada. Los nuevos resultados muestran que el peróxido se ha generalizado en gran parte de la superficie de Europa, y las concentraciones más altas se alcanzan en las regiones donde el hielo de Europa es agua casi pura con poca contaminación por azufre. El peróxido es creado por el procesamiento de la intensa radiación de la superficie de Europa hielo que proviene de la ubicación de la luna dentro fuerte campo magnético de Júpiter.
"Las mediciones de Galileo nos dieron pistas tentadoras de lo que podría estar sucediendo en toda la superficie de Europa, y ahora hemos sido capaces de cuantificarlo con nuestras observaciones del telescopio Keck ", dijo Brown. "Lo que todavía no sabemos es cómo se combinan la superficie y el océano, lo que proporcionaría un mecanismo para la vida utilizando el peróxido."
Los científicos piensan que el peróxido de hidrógeno es un factor importante para la habitabilidad del océano líquido de agua global bajo la corteza helada de Europa porque el peróxido de hidrógeno se descompone en oxígeno cuando se mezcla en agua líquida. "En Europa, los compuestos abundantes como el peróxido podría ayudar a satisfacer las necesidades de energía química necesaria para la vida en el océano, si el peróxido se mezcla en el océano", dijo Hand.
sáb
06
abr
2013
Fuente: Astrophysical Journal.
Las "galaxias arvejas" pueden validar la idea que los astrónomos tienen de la reionización, una etapa crucial en la evolución del universo temprano, según un artículo que publica hoy la revista
Astrophysical Journal.
Una galaxia arveja es un tipo de galaxia compacta, azul y luminosa con una tasa muy alta de formación de estrellas. Se las denomina "arveja" debido al tamaño pequeño y la apariencia verdosa en
las imágenes tomadas por la Encuesta Digital Sloan del Cielo.
La reionización ocurrió pocos cientos de millones de años después de la Gran Explosión, cuando empezaban a aparecer las primeras estrellas y se formaban las primeras galaxias.
En este período, según los científicos, el espacio entre las galaxias pasó de ser una niebla opaca y neutral a un plasma transparente cargado como lo es hoy. El plasma es un gas cargado
eléctricamente.
La teoría prevaleciente sostiene que las estrellas gigantescas en las galaxias tempranas produjeron una abundancia de luz ultravioleta de alta energía que escapó al espacio intergaláctico e
interactuó con el gas hidrógeno neutral.
En ese encuentro, la energía ultravioleta arrebató electrones de los átomos de hidrógeno y dejó atrás un plasma de electrones con carga negativa y de iones de hidrógeno con carta positiva.
Anne Askot, del Colegio de Literatura, Ciencia y Artes en la Universidad de Michigan y una de las dos investigadoras en este estudio, explicó que los científicos creen que ese proceso ocurrió de
esa forma, pero "cuando observamos a las galaxias cercanas, la radiación de alta energía no parece emanar".
Jaskot y Rally Oey, profesora asociada de astronomía, han encontrado que las arvejas podrían proporcionar esas pruebas.
"Las arvejas son galaxias compactas que forman muchas estrellas y son muy similares a la galaxias tempranas en el universo", explicó Jaskot. "Nuestro análisis muestra que podrían estar emitiendo
radiación ionizante".
Las investigadoras enfocaron su atención en seis de las galaxias arvejas con formación más intensa de estrellas, que se encuentran entre mil y 5 mil millones de años luz de distancia.
Estudiaron sus líneas de emisión observadas por la Encuesta Digital Sloan del Cielo. Las líneas de emisión muestran la forma en que la luz interactúa con la materia y, en este caso, ayudaron a
que las astrónomas entendieran la relación entre las estrellas y el gas en estas galaxias.
Las líneas de emisión indicaron cuánta luz absorben las galaxias. Luego, para determinar cuánta luz había al comienzo, las astrónomas hicieron simulacros para calcular, por ejemplo, cuán viejas
son las galaxias y cuántas estrellas contienen.
Al determinar de qué están compuestas las galaxias las investigadoras pudieron inferir cuánta radiación debería estar presente.
Las galaxias, según determinaron las investigadoras, produjeron más radiación que la detectada por ellas, de modo que infirieron que una parte de la radiación debe haber escapado.
vie
05
abr
2013
Fuente: EFE. ESA.
Astrónomos de la Agencia Espacial Europea (ESA) han observado cómo se ha despertado un agujero negro para alimentar a un objeto de masa baja, que podría ser una enana marrón o un planeta gigante,
según informó hoy la institución con sede en París.
Los científicos aseguran que un acontecimiento de alimentación similar ocurrirá, "pronto", en el agujero negro del centro de la Vía Láctea.
El descubrimiento en la galaxia NGC 4845, a 47 millones de años luz de la Tierra, fue "completamente inesperado" según el profesor de la Universidad de Bialystok (Polonia) y autor del artículo
publicado en Astronomy & Astrophysics, Marek Nikolajuk.
El suceso fue observado durante el año 2011, según informó la ESA, que precisó que en el seguimiento participaron el Observatorio Integral Espacial, el XMM-Newton de la propia ESA, el Swift de la
NASA y el monitor de rayos X japonés MAXI de la Estación Espacial Internacional.
"Esta galaxia ha estado tranquila durante al menos 20 o 30 años", señaló Nikolajuk.
El hallazgo tuvo lugar cuando los astrónomos del observatorio espacial integral de la ESA estudiaban una galaxia diferente y avistaron una llamarada brillante de rayos X proveniente de otra
ubicación.
El origen de la emisión fue confirmado como NGC 4845, una galaxia donde nunca se habían detectado energías tan altas.
Los análisis corroboran que el agujero negro, con una masa semejante a 300 mil veces la del Sol, se quebró y se alimenta de objetos que tienen una masa de entre 14 y 30 veces la de Júpiter,
correspondiente a una enana marrón.
Un evento similar se espera en el agujero negro del centro de la Vía Láctea, "tal vez este año", aseguró la ESA.
Pese a no haber enanas marrones en esa zona, en esta ocasión podría tratarse de una nube de gas compacto, que ya se ha observado cerca del agujero negro, agregó la agencia.
jue
04
abr
2013
Esta obra, publicada originalmente en inglés en el año 2007, nos ofrece en más de setenta pequeños temas, un panorama amplio y completo sobre astrobiología.
La astrobiología o estudio de la vida en el universo es uno de los campos de conocimiento científico que en los últimos tiempos suscitan más interés. En este libro Lewis Dartnell ofrece al aficionado y también al público no especialista un completo y sintético panorama del estado actual y de los principales retos de esta apasionante área del saber. Partiendo de algunos fundamentos de la biología moderna, examina luego la vida en ambientes extremos, considera los requisitos cósmicos para la vida, traza la historia de la Tierra, profundiza en Marte como mundo habitable, discute las posibilidades de vida en otros mundos del Sistema Solar y acaba exponiendo el tema de los planetas extrasolares. La obra se complementa con un útil y exhaustivo índice de materias.astrobiología.
El libro, en formato bolsillo, amplia las grandes obras publicadas por la editorial Alianza sobre astronomía.
Vida en el universo
Lewis Dartnell
Editorial Alianza
Isbn- 9788420674605
Pvp- 12,50 euros
Abril 2013
mié
03
abr
2013
Fuente: Sinembargo.mx.
Hasta ahora se conocían dos tipos de supernovas; unas derivadas del colapso del núcleo de una estrella entre 10 y 100 veces más masiva que el Sol y otras conocidas como tipo “Ia”, que surgen a
partir de la explosión de una enana blanca. Sin embargo, de acuerdo con el Centro de Astrofísica Harvard Smithsonian, reportaron un nuevo tipo de supernova llamado “Iax”,
De acuerdo con la revista Astrophysical Journal, un equipo de científicos detectó la débil explosión de mini supernovas en un sistema estelar joven. Este nuevo tipo de supernova ocurre –al igual
que la Ia– con la explosión de una enana blanca pero es más débil y menos enérgica, por lo que no es capaz de destruir por completo a la estrella, informa Ryan Foley, miembro del Centro y líder
del estudio.
“Una supernova Iax es esencialmente una mini supernova”, dijo Foley, y agregó: “Es la más pequeña de la camada”, refiriéndose a los otros dos tipos ya conocidos, así como a que la explosión
generada por esta nueva es una centésima parte de la luminosa explosión del tipo Ia.
El equipo de investigación identificó 25 ejemplos de este nuevo tipo de supernova y ninguno de ellos apareció en galaxias elípticas, las cuales están repletas de estrellas longevas, lo que indica
que las supernovas de tipo “Iax” provienen de sistemas estelares más jóvenes.
Estos datos hacen concluir que la explosión de la supernova “Iax” corresponde a un sistema estelar binario, que contiene una enana blanca y una estrella compañera en etapa de estar perdiendo su
hidrógeno exterior y eliminando helio. La enana blanca, por su parte, se encontraría acumulando este helio.
Otra de las hipótesis de los astrónomos es que la capa exterior de helio de la estrella compañera se enciende primero, enviando una onda de choque a la enana blanca, mientras que otra teoría
propone que la estrella enana blanca se enciende primero, por la influencia de helio recibido.
En la mayoría de los casos la estrella enana blanca sobrevive a la explosión, y “queda maltratada y golpeada pero puede vivir otro día”, dice Foley. A diferencia de la supernova “Ia” , en que la
enana blanca se destruye por completo.
De acuerdo con los investigadores, el descubrimiento de las supernovas tipo “Iax” permitirá tener una imagen más exacta de las supernovas, que se usan para medir la geometría del universo.
mar
02
abr
2013
Atrévete a desayunar con partículas de la mano de esta novedad editorial publicada por plaza janes. ¡Por fin vas a entender la física cuántica!. Tienes en las manos un ensayo sobre física
cuántica, así es.
Un momento, por favor, ¡espera!
No dejes que eso te asuste y sueltes el libro de golpe.
¿Aceptarías una invitación a desayunar ?
Si aceptas esta proposición y te aventuras a navegar entre estas páginas, descubrirás un universo tan maravilloso como desconcertante. La teoría cuántica es una de las más bellas y asombrosas de
la ciencia. Las reglas que sigue son alocadas en comparación con nuestro día a día. Son anti-intuitivas. Al adentrarnos en el mundo cuántico se ponen en jaque nuestras creencias sobre la
realidad, también de nuestra realidad cotidiana.
Sonia Fernández-Vidal, escritora y doctora en Física Cuántica, y Francesc Miralles, escritor y periodista, nos invitan a un divertido desayuno al que están invitados también Newton, Einstein, Heisenberg y otros famosos físicos de la historia. Entre magdalenas, donuts, café con leche y zumos de naranja, emprenderemos un fascinante y revelador viaje a los orígenes del universo. Aprenderemos para qué sirve un acelerador de partículas, qué es la partícula de Dios, cómo las cosas pueden estar en dos sitios a la vez... y trataremos de comprender los misterios de la existencia.
La ciencia en esta puro como nunca antes se ha contado.
Desayuno con partículas.
Sonia Fernández Vidal.
Editorial Plaza Janes.
Isbn- 9788401348136
Pvp- 18,90 euros
Abril 2013
dom
31
mar
2013
Fuente: Sinembargo.mx.
No sólo la Tierra está expuesta a amenazas provenientes del espacio. Los planetas que integran el Sistema solar son blancos constantes de cuerpos celestes, como puede ser el caso de Marte, en
donde el probablemente impacto de un cometa provocaría un cráter de 500 kilómetros de ancho en la superficie del Planeta rojo.
Apenas unas semanas luego de su descubrimiento, científicos estiman que el cometa C/2013 A1 puede chocar contra Marte en octubre de 2014. El impacto sería tan violento que abriría un cráter de
500 kilómetros de diámetro sobre la superficie del cuarto planeta del Sistema Solar, de acuerdo con científicos del observatorio ruso ISON-NM.
El cometa también conocido como “Siding Spring” fue descubierto a principios de este año por astrónomos del observatorio australiano Siding Spring, de donde tomó su nombre no oficial.
Según cálculos de los expertos rusos se cree que el cometa se acercará a Marte a una distancia de 0.00073 unidades astronómicas que equivalen a 109 mil 200 kilómetros. Dicha aproximación tendrá
lugar el próximo 19 de octubre de 2014. Sin embargo, advierten de que estos resultados son preliminares, ya que no se puede hacer una predicción con tanta antelación.
Lo que sí es seguro es que el acercamiento ocurrirá y las posibilidades de una colisión, aunque reducidas, existen. En caso de que sucediera, el cometa chocaría con el Planeta Rojo a una
velocidad de 56 kilómetros por segundo y la energía del impacto equivaldría a 20 mil millones de megatones. En el lugar de la colisión se formaría un cráter de 500 km de ancho y 2 kilómetros de
profundidad.
Los científicos explican que un evento de tal envergadura superaría el bombardeo de Júpiter por fragmentos del cometa desintegrado Shoemaker-Levy 9, ocurrido en julio de 1994, el cual se estima
tenía aproximadamente 15 km de diámetro.
En ese caso, el orbitador MRO (Mars Reconnaissance Orbiter) de la Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio (NASA), en Marte desde 2006, podrá captar imágenes de C/2013 A1 en alta
resolución, ya que el cometa tendrá un brillo de ocho de la magnitud aparente de una estrella.
“La indefinición de la órbita actual no excluye el escenario de la colisión, aunque sea una posibilidad pequeña”, dice el comunicado. Por lo tanto, si se produce la colisión, el cometa impactaría
contra Marte a una gran velocidad dejando un cráter de dos kilómetros de profundidad en el lugar del choque, algo que no está fuera de consideración, puesto que existe una posibilidad entre 600
de que esto ocurra.
Por su parte, científicos de la oficina del Programa de Objetos Cercanos a la Tierra indican, tras la última trayectoria calculada, que en el mejor de los casos “Siding Spring” puede pasar a 300 mil kilómetros de Marte. En cambio, también está la posibilidad de que pasé más cerca, a sólo 50 mil kilómetros. Apenas dos veces y medio la órbita de Deimos, el satélite marciano más alejado.
sáb
30
mar
2013
Fuente: NASA
Con esta nueva imagen de una gran nube de formación de estrellas, conocida como W3, el telescopio espacial Herschel de la ESA nos desvela cómo se forman las estrellas masivas. La nube molecular W3 alberga una enorme guardería estelar, a unos 6.200 años luz de nuestro planeta, en el Brazo de Perseo, uno de los cuatro brazos mayores de nuestra galaxia espiral.
Con una extensión de casi 200 años luz, W3 es uno de los mayores complejos de formación de estrellas de la Vía Láctea exterior. En su interior se forman nuevas estrellas de alta y baja masa. La línea divisoria se encuentra en las que presentan una masa ocho veces superior a la de nuestro Sol: por encima de este límite, las estrellas terminarán sus días con una dramática explosión de supernova.
Los brillantes nodos azules de la imagen indican las regiones donde se están formando nuevas estrellas masivas. En la esquina superior izquierda se encuentran dos de las regiones más jóvenes del complejo: W3 Principal y W3 (OH). La intensa radiación emitida por las estrellas en formación calienta el polvo y el gas que las rodean, haciéndolos brillar intensamente ante los ojos de Herschel, sensibles a la luz infrarroja.
Las estrellas masivas más antiguas también calientan el polvo que las rodea, como se puede ver en las regiones azules etiquetadas como AFGL 333, en la esquina inferior izquierda de la imagen, y el anillo KR 140, en la esquina inferior derecha. La escena está surcada por una red de filamentos y columnas de polvo y gas de color rojizo, lo que indica su menor temperatura. Varios de estos núcleos fríos ocultan estrellas de baja masa en formación, cuya emisión se deja entrever como diminutos nodos amarillos.
Al estudiar estas dos regiones de formación de estrellas masivas – W3 Principal y W3 (OH) – los científicos han encontrado una nueva hipótesis para responder a una de las mayores cuestiones relacionadas con el nacimiento de las estrellas masivas. Durante su formación, la radiación emitida por estas estrellas es tan potente que debería arrastrar el material del que se alimentan, deteniendo su desarrollo.
Las observaciones de W3 apuntan a una posible solución: en las regiones de alta densidad, parece existir un proceso de circulación continua del material del que se alimentan las estrellas, que se comprime y se va confinando bajo la acción de los cúmulos de protoestrellas masivas. Gracias a su fuerte radiación y potentes vientos, las poblaciones de estrellas masivas en formación podrían ser capaces de agrupar y mantener grumos de material del que se continuarían alimentando durante sus primeros y más caóticos años.
© ESA
jue
28
mar
2013
Fuente: ESO
Esta hermosa colección de brillantes estrellas azules esparcidas forma el cúmulo NGC 2547, un grupo de estrellas de reciente formación que se encuentra en la constelación austral de Vela (La Vela). Esta imagen fue tomada con el instrumento Wide Field Imager, instalado en el telescopio MPG/ESO de 2,2 metros, en el Observatorio La Silla de ESO, en Chile. El universo es un vecindario con solera — con cerca de 13.800 millones de años. Nuestra galaxia, la Vía Láctea, también es antigua — algunas de sus estrellas tienen más de 13.000 millones de años (eso0425). Aún así, aún hay mucho movimiento en ella: se forman y se destruyen objetos de manera constante. En esta imagen pueden ver algunos de los nuevos miembros, las jóvenes estrellas en formación del cúmulo NGC 2547. Pero, ¿qué edad tienen realmente estas estrellas jóvenes? Aunque su edad exacta sigue siendo un misterio, los astrónomos estiman que la edad de las estrellas de NGC 2547 oscila entre los 20 y los 35 millones de años. Al fin y al cabo, no parecen tan jóvenes. Sin embargo, nuestro Sol tiene 4.600 millones de años y aún no ha alcanzado su edad media. Esto significa que si nos imaginamos que el Sol es una persona de unos 40 años, las estrellas brillantes de la imagen son bebés de tres meses. La mayor parte de las estrellas no se forman de manera aislada, sino en ricos cúmulos con tamaños variables, ya que pueden contener de varias decenas a varios miles de estrellas. Mientras que NGC 2547 cuenta con numerosas estrellas calientes que brillan en tonos azulados (lo cual es un claro indicador de su juventud), en contraste podemos encontrar una o dos estrellas amarillas, o alguna estrella roja que ya ha evolucionado hasta convertirse en estrella roja gigante. Normalmente, los cúmulos estelares abiertos como este tienen, comparativamente, vidas muy cortas, del orden de varios cientos de millones de años, antes de desintegrarse y de que las estrellas que los componen se dispersen. Los cúmulos son objetos clave para los astrónomos que estudian cómo evolucionan las estrellas a lo largo de sus vidas. Los miembros de un cúmulo nacen todos del mismo material y más o menos al mismo tiempo, hacienda más fácil la determinación de los efectos producidos por otras propiedades estelares. El cúmulo estelar NGC 2547 se encuentra en la constelación austral de Vela (La Vela), a unos 1.500 años luz de la Tierra, y es lo suficientemente brillante como para poder observarla fácilmente con prismáticos. Fue descubierta en 1751 por el astrónomo francés Nicolas-Louis de Lacaille durante una expedición astronómica al Cabo de Buena Esperanza en Sudáfrica, utilizando un pequeño telescopio de menos de dos centímetros de apertura. Entre las brillantes estrellas de esta imagen pueden verse muchos otros objetos, especialmente si hacemos un “zoom” sobre ella. Muchos son objetos más débiles o galaxias distantes de la Vía Láctea, pero otros, que aparecen como objetos difusos y alargados, son galaxias que se encuentran a millones de años luz, detrás de las estrellas que vemos en nuestro campo de visión.
mié
27
mar
2013
Fuente: EFE. El Informador.
El Gran Telescopio Milimétrico (GTM), el mayor de su tipo, ya está a punto para empezar a observar el origen del universo con una precisión que permitirá desvelar misterios como la formación y el
origen de galaxias muy lejanas.
Ubicado en el volcán Sierra Negra, en el estado central mexicano de Puebla, a más de cuatro mil 500 metros sobre el nivel del mar, el GTM se erige con una antena inmensa apuntando hacia el cielo
frente al majestuoso Pico de Orizaba.
Su construcción ha costado 128 millones de dólares y empezó en 1997. Está previsto que empiece a realizar observaciones astronómicas el 1 de mayo.
El instrumento, de gran envergadura, ha sido puesto a punto por el Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica (INAOE) y la Universidad de Massachusetts (Estadps Unidos).
"Sierra Negra es importante por su altura porque en la cima de un volcán tan grande existe poca cantidad de agua en la atmósfera, por lo que hay una mejor sensibilidad en comparación con otros
telescopios en lugares más bajos", comentó David Hughes, director del GTM.
Con 55 metros de altura, un peso de dos mil 600 toneladas y una parábola con un diámetro de 50 metros, el telescopio mexicano consta de 180 paneles ubicados en la antena y un área de recolección
de dos mil metros cuadrados.
Tiene un espejo principal que, cuando quede completado, estará formado por cinco anillos con paneles de níquel. Cada uno de los paneles está integrado por ocho piezas alineadas para formar la
parábola, encargada de captar las ondas milimétricas.
"Es un instrumento de altísima precisión con 0.8 milímetros de longitud de onda, por lo que es capaz de captar el polvo cósmico", explicó a Efe Alberto Carramiñana, director del INAOE.
"Se busca con esto hacer ciencia de relevancia internacional, llegar a observar fenómenos que no han sido observados previamente y que la comunidad mexicana tenga a su disposición un instrumento
de línea que le permita hacer investigación científica de frontera", agregó.
El funcionamiento del GTM es complejo. "El telescopio es una antena de 50 metros de diámetro. Estas ondas milimétricas son radiación electromagnética que proviene de cuerpos celestes que tienen
muy baja temperatura", explicó el responsable científico del GTM, Miguel Chávez.
"Una frase clave para el uso científico del telescopio es 'la formación de estructuras en el universo' -agregó-, porque la formación de galaxias, planetas y estrellas están caracterizados por
poseer material de muy baja temperatura que sólo es detectable con este tipo de antenas".
El experto añadió que se va a abarcar "desde el estudio de cuerpos en el sistema solar hasta las galaxias más distantes". "Podremos ver la formación de las primeras generaciones de estrellas",
agregó.
El GTM, ese gran "ojo mexicano", fue construido en condiciones extremas, según narraron los científicos durante el recorrido por sus instalaciones hecho esta semana por un grupo de
corresponsales.
La visita incluyó una fascinante velada astronómica en el centro del INAOE de Tonantzintla durante la cual se pudieron admirar constelaciones como Casiopea, Orión o Perseo.
México invierte el 0.4 % de su PIB en ciencia y tecnología. Aunque la astronomía se remonta a la época prehispánica, los avances científicos permiten ahora que el país azteca ingrese en su edad
de oro en esa ciencia, para intentar descubrir los misterios del Universo.
dom
24
mar
2013
Fuente: NASA
Las posiciones de los planetas el próximo mes significará la disminución de las comunicaciones entre la Tierra y las naves espaciales de la NASA en Marte. El Planeta Rojo estará pasando casi directamente detrás del Sol, desde la perspectiva de la Tierra y aunque esto se repite cada 26 meses, siempre es algo diferente, advierten los científicos que siguen las misiones en el Planeta Rojo.
El Sol puede interferir en las transmisiones de radio entre los dos planetas en ese alineamiento cercano. Para evitar un mayor deterioro, los controladores de las misiones desde el Laboratorio Jet Propulsion de la NASA en Pasadena, California, anunciaron que suspenderán el envío de los comandos a las sondas espaciales de Marte durante tres semanas de abril, por lo que las transmisiones Marte -Tierra se reducirán.
"Esta es nuestra sexta conjunción para la sonda espacial Odyssey", dijo Chris Potts, del JPL, director de la misión de la NASA Mars Odyssey, que ha estado orbitando Marte desde 2001. "Tenemos un montón de experiencia útil para tratar con ellas, aunque cada conjunción es un poco diferente." Estas diferencias son la distancia de Marte con el Sol y cuando exactamente pasa por detrás. Además varía en cuanto a la actividad solar, y las cantidades de manchas y llamaradas solares. Según los científicos en este período hay un poco más de actividad que en 2011.
"La principal diferencia de esta conjunción de 2013 es que tenemos al rover Curiosity en Marte", dijo Potts. Las sondas espaciales Mars Odyssey y Mars Reconnaissance Orbiter retransmiten casi todos los datos provenientes de los rovers Curiosity y los gemelos Spirit y Opportunity. Las transmisiones continuarán, dicen los ingenieros, pero de manera muy reducida mientras el sol esté con dos grados de diferencia con Marte, entre el 9 y el 26 de abril. En el caso de Mars Reconnaissance Orbiter, solo almacenará datos a bordo en este período. Por su parte, el rover Curiosity no llevará a cabo ningún desplazamiento durante este periodo, se limitará a realizar observaciones científicas desde la ubicación donde pasará el período de conjunción.
La conjunción del Sol y Marte no será la única en los próximos días. Nuestra estrella tendrá una gran alineación Tierra-Sol-Venus-Urano el 28 de marzo.
sáb
23
mar
2013
Fuentes: AFP/LEER. El Informador.
La sonda estadounidense Voyager 1, lanzada en 1977, no ha salido todavía del sistema solar, afirmó este miércoles la NASA, contradiciendo de esta forma las afirmaciones de un astrónomo que había
participado en un estudio que apuntaba a lo contrario.
"Según el consenso en el seno del equipo científico, el Voyager 1 no ha salido todavía del sistema solar o alcanzado el espacio interestelar", afirmó en un comunicado Edward Stone, responsable
científico de la misión de la NASA con sede en el Instituto de Tecnología de California (CALTEC), en Pasadena.
Los dos Voyager, lanzadas en 1977 con un mes de diferencia, se encuentran todavía en buen estado de funcionamiento. El programa de exploración con este nombre tenía como objetivo el estudio de
planetas exteriores al Sistema Solar. Voyager 1 y 2 sobrevolaron así Jupiter, Saturno, Urano, Neptuno así como 48 de sus lunas.
Los datos recopilados por los nueve instrumentos a bordo de cada una de las sondas convierten a esta misión en la más fructífera científicamente de toda la historia espacial.
En diciembre de 2012, los responsables de la misión habían anunciado que Voyager 1, lanzado en 1977, se encontraba en una nueva región en los confines del sistema solar denominada la "autopista
magnética" donde las partículas altamente cargadas de energía experimentan cambios radicales, recuerdan.
"Un cambio de dirección del campo magnético es el último indicador clave que confirma que la sonda alcanzó el espacio interestelar y este cambio de dirección no se ha observado todavía", señaló
Edward Stone.
El profesor Bill Webber, académico emérito de Astronomía de la Universidad de Nuevo México (sudeste) había anunciado este miércoles citando sus trabajos en una revista científica que el Voyager 1
había salido ya del sistema solar.
"Parece que Voyager habría salido de la zona fronteriza de los confines del sistema solar, según las mediciones del espectro de hidrógeno y de helio que esperamos encontrar en el espacio
interestelar", explicó en un comunicado.
"Yo creo que Voyager 1 está más allá de la heliosfera, en otra región, y todos los datos que recibimos son diferentes y emocionantes", agregó.
El estudio del profesor Webber fue aceptado para su publicación en la revista Geophysical Research Letters, una publicación que pertenece a la American Geophysical Union.
sáb
23
mar
2013
Fuente: NASA
El telescopio espacial XMM-Newton de ESA ha ayudado a identificar una estrella y un agujero negro que están en órbita uno alrededor de la otra a la velocidad de vértigo de una vuelta cada 2.4 horas, destrozando el récord anterior en casi una hora. El agujero negro de este emparejamiento compacto, conocido como MAXI J1659-152, es por lo menos tres veces más masivo que el Sol, mientras que su estrella enana roja compañera tiene una masa sólo del 20% de la del Sol. La pareja se encuentra separada por aproximadamente un millón de kilómetros.
El dúo fue descubierto el 25 de septiembre de 2010 por el telescopio espacial Swift de NASA e inicialmente se pensó que se trataba de un estallido de rayos gamma. Más tarde ese mismo día, el telescopio japonés MAXI, instalado en la Estación Espacial Internacional, encontró una brillante fuente de rayos X en el mismo lugar.
Más observaciones desde tierra y con telescopios espaciales, incluyendo XMM-Newton, revelaron que los rayos X proceden de un agujero negro que se alimenta del material arrancado de una compañera diminuta. El agujero negro gira alrededor del centro del sistema a una velocidad de 150.000 kilómetros por hora, mientras la enana roja recorre dos millones de kilómetros por hora.
"La estrella gira alrededor del centro común de masa a un ritmo vertiginoso, casi 20 veces más rápido que la Tierra gira alrededor del Sol”, comenta Erik Kuulkers, del Centro Europeo de Astronomía Espacial de la ESA en España.
vie
22
mar
2013
Fuente: NASA
El telescopio espacial Planck de la Agencia Espacial Europea ha elaborado el mapa más detallado hasta la fecha del fondo cósmico de microondas – la radiación fosilizada del Big Bang. Este nuevo mapa ha sido presentado esta mañana, y presenta características que desafían los cimientos de los modelos cosmológicos actuales. Esta primera imagen está basada en los datos recogidos durante los primeros 15.5 meses de observaciones de Planck, y es su primer mapa a cielo completo de la luz más antigua del Universo, grabada en el firmamento cuando éste apenas tenía 380.000 años.
Por aquel entonces, el Universo primigenio estaba formado por una sopa caliente de protones, electrones y fotones que interactuaban a unos 2.700°C. La primera luz surgió cuando los protones y los electrones comenzaron a juntarse para formar átomos de hidrógeno. A medida que el Universo se continúa expandiendo, esta radiación se ha ido desplazando hacia las longitudes de onda de las microondas, el equivalente a una temperatura de 2.7 grados por encima del cero absoluto.
Este fondo cósmico de microondas (CMB, por sus siglas en inglés) muestra pequeñas fluctuaciones en la temperatura que se corresponden con regiones que presentaban una densidad ligeramente diferente en los primeros instantes de la historia del Universo: las semillas de todas las estructuras, estrellas y galaxias, que vemos hoy en día. Según el modelo cosmológico estándar, estas fluctuaciones se produjeron inmediatamente después del Big Bang, y crecieron hasta alcanzar una escala cósmica durante un breve periodo de expansión acelerada conocido como inflación.
Planck fue diseñado para trazar un mapa de estas fluctuaciones a lo largo de todo el firmamento, con la mayor resolución y sensibilidad disponibles hasta la fecha. El análisis de la naturaleza y de la distribución de estas semillas sobre el mapa del fondo cósmico nos ayudará a determinar la composición y la evolución del Universo desde su nacimiento hasta la actualidad.
Lo más importante es que este mapa elaborado por la misión Planck de la ESA permitirá confirmar el modelo cosmológico estándar con una precisión sin precedentes, fijando una nueva referencia en nuestro inventario del Universo. Sin embargo, la precisión de los datos de Planck es tan alta que también han desvelado una serie de características inexplicables para las que será necesario desarrollar nuevas teorías físicas.
“La extraordinaria calidad de este retrato de la infancia del Universo realizado por Planck nos permite ir apartando capas hasta observar directamente sus cimientos, demostrando que nuestro mapa del cosmos dista mucho de estar completo. Estos descubrimientos han sido posibles gracias a la tecnología desarrollada específicamente para esta misión por la industria europea”, comenta Jean-Jacques Dordain, Director General de la ESA.
“Desde la publicación de la primera imagen a cielo completo de Planck en el año 2010, hemos analizado y extraído cuidadosamente todas las interferencias que se interponían entre los sensores de
Planck y la primera luz del Universo, desvelando el fondo cósmico de microondas con un nivel de detalle sin precedentes”, añade George Efstathiou de la Universidad de Cambridge, Reino
Unido.
© ESA
jue
21
mar
2013
Fuente: NASA
Un grupo de astrónomos ha descubierto las estrellas más jóvenes jamás vistas hasta ahora, gracias al observatorio Herschel de la Agencia Espacial Europea, en colaboración con la NASA. En concreto se han descubierto 15 nuevas estrellas, que aparecieron por sorpresa durante un estudio del mayor sitio de formación de estrellas próximo a nuestro Sistema Solar, en la constelación de Orión.
Las observaciones de radio de onda del telescopio chileno Atacama Pathfinder Experiment (APEX) –una colaboración entre el Instituto Max Planck de radioastronomía en Alemania, el Observatorio Espacial de Onsala en Suecia y el Observatorio Europeo del Sur en Alemania– confirmaron la presencia de las protoestrellas recién descubiertas. De estas 15 protoestrellas, como se conoce a las estrellas de reciente formación, 11 poseen colores muy rojos, pues están todavía profundamente arraigadas en una envoltura gaseosa, lo que significa que son muy jóvenes.
El descubrimiento ha sido posible comparando los resultados del Herschel con los datos anteriormente recabados por el telescopio espacial Spitzer de la NASA en la misma región de Orión y los aportados por diversos centros de observación espacial de Chile, Alemania y Suecia.
Herschel ha revelado el más grande conjunto de estas estrellas jóvenes en una sola región de formación estelar", dijo Amelia Stutz, autora principal del artículo publicado en la revista Astrophysical Journal. "Con estos resultados, nos estamos acercando a presenciar el momento en que una estrella comienza a formarse”.
Los astrónomos habían investigado durante años la 'guardería' estelar que forma el Complejo Molecular de Nubes de Orión, pero no habían visto las protoestrellas recientemente identificadas hasta que el Herschel observó esta región. El descubrimiento proporciona a los científicos una ventana abierta a las fases más tempranas y menos comprendidas de la formación estelar.
mié
20
mar
2013
Fuente: ESO
A unos 35 millones de años luz de la Tierra, en la constelación de Eridanus (El Río), se encuentra la galaxia espiral NGC 1637. Allá por 1999 la apariencia serena de esta galaxia fue eclipsada por la aparición de una supernova muy brillante. Los astrónomos que estudiaron las consecuencias de esta explosión con el telescopio VLT (Very Large Telescope) de ESO, en el Observatorio Paranal (Chile) nos han proporcionado una visión deslumbrante de esta galaxia relativamente cercana.
Las supernovas son uno de los eventos más violentos de la naturaleza. Representan la cegadora muerte de algunas estrellas y pueden eclipsar la luz combinada de miles de millones de estrellas de sus galaxias anfitrionas.
En 1999, el Observatorio Lick de California anunció el descubrimiento de una nueva supernova en la galaxia espiral NGC 1637. Fue detectada usando un telescopio construido especialmente para localizar estos escasos, pero importantes, objetos cósmicos [1]. Fueron necesarias observaciones posteriores para confirmar el descubrimiento y estudiarlo en profundidad. Esta supernova fue ampliamente observada y fue bautizada con el nombre SN 1999em. Tras su espectacular explosión en 1999, los científicos han estudiado cuidadosamente el brillo, que ha ido palideciendo lentamente con el paso de los años.
La estrella que se transformó en SN 1999em era muy masiva — más de ocho veces la masa del Sol — antes de su muerte. Al final de su vida su núcleo colapsó, lo que dio lugar a una explosión cataclísmica [2].
Durante las observaciones de seguimiento de SN 1999em, los astrónomos tomaron muchas fotografías de este objeto con el telescopio VLT, combinadas para proporcionar imágenes muy precisas de su galaxia anfitriona, NGC 1637. La estructura espiral que muestra esta imagen tiene un patrón muy diferente, con rastros azulados de estrellas jóvenes, nubes de gas brillante y caminos de polvo oscurecidos.
Pese a que, a primera vista, NGC 1637 parece un objeto bastante simétrico, tiene algunas características interesantes. Es lo que los astrónomos clasifican como galaxia espiral asimétrica: el enrollado brazo de la espiral, relativamente suelto, situado en el extremo izquierdo del núcleo, se estira a su alrededor más lejos que el brazo más compacto y corto en el extremo derecho, que aparece radicalmente cortado a mitad de camino.
En cualquier punto de la imagen, vemos dispersas estrellas más cercanas y galaxias más lejanas de las que parecen encontrarse en la misma dirección.
[1] La supernova fue descubierta por el telescopio Katzman Automatic Imaging Telescope, en el Observatorio Lick en Mount Hamilton, California (EE.UU.).
[2] SN1999em es el núcleo colapsado de una supernova clasificada con mayor precisión como de Tipo IIp. La “p” se asigna por la palabra “plateau”, que en inglés indica que la supernova de este tipo permanece brillante (estable) durante un periodo relativamente largo de tiempo tras el punto máximo de brillo.
mar
19
mar
2013
Fuente: NASA
El análisis de una muestra de roca tomada con el rover Curiosity de la NASA muestra que Marte pudo albergar microbios vivos. Los científicos identificaron azufre, nitrógeno, hidrógeno, oxígeno, fósforo y carbono - algunos de los ingredientes químicos clave para la vida - en el polvo que Curiosity excavó en una roca sedimentaria cerca de un antiguo lecho fluvial en el cráter Gale del Planeta Rojo el mes pasado.
"Una cuestión fundamental de esta misión es si Marte podría haber mantenido un ambiente habitable", dijo Michael Meyer, jefe científico del programa de Exploración de Marte de NASA en Washington. "A partir de lo que sabemos ahora, la respuesta es que sí".
Las pistas sobre este ambiente habitable llegan de los datos enviados por los instrumentos Sample Analysis at Mars (SAM) y Chemistry and Mineralogy (CheMin) del rover. Los datos indican que Yellowknife Bay, el área que el rover estaba explorando y que estaba al final de un antiguo sistema de ríos o de la cuenca intermitentemente húmeda de un lago, podría haber proporcionado la energía química y otras condiciones favorables para los microbios. La roca está hecha de lutita de grano fino que contiene minerales de arcilla, azufre y otros compuestos químicos. Este ambiente antiguo, a diferencia de otros en Marte, no era extremadamente oxidante, ácido o salado.
Los científicos se han sorprendido al encontrar esta sustancias químicas que proporcionan a la superficie de Marte la energía suficiente para que muchos microbios que existen en la Tierra puedan vivir. "La gama de ingredientes químicos que se ha identificado en la muestra es impresionante, y sugiere maridajes tales como sulfatos y sulfuros que indican una fuente de energía química posible para microorganismos", dijo el investigador principal de SAM, Paul Mahaffy. Ahora, los científicos planean trabajar con Curiosity en Yellowknife Bay durante más semanas, antes de que el rover continúe con su calendario establecido y se desplace, en un largo viaje, hasta el montículo central del cráter Gale, el Monte Sharp.
lun
18
mar
2013
Publica la editorial Siruela en su colección juvenil Las Tres Edades, un libro que lleva a los más jovenes y no tanto, por el fantástico viaje al Big bang y la astronomía desde Galileo hasta los agujeros negros.
Hace más de cuatrocientos años, Galileo dirigió su telescopio hacia el cielo: ese fue el inicio de una exploración increíblemente emocionante de la inmensidad del Universo. Con este libro viajaremos por el cosmos, calcularemos la fuerza de la gravedad, descubriremos Urano y los rayos infrarrojos, entraremos en el código secreto de las estrellas, averiguaremos a qué distancia están las galaxias, conoceremos las gigantes rojas, el eco del Big Bang, los agujeros negros y también nos enteraremos de por qué el color de una estrella puede revelarnos su velocidad.
Si queremos leer las primeras páginas de este libro pinchemos el siguiente enlace:
http://www.siruela.com/archivos/fragmentos/BigBang.pdf
El fantástico viaje al Big Bang
Jürgen Teichmann
Editorial Siruela
Isbn- 9788415723394
Pvp- 17,95 euros
Marzo 2013
lun
18
mar
2013
Fuente: Sinembargo mx. NBVV.
Los descubrimientos sobre los exoplanetas son cada vez más frecuentes. Sin embargo, en lo que se refiere a la detectar y catalogar cuerpos encontrados más allá de las fronteras del Sistema
Solar, los astrónomos apenas se encuentran en una etapa primaria.
Quizás por esto no es sorpresa una nueva clase de planetas puedan haber sido descubiertos; un tipo de cuerpos similares a Neptuno, los cuales fueron despojados de sus capas gaseosas exteriores
después de acercarse demasiado a su sol.
Una simulación creada para entender la misión espacial Kepler sobre “gigantes de hielo” vagando por la galaxia sugiere que estos pueden tratarse de remanentes de cuerpos estelares parecidos al
octavo planeta de nuestro sistema planetario.
De acuerdo con los resultados presentados esta semana en una reunión de la Royal Society de Londres, se sugiere que estos exoplanetas pudieron haberse aproximado demasiado a sus respectivas
estrellas antes de quedar en la condición en la que ahora se encuentran.
De entre los hallazgos más misteriosos de esta misión espacial de la Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio (NASA) se encuentra también el de cuerpos demasiado pesados para su
tamaño e incluso, cuando los astrónomos han podido estimar por igual la masa y el volumen de estos planetas, han llegado a descubrir que hay algunos de tamaño similar al de la Tierra que son tan
densos como el hierro puro, publicó la revista Nature.
No existen teorías convencionales sobre la formación de planetas que puedan dar cuenta de semejantes densidades en planetas de este tamaño. “No hay manera de explicar esto en el Sistema Solar”,
dice Olivier Grasset, un geofísico de la Universidad de Nantes.
Grasset y sus colaboradores hablan de la posibilidad de que estos cuerpos puedan tratarse de “núcleos fósiles” de planetas que alguna vez fueron mucho más grandes, una idea que ya había sido
propuesta hace un par de años.
Estos planetas pudieron haber sido gigantes helados que se formaron en las partes lejanas de sistemas estelar y posteriormente fueron desplazándose al interior de éstos, hacia sus respectivos
soles, quizás a distancias similares a la que Mercurio lo hace en nuestro sistema solar.
Las elevadas temperaturas cercanas a las estrellas pudieron evaporar las capas exteriores de los planetas las cuales estaban formadas principalmente por componentes volátiles como hidrógeno,
helio y agua. El núcleo sobrante, por su parte pudo haber estado formado por roca y metal de un tamaño similar al de la Tierra, con un peso mucho mayor al de nuestro planeta formando lo que los
cientoficos llaman “súper Tierras”.
Sin embargo, estos núcleos fueron formados bajo el peso de las capas exteriores de estos planetas, sometidos a presiones de alrededor de 500 gigapascales (unos cinco millones de veces la presión
atmosféricas de la Tierra) y temperaturas de 500 grados kelvin. Todo esto dio como resultado que el material de estos núcleos fuera más compacto y denso que nuestro planeta.
sáb
16
mar
2013
Fuente: El Informador. IJS.
La investigación espacial ha llevado al hombre a galaxias lejanas, y sistemas solares en donde ahora deposita las esperanzas de encontrar vida. Sin embargo, no siempre hay que ir tan lejos para
encontrar puntos potenciales para la investigación.
Kevin Luhman, astrónomo del Centro para Exoplanetas y Mundos Habitables de la Universidad Penn State, acaba de descubrir una estrella que prácticamente había estado en las narices de la comunidad
científica durante años. Se trata de un sistema binario que desde ahora está siendo considerado como un excelente objetivo para cazadores de planetas dada su cercanía con la Tierra.
Desde 1917 no se descubrían estrellas tan cerca de la Tierra y este sistema solar conformado por el par de estrellas enanas marrón es ahora el tercero más cercano a nuestro sol, según un artículo
que será publicado en Astrophysical Journal Letters.
El sistema más cercano al nuestro es conformado por otro par de estrellas; Alfa Centauri, vista por primera vez en 1839, localizada a 4.4 años luz de la Tierra, y Próxima Centauri–la más débil –
descubierta en 1917, ubicada a 4.2 años luz.
Este sistema recibió su nombre gracias al Wise (Wide-field infrared Survey), el cual realizó el mapa del cielo en donde fue localizado. El descubrimiento se logró mediante el análisis de imágenes
tomadas durante 13 meses, tiempo en el que Wise observó 2 a 3 veces cada región celeste.
Uno de los propósitos de esta misión era encontrar estrellas cercanas y esta es la más cercana localizada, por lo que se espera que futuras misiones como el telescopio James Webb, en
construcción, la investiguen de manera más detallada, declaró Edward Wright, , investigador de la misión.
Este nuevo objeto se mueve muy rápido en el cielo, con lo que se descarta que hubiera estado en órbita alrededor del Sol, esta aclaración es hecha ya que hay quienes han propuesto desde hace
tiempo la existencia de Némesis, una estrella compañera del sol nuestro, misma que no se ha podido demostrar su existencia.
Por otra parte, esta estrella es tan cercana a nuestro planeta que las transmisiones de televisión terrestres de 2006 están llegando ahora allí, Ubicada a 6.5 años luz, las estrellas de Wise
J104915.57-531906 serán un objetivo en teoría accesible para ver si poseen algún planeta orbitando alguno de los dos soles.
vie
15
mar
2013
Fuente: ESO
Se cree que los estallidos de formación estelar más intensos tuvieron lugar en el universo temprano en galaxias masivas y brillantes. Estas galaxias con estallidos de formación estelar convierten vastas reservas de gas y polvo cósmicos en nuevas estrellas a un ritmo frenético — muchos cientos de veces más rápido que en imponentes galaxias espirales como nuestra propia galaxia, la Vía Láctea. Si miramos hacia el espacio lejano, a galaxias tan distantes que su luz ha tardado muchos miles de millones de años en llegar hasta nosotros, los astrónomos pueden observar ese periodo activo de la juventud del Universo.
“Cuanto más lejos está la galaxia, más atrás miramos en el tiempo, por lo que, midiendo sus distancias podemos componer una cronología de cuán vigoroso era el Universo generando nuevas estrellas en las diferentes etapas de sus 13.700 millones de historia”, afirma Joaquin Vieira (California Institute of Technology, USA), quien ha liderado el equipo y es el autor principal del artículo de la revista Nature.
El equipo internacional de investigadores descubrió primero estas distantes y enigmáticas galaxias con estallidos de formación estelar con el telescopio de diez metros SPT (South Pole Telescope) de la Fundación Nacional para la Ciencia de los Estados Unidos y, posteriormente, utilizó ALMA para obtener una visión más cercana y explorar el “baby boom” estelar en el universo joven. Se sorprendieron al encontrar que muchas de estas galaxias polvorientas con formación estelar están aún más lejos de lo esperado. Esto significa que, en proporción, los estallidos de formación estelar tuvieron lugar hace unos doce mil millones de años, cuando el universo tenía menos de dos mil millones de años — todo mil millones de años antes de lo que se pensaba.
Dos de estas galaxias son las más lejanas de su tipo jamás descubiertas — tan lejanas que su luz comenzó su viaje cuando el Universo solo tenía mil millones de años. Es más, entre los récords que se han batido, se halla el hecho de que se han encontrado moléculas de agua, siendo las observaciones de agua en el cosmos más distantes jamás publicadas hasta el momento.
El equipo utilizó la sensibilidad sin igual de ALMA para captar la luz de 26 de esas galaxias en longitudes de onda de alrededor de tres milímetros. La luz en determinadas longitudes de onda se produce por las moléculas de gas de estas galaxias, y las longitudes de onda se desplazan debido a la expansión del universo a lo largo de los miles de millones de años que tarda la luz en llegar a nosotros. Midiendo el desplazamiento de la longitud de onda, los astrónomos pueden calcular el tiempo que ha tardado la luz en llegar y situar cada galaxia en el punto correcto de la historia del cosmos.
“La sensibilidad de ALMA y el amplio rango de longitudes de onda nos permiten hacer medidas en pocos minutos por cada galaxia — unas cien veces más rápido que antes”, afirma Axel Weiss (Instituto Max-Planck de Radioastronomía, Bonn, Alemania), quien lideró el trabajo para medir las distancias a las galaxias. “Antes, una medida de este tipo habría sido un trabajo laborioso de combinación de datos de dos tipos de telescopios, uno del rango visible-infrarrojo y otro de ondas de radio”.
En la mayoría de los casos, las observaciones de ALMA por sí solas pueden precisar las distancias, pero para unas pocas galaxias el equipo combinó los datos de ALMA con medidas de otros telescopios, incluyendo APEX (Atacama Pathfinder Experiment) y el VLT (Very Large Telescope) de ESO [1].
Los astrónomos utilizaban solo una parte del conjunto de antenas, 16 de las 66 totales, ya que el observatorio estaba aún en construcción, a una altitud de 5.000 metros en el remoto Llano de Chajnantor, en los Andes chilenos. Una vez completado, ALMA es aún más sensible, y podrá detectar galaxias incluso más débiles. Por ahora, los astrónomos localizaron las más brillantes. También tuvieron ayuda de la naturaleza: pudieron utilizar el fenómeno de lentes gravitatorias, un efecto predicho por la teoría de la relatividad general de Einstein en el que la luz de una galaxia distante se distorsiona por la influencia gravitatoria de una galaxia de fondo cercana, que actúa como una lente y hace que la fuente distante aparezca más brillante.
Para comprender con precisión hasta qué punto esta lente gravitatoria había aumentado el brillo de las galaxias, el equipo tomó imágenes más precisas de las mismas utilizando ALMA en longitudes de onda de unos 0,9 milímetros.
"Estas hermosas imágenes de ALMA muestran las galaxias de fondo torcidas en múltiples arcos de luz conocidos como anillos de Einstein, rodeando a las galaxias que están delante", dice Yashar Hezaveh (Universidad McGill, Montreal, Canadá), quien lideró el estudio de las lentes gravitatorias. “Estamos utilizando la ingente cantidad de materia oscura que rodea a las galaxias que están a mitad de camino en el universo como telescopios cósmicos para hacer que las galaxias aún más alejadas parezcan más grandes y más brillantes”.
El análisis de la distorsión revela que algunas de las galaxias con formación estelar brillan tanto como 40 millones de millones de Soles, y la lente gravitatoria las ha aumentado más de 22 veces.
“Solo unas pocas galaxias de las observadas con este efecto de lente gravitatoria habían sido detectadas antes en esas longitudes de onda submilimétricas, pero ahora SPT y ALMA han descubierto docenas de ellas”, declaró Carlos De Breuck (ESO), miembro del equipo. “Este tipo de ciencia ya había sido hecha anteriormente sobre todo en longitudes de onda del rango visible con el telescopio espacial Hubble, pero nuestros resultados demuestran que ALMA es un nuevo y potente jugador en este campo”.
“Este es un gran ejemplo de colaboración de astrónomos de todo el mundo, trabajando juntos para hacer un impresionante descubrimiento con una instalación de ´última tecnología”, afirmó el miembro del equipo Daniel Marrone (Universidad de Arizona, EE.UU.). “Esto es solo el principio de ALMA y del estudio de estas galaxias con estallidos de formación estelar. Nuestro siguiente paso es estudiar estos objetos en detalle y hacernos una idea más exacta de cómo y por qué se forman estrellas a esos ritmos de producción tan increíbles”.
[1] Las observaciones adicionales se hicieron con APEX, el VLT, el ATCA (Australia Telescope Compact Array) y el SMA (Submillimeter Array).
jue
14
mar
2013
Fuente: ESO
Los tres socios internacionales de ALMA dieron hoy la bienvenida a más de 500 personas al Observatorio ALMA, en el desierto chileno de Atacama, para celebrar el éxito del proyecto. El invitado de honor fue el Presidente de Chile, Sebastián Piñera.
Entre los distinguidos invitados a la celebración se encontraban Karlheinz Töchterle, Ministro Federal de Ciencia e Investigación (Austria); Petr Fiala, Ministro de Educación, Juventud y Deportes (República Checa); Nuno Crato, Ministro de Educación y Ciencia (Portugal); Roger Genet, Director General de Investigación e Innovación (Francia); Nora van der Wenden, Directora de Política de Investigación y Ciencia (Países Bajos); Bruno Moor, Jefe de la División para la Cooperación Internacional en Investigación e Innovación (Suiza); Beatriz Barbuy, representando a Brasil; Anne Glover, Jefa de la Asesoría Científica del Presidente de la Comisión Europea; y embajadores en Chile de Alemania, Austria, Bélgica, Estados Unidos de América, Francia, Italia, Japón, Países Bajos, Portugal, Reino Unido, República Checa, Suecia y Suiza.
El Presidente de Chile, Sebastián Piñera, dijo: “Uno de nuestros muchos recursos naturales es el espectacular cielo nocturno de Chile. Creo que la ciencia ha sido una contribución vital para el desarrollo de Chile en los últimos años. Estoy muy orgulloso de nuestras colaboraciones internacionales en astronomía, de las cuales ALMA es el mayor resultado y el más reciente”.
A la ceremonia, que fue retransmitida en directo por internet, también asistieron varios representantes de los socios internacionales de ALMA: el Director General de ESO, Tim de Zeeuw; el Director de la Fundación Nacional de Ciencia de los Estados Unidos, Subra Suresh; y el Viceministro del Ministerio de Educación, Cultura, Deportes, Ciencia y Tecnología de Japón, Teru Fukui; junto con el Director de ALMA, Thijs de Graauw. También asistieron al evento los directivos responsables de ALMA, el personal y representantes de las comunidades relacionadas.
Thijs de Graauw, expresó cuáles son sus expectativas para ALMA. “Gracias a los esfuerzos y a las incontables horas de trabajo de los científicos y los técnicos de la comunidad de ALMA de todo el mundo, ALMA ya ha demostrado que es el telescopio milimétrico-submilimétrico más avanzado que existe, empequeñeciendo todo lo que teníamos anteriormente. Estamos entusiasmados con el hecho de que los astrónomos puedan explotar todo el potencial de esta impresionante herramienta”.
“Este es un ejemplo de los grandes logros que se alcanzan cuando las instituciones y las naciones unen sus esfuerzos, una estrategia que subyace en todo el programa de ESO” añadió Tim de Zeeuw. “Aplicando esto a una escala global, con colaboraciones en grandes proyectos como este, damos a los astrónomos de los países miembros de ESO la posibilidad de hacer una investigación única que solo puede llevarse a cabo con ALMA”.
Mañana, un grupo de invitados, formado por personas seleccionadas, tendrá la oportunidad de visitar el telescopio en el Array Operations Site, situado a 5.000 metros sobre el nivel del mar. El conjunto de 66 antenas de ALMA se completó recientemente con la llegada del último lote de siete, que están pasando su periodo de pruebas antes de entrar en operación. El telescopio ya ha proporcionado vistas sin precedente del cosmos con solo una parte de del conjunto de antenas instalada [1].
Capaz de observar el universo detectando un rango de luz invisible para el ojo humano, ALMA nos mostrará detalles antes nunca vistos del nacimiento de las estrellas, galaxias jóvenes en el universo temprano y planetas formándose alrededor de soles distantes. También podrá descubrir y medir la distribución de las moléculas — muchas de ellas, esenciales para la vida — que se forman en el espacio que hay entre las estrellas.
El observatorio fue concebido como tres proyectos independientes en Europa, Estados Unidos de América y Japón en la década de 1980 y se fusionaron en uno en los 90. La construcción comenzó en el año 2003. El coste total de la construcción de ALMA es de unos 1.100 millones de euros, de los cuales ESO aporta el 37.5%.
El conjunto de antenas de ALMA, cincuenta y cuatro de 12 metros y doce más pequeñas de 7 metros, trabaja como un único telescopio. Cada antena recoge la radiación proveniente del espacio y la enfoca a un receptor. Las señales de las antenas se juntan y se procesan en un supercomputador especializado: el correlador de ALMA. Las 66 antenas de ALMA pueden situarse en diferentes configuraciones, en las que la distancia máxima entre las antenas puede variar de 150 metros a 16 kilómetros.
Con motivo de la inauguración, los socios de ALMA, integrados por ESO, el Observatorio Nacional de Radio Astronomía (NRAO) y el Observatorio Astronómico Nacional de Japón (NAOJ), han publicado un vídeo de 16 minutos bajo el título de ALMA — En busca de nuestros orígenes cósmicos, un libro de fotos, un folleto sobre la etnoastronomía de la zona y otros dos folletos sobre el proyecto y la contribución de los que lo han llevado a cabo. Todos los materiales están disponibles para su descarga en formato electrónico en los enlaces que se adjuntan más abajo.
[1] Pueden encontrar ejemplos de resultados de investigaciones tempranas de ALMA en estas notas de prensa de ESO eso1216, eso1239, eso1301 y eso1313.
mié
13
mar
2013
Luis Alonso.
Una foto que me regaló, mi compañero y amigo Ricardo Velázquez, me hizo reflexionar por primera vez sobre este aspecto. En la foto, magnifica por cierto, la Luna adquiría en ciertas zonas unas tonalidades marrones y azules que la hacían mucho más atractiva. La foto es la suma de una gran toma y un programa informático, pero el resultado nos sirve para apreciar la composición geológica lunar. Visualmente se aprecian los impactos más recientes y los basaltos ricos y pobres en hierro y titanio. El color marrón nos indica las zonas pobres en estos elementos mientras que las tonalidades azules nos indican lo contrario.
Pero no es necesario siempre el apoyo visual fotográfico para percibir cambios cromáticos en nuestro satélite. Muchas veces cuando el Sol se oculta en los atardeceres y la Luna se asoma tras el horizonte, esta última adquiere tonalidades entre amarillos y naranjas, pues la interacción de los rayos solares sobre las partículas de la atmósfera motiva este efecto.
Cuando alzamos la vista hacia ella, podríamos decir que el color de la Luna es un amarillo oscuro al verla a simple vista tan clara. Este brillo se debe al contraste que obtiene con el fondo oscuro que la rodea, aunque el color de la superficie lunar depende en gran medida del ángulo de incidencia de los rayos solares sobre su superficie, a pesar de que muchas de las piedras lunares recogidas por los astronautas fueron negras.
Curiosamente la línea que separa la zona iluminada de la oscura, denominada terminador, es perfectamente nítida. Esta casi perfecta separación tonal, se consigue al no poseer atmosfera. Si la Luna tuviese atmosfera, esta línea seria algo borrosa y seguramente con un ligero fulgor, como ocurre en los crepúsculos terrestres.
Muchos de nosotros, hemos oído también el termino Luna negra. No se trata de una cuestión de mala suerte; es el período en que la Luna se encuentra tan cerca del Sol (aparentemente), que no puede ser vista desde la Tierra al quedar oculta por el resplandor solar. A este periodo astronómico lo denominamos Luna Nueva.
Pero otra acepción aceptada para el termino Luna Negra, es la segunda Luna Nueva dentro de un mismo mes o la ausencia de la misma en ese periodo, suceso que solo podría ocurrir en febrero y que provocaría dos Lunas nuevas en el mes anterior y posterior.
Un efecto de color que nos es muy familiar en la Luna, es la tonalidad rojiza. La atmósfera actúa como una especie de filtro, efecto conocido como difusión Rayleigh. Por ejemplo, cuando nuestro planeta se interpone entre el Sol y nuestro satélite causando un eclipse, la Luna obtiene esta tonalidad entre rojizo y tenue carmesí. El manto de gases de la troposfera, refracta luz solar hacia el cono de sombra causado por la Tierra, la mayoría en longitudes de onda que van del rojo al naranja, causando este efecto visual en nuestra retina.
Sin embargo, el color y brillo que adquiere la Luna varía para cada eclipse. La cantidad de polvo en la atmósfera terrestre y sobre todo si esta cargada de partículas volcánicas nos ofrecerá una tonalidad mucho más rojiza que si el aire esta limpio y nuestra impresión pasará a ser una gama más anaranjada.
La Dispersión de Rayleigh, en honor de Lord Rayleigh, consiste en la dispersión de la luz o cualquier otra radiación electromagnética por partículas mucho menores que la longitud de onda de los fotones dispersados. En otro orden de cosas, la dispersión de Rayleigh de la luz solar en la atmósfera es la principal razón de que el cielo sea azul.
Y ya que hablamos de azul, ¿qué es la famosa Luna Azul?
Actualmente, se denomina Luna Azul a la segunda Luna llena ocurrida durante un mismo mes, fenómeno que sucede aproximadamente cada dos años y medio. Pero el origen de este termino no esta completamente confirmado. Hay quien supone que proviene de la frase en inglés “Once in a blue moon”, cuyo significado está relacionado con algo que pasa muy de vez en cuando.
En un artículo de Sky & Telescope publicado en marzo de 1946 y escrito por James Hugh Pruett un astrónomo amateur, Pruett malinterpreta los datos del almanaque de 1937 de “Maine Farmers Almanac”, el almanaque de los granjeros de Maine, adquiriendo el término más popularidad que su verdadero origen.
La revista Sky & Telescope rastreó más de 40 ediciones de aquel almanaque, desde 1818 a 1962, en los cuales se hace referencia a más de una docena de “lunas azules”, ninguna de las cuales eran la segunda Luna llena de un mes.
Al parecer el almanaque no utilizaba como periodo anual desde el 1 de enero al 31 de diciembre, sino desde el solsticio de invierno al siguiente. El Sol parece moverse a lo largo de la eclíptica a una tasa variable porque la órbita de la Tierra no es un círculo perfecto.
Pero ellos utilizaban otro método; el de Sol dinámico o Sol ficticio, cuerpos imaginarios que se mueven por la elíptica y el ecuador celestes a una tasa constante y que produce estaciones de igual extensión, así como otras reglas que tomaban la reforma de 1582 del calendario Gregoriano relacionadas con la pascua y la cuaresma. Así cuando una estación contenía cuatro lunas llenas, a la tercera se la denominaba Luna Azul. Como las demás Lunas llenas tenían nombres relacionados con los solsticios y equinoccios, la tercera adquirió este nombre (la Luna antes de Yule, la Luna después de Yule).
Hace bastantes años, un verano, una noticia que leí casualmente en un periódico supuso mi primera referencia sobre esta Luna. Casualmente llevaba en mi viaje una cámara fotográfica y un buen objetivo. Ni visualmente ni fotográficamente, esa Luna llena tenia tono azulado.
Sea como sea, este término adquirió popularidad en 1999 cuando se produjo dos veces en el mismo año. Las siguientes Lunas azules se producirán en agosto del 2012, julio 2015, enero y marzo 2018, octubre 2020, agosto 2023, mayo 2026, etc.
¿Pero es realmente azul?
Probablemente no. Cuando en 1883 el volcán de Indonesia llamado Krakatoa explotó, sus cenizas se elevaron hasta los mismos límites de la atmosfera y la Luna se volvió azul. La luz blanca de la Luna que pasaba a través de las nubes, emergía de color azul y a veces verde. Con la erupción del volcán El Chichón en México en 1983, al parecer ocurrió lo mismo.
La clave para que aparezca una luz azul es tener en el aire muchas partículas ligeramente mayores que la longitud de onda de la luz roja (0,7 micrones) y que no existan de otros tamaños.
Esto es poco frecuente, pero a veces sucede con los volcanes o los incendios de bosques, aunque en la mayoría de las ocasiones que esto ocurre, la Luna se vuelve roja.
La Luna nos ofrece muchos colores, sin embargo su tono blanquecino nos acompaña casi todas las noches en su paseo nocturno entre las constelaciones.
Si el color tiene su origen en la luz natural y la naturaleza posee sus propios laboratorios para fabricar colores, disfrutemos nosotros del variado espectro lunar ficticio y real.
mié
13
mar
2013
Ha llegado esta mañana a mis manos un nuevo libro de la editorial RBA, cuyo título encierra una de las preguntas fundamentales que todos los aficionados a la astronomía nos hacemos alguna vez.
Porque de todos los misterios sobre los que se ha interrogado la humanidad, el más profundo y persistente es el misterio de la existencia. Y el libro, es cierto, resulta ser una historia sobre los orígenes del universo y la existencia.
¿Por qué existe un universo, y por qué formamos parte de él? ¿Por qué hay algo en vez de nada? La pregunta ha fascinado y desconcertado a los grandes pensadores durante siglos, desde Platón hasta Heidegger y Wittgenstein. En este libro Jim Holt asume el papel de detective cósmico e inicia la búsqueda de la explicación última acudiendo a los sospechosos habituales: Dios frente al Big Bang.
Pero su interrogatorio prosigue luego con una serie de distinguidos y variopintos testigos, entre ellos el premio Nobel de Física Steven Weinberg, el teólogo cristiano Richard Swinburne, el matemático platónico Roger Penrose y hasta el difunto escritor John Updike.
A la pregunta ¿por qué existe el mundo?, el autor, Jim Holt, comenta que es la pregunta más sublime y terrible de toda la filosofía y toda investigación humana. Y es cierto que se ha convertido en muy poco tiempo una manzana de la discordia en las llamadas guerras de Dios entre los neo-ateos, gente como Richard Dawkins y Christopher Hitchens y sus oponentes religiosos. Cada vez que Christopher estaba en un programa de televisión, alguien diría: "Bueno, si usted no acepta la existencia de Dios, ¿cómo puede usted explicar por qué hay un mundo en absoluto, ¿por qué hay un universo en lugar de nada?"
Y en realidad los neo-ateos no tienen una buena respuesta a esa pregunta:" The hope is it could be explained scientifically"( La esperanza es que podría ser explicado científicamente).
¿Por qué existe el mundo?
Jim Holt
Editorial RBA
Isbn- 9788490065334
Pvp- 20 euros
Marzo 2013
mar
12
mar
2013
Fuente: NASA
La nave espacial Solar Dinamic Observatory, SDO, lanzada en el 2010 por la NASA para estudiar los fenómenos del Sol que pueden interferir en la Tierra, entró en su primera "temporada" de eclipses
del año. En este período de tres semanas, durante parte de tiempo al día, la Tierra bloquea parcialmente la vista del Sol obtenida por la nave espacial. Estos eventos deberían durar hasta 26 de
marzo.
El lunes 11, sin embargo, la sonda capturó dos "eclipses" diferentes: uno entre las 3:15 y las 4:45 GMT, donde la Tierra cubrió parte de la esfera solar, y el otro entre las 8:30 y las 9:45 GMT,
cuando la Luna pasó por delante del Sol.
En la imagen de la izquierda, donde la Tierra bloquea parte del Sol, los límites de la sombra de nuestro planeta no están bien definidos. Esto ocurre porque SDO captó un poco de luz solar que
entró en la atmósfera terrestre. Y el hecho de que la línea de cobertura de la Tierra sea casi recta es debido a que, desde el punto de vista de la nave espacial, la Tierra parece casi tan grande
como el Sol.
En el caso de la Luna, imagen de la derecha, nuestro satélite natural no tiene atmósfera, por lo que el eclipse parece curvo y bien definido.
Cada nave espacial que observa el Sol tiene que lidiar con estos eclipses, pero la órbita de SDO está diseñada para reducirlos al mínimo, con sólo dos temporadas de estos "fenómenos" por año. La
próxima temporada será en Septiembre.
lun
11
mar
2013
Fuente: ESO
Observaciones pasadas desde el Very Large Telescope de ESO han esclarecido la fuente de poder de una rara y amplia nube de gas resplandeciente en el Universo primitivo. Las observaciones muestran por primera vez que esta gigante “mancha Lyman-Alfa” –uno de los objetos individuales más grandes que se conocen- debe ser alimentada por galaxias en su interior. Los resultados aparecen en la publicación del 18 de agosto de la revista Nature.
Un equipo de astrónomos ha usado el Very Large Telescope de ESO para estudiar un inusual objeto llamado mancha “Lyman-Alfa” [1]. Estas enormes y muy luminosas estructuras normalmente se ven en regiones del Universo primitivo donde la materia está concentrada. El equipo descubrió que la luz proveniente desde estas manchas es polarizada [2]. En la vida diaria, por ejemplo, la luz polarizada se usa para crear efectos 3D en el cine. Esta es la primera vez que se descubre la polarización en una mancha Lyman-alfa, y esta observación ayuda a develar el misterio de cómo brillan las manchas.
“Hemos mostrado por primera vez que el resplandor de este enigmático objeto corresponde a luz dispersa que proviene de las galaxias brillantes escondidas en su interior, en lugar de provenir del gas a través de la propia nube brillante”, explica Mathew Hayes (Universidad de Toulouse, Francia), autor principal del artículo.
Las manchas Lyman-Alfa son uno de los objetos más grandes del Universo: nubes gigantes de gas de hidrógeno que puede alcanzar diámetros de unos pocos cientos de miles de años-luz (unas pocas veces más grandes que el tamaño de la Vía Láctea), y que son tan poderosas como la más brillantes galaxias. Suelen encontrarse a grandes distancias de modo que las vemos como eran cuando el Universo tenía sólo unos pocos millones de años. Por lo tanto, son importantes en nuestro entendimiento de cómo se formaron y evolucionaron las galaxias cuando el Universo era más joven. Sin embargo, la fuente de poder de su luminosidad extrema, y la naturaleza principal de las manchas, permanece sin ser resuelta.
El equipo estudió una de las primeras y más brillantes de estas manchas en ser encontrada. Conocida como LAB-1, fue descubierta en el año 2000 y está tan lejos que su luz se ha demorado unos 11.500 millones de años en llegar a nosotros. Con un diámetro de unos 300.000 años-luz también es una de las más grandes conocidas y tiene varias galaxias primitivas en ella, incluyendo una galaxia activa [4].
Existen varias teorías que compiten por explicar las manchas Lyman-Alfa. Una idea postula que brillan cuando gas frío es arrastrado por la poderosa gravedad de la mancha y se calienta. Otra postula que son brillantes porque hay objetos brillantes en su interior: galaxias experimentando una vigorosa formación estelar o conteniendo voraces agujeros negros que tragan materia. Las nuevas observaciones muestran que son las galaxias embutidas y no el gas arrastrado lo que propulsa a LAB-1.
El equipo probó las dos teorías para medir si la luz de las manchas estaba polarizada. Mediante el estudio de cómo la luz es polarizada los astrónomos pueden averiguar los procesos físicos que produjeron la luz o qué le ha pasado entre su origen y su llegada a la Tierra. Si es reflejada o aislada se vuelve polarizada y este sutil efecto puede detectarse mediante un instrumento muy sensible. Sin embargo, medir la polarización de la luz desde una mancha Lyman-Alfa es una observación muy desafiante debido a su gran distancia.
“Estas observaciones no se podrían haber hecho sin el VLT y su instrumento FORS. Claramente necesitábamos dos cosas: un telescopio con al menos un espejo de ocho metros para captar suficiente luz y una cámara capaz de medir la polarización de luz. No muchos observatorios en el mundo pueden ofrecer esta combinación”, agrega Claudia Scarlata, co-autora del artículo.
Al observar sus objetivos por aproximadamente 15 horas con el Very Large Telescope, el equipo encontró que la luz de la mancha Lyman-Alfa LAB-1 estaba polarizada en un anillo alrededor de la región central y que no había polarización en el centro. Este efecto es casi imposible de producir si la luz simplemente viene del gas que cae en la mancha por efecto de la gravedad, pero es justo lo que se esperaba si la luz originalmente viene de galaxias metidas en la región central, antes de ser dispersa por el gas.
Los astrónomos ahora planean mirar muchos más de estos objetos para ver si los resultados obtenidos con LAB-1 son ciertos para las otras manchas.
Notas:
[1] El nombre viene del hecho de que estas manchas emiten una longitud de onda de luz característica conocida como radiación Lyman-Qlfa, que se produce cuando los electrones en átomos de hidrógeno caen desde el segundo menor nivel de energía hasta el nivel más bajo.
[2] Cuando las ondas de luz son polarizadas, sus componentes eléctricos y campos magnéticos tienen una orientación específica. En la luz no polarizada, la orientación de los campos es aleatoria y no tiene una dirección preferida.
[3] Los efectos 3D son creados asegurándose de que el ojo izquierdo y el derecho estén viendo imágenes levemente diferentes. El truco usado en algunos cines incluye luz polarizada: imágenes separadas con luz polarizada diferentemente se envía a nuestros ojos izquierdo y derecho mediante filtros polarizantes en los lentes.
[4] Las galaxias activas son galaxias cuyos centros brillantes se cree que son propulsados por un gran agujero negro. Su luminosidad viene de material que es calentado a medida que es arrastrado por el agujero negro.
dom
10
mar
2013
Fuente: AFP. Washington.
El vehículo robótico estadounidense Curiosity, cuya labor en el planeta rojo fue interrumpida el jueves pasado como medida de precaución para resolver un problema en su computadora principal,
retomará todas sus actividades científicas la próxima semana, dijo la NASA en su sitio web.
El 28 de febrero, los ingenieros transfirieron a un ordenador de emergencia una copia de los resultados de las operaciones del robot desde su llegada a Marte el 6 de agosto, tras un mal
funcionamiento de la memoria "flash" de su computadora principal.
"Estamos haciendo buenos avances para volver a la normalidad", dijo Richard Cook, director del programa Curiosity en el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA en Pasadena,
California, en un comunicado el lunes, en el que se prevé un regreso a la actividad normal del robot la semana que viene.
"Todavía tenemos que realizar una serie de operaciones de prueba con el equipo, como la posición del brazo robótico del robot y su mástil", agregó.
La causa del problema de memoria es aún desconocida, dijo la NASA.
Como la mayoría de naves espaciales, Curiosity cuenta con un ordenador de emergencia que tomaría el relevo en caso de problemas.
Curiosity nunca perdió contacto con la Tierra, aclaró la NASA.
El robot de seis ruedas es el vehículo más sofisticado enviado hasta ahora a otro planeta y cuenta con diez instrumentos científicos a bordo. El robot aterrizó en agosto en la zona de Marte
denominada Cráter Gale.
El objetivo de la misión de dos años de duración es determinar si es posible que haya existido en el pasado vida microbiana en el planeta rojo.
El 20 de febrero, Curiosity tomó la primera muestra del interior de una roca sedimentaria que su taladro había perforado diez días antes, en un logro considerado histórico fuera de la
Tierra.
La muestra fue transferida a un instrumento llamado "In-Situ Martian Rock Analysis" o CHIMRA, que sacudirá los granos de rocas una o dos veces sobre una especie de tamiz para recuperar aquellos
que midan 150 microns (un micron equivale a 0.001 milímetros).
Estas pequeñas porciones serán analizadas luego por el laboratorio de química y mineralogía del Curiosity.
sáb
09
mar
2013
Fuente; NASA
Un equipo de astrónomos utilizando el Telescopio Espacial Hubble de la NASA ha dado un importante paso hacia adelante para encontrar el certificado de nacimiento de una estrella que ha estado por ahí durante mucho tiempo. Hemos encontrado que ésta es la estrella más vieja conocida con una edad bien determinada", dijo Howard Bond, de la Universidad Estatal de Pennsylvania en University Park, Pensilvania, y del Instituto Científico del Telescopio Espacial en Baltimore, Maryland.
La edad de la estrella podría remontarse a unos 14.500 millones de años (con margen de error más o menos de 800 millones de años), lo que a primera vista la convertiría en más vieja que la edad estimada del universo, la cual se estima en unos 13.800 millones de años, provocando un dilema evidente.
Pero estimaciones anteriores de observaciones que se remontan al año 2000, establecían que la estrella tenía 16.000 millones de años. Y este rango de edades suponía un dilema para los cosmólogos. "Puede que la cosmología esté equivocada, que la física estelar sea errónea, o que la distancia a la estrella sea incorrecta", dijo Bond. "Así que nos pusimos a refinar la distancia".
La nueva edad fijada por Hubble reduce el rango de incertidumbre de la medición, por lo que superpone la edad de la estrella con la edad del Universo, determinada de forma independiente por la tasa de expansión del espacio, un análisis de fondo de microondas del Big Bang, y las mediciones de la desintegración radiactiva.
Esta "estrella Matusalén", catalogada como HD 140283, ha sido conocida desde hace más de un siglo, debido a su rápido movimiento a través del cielo. La alta tasa de movimiento es evidencia de que la estrella no es más que un visitante de nuestro vecindario estelar. Su órbita la lleva hacia abajo a través del plano de nuestra galaxia desde la antigua aureola de estrellas que rodean la Vía Láctea, y finalmente volvería de nuevo hacia el halo galáctico. La estrella, que se encuentra en las primeras etapas de la expansión en una gigante roja, se puede observar con binoculares como un objeto de siete grados de magnitud en la constelación de Libra.
jue
07
mar
2013
Fuente: ESO
Nuevos resultados precisan la distancia a galaxia vecina.
Para conocer con exactitud distancias cada vez más alejadas en el cosmos, los astrónomos sondean la escala del universo midiendo primero la distancia a objetos cercanos, utilizándolos como puntos de referencia (candelas estándar) [1]. Pero esta cadena solo es tan precisa como lo es su eslabón más débil. Hasta el momento, encontrar una distancia precisa a la Gran Nube de Magallanes (Large Magellanic Cloud, LMC), una de las galaxias más cercanas a la Vía Láctea, ha resultado ser impreciso. Dado que las estrellas en esta galaxia se utilizan para fijar la escala de distancias para galaxias más remotas, las medidas son de crucial importancia.
La minuciosa observación de un extraño tipo de estrella doble ha permitido a un equipo de astrónomos deducir un valor mucho más preciso para la distancia a LMC: 163.000 años luz.
“Estoy muy emocionado porque los astrónomos han estado intentando durante cien años medir con precisión la distancia a la Gran Nube de Magallanes, y se ha comprobado que esto es extremadamente difícil”, afirma Wolfgang Gieren (Universidad de Concepción, Chile) uno de los investigadores que lidera el equipo. “Ahora hemos resuelto este problema con un resultado demostrable y con una precisión de un 2%”.
La mejora en la medida de la distancia a la Gran Nube de Magallanes también nos facilita conocer mejor distancias a muchas estrellas variables Cefeidas [2]. Estas brillantes estrellas pulsantes se utilizan como estrellas de referencia para medir distancias a galaxias más remotas y para determinar la tasa de expansión del universo — la Constante de Hubble. A su vez, esta es la base para sondear el universo hasta las galaxias más distantes que pueden verse con los telescopios actuales. De manera que una distancia precisa a la Gran Nube de Magallanes reduce inmediatamente la inexactitud en las medidas actuales de distancias cosmológicas.
Los astrónomos obtuvieron la distancia a la Gran Nube de Magallanes observando una extraña pareja de estrellas cercanas, conocidas como binarias eclipsantes [3]. Dado que estas estrellas orbitan una alrededor de la otra, pasan la una delante de la otra. Cuando esto ocurre, visto desde la Tierra, el brillo total desciende, tanto cuando una estrella pasa delante de la otra como cuando pasa por detrás (aunque la cantidad es diferente) [4].
Haciendo un seguimiento muy preciso de estos cambios en el brillo, y midiendo las velocidades orbitales de las estrella, es posible saber el tamaño de las estrellas, sus masas y otras informaciones sobre sus órbitas. Cuando combinamos esto con medidas minuciosas del brillo total y del color de la estrella [5] se obtienen distancias notablemente precisas.
Este método ha sido utilizado anteriormente, pero con estrellas calientes. Sin embargo, en este caso deben asumirse ciertas hipótesis y estas distancias no resultan tan precisas como se desearía. Ahora, por primera vez, se han identificado ocho binarias eclipsantes extremadamente raras, en las que ambas estrellas son gigantes rojas frías [6]. Estas estrellas han sido cuidadosamente estudiadas y resultan en valores de distancias mucho más precisas — hasta alrededor de un 2%.
“ESO proporcionó el equipo perfecto de telescopios e instrumentos necesario para las observaciones de este proyecto: HARPS para obtener las velocidades radiales extremadamente precisas de estrella relativamente débiles, y SOFI para las medidas precisas de cuán brillantes son estas estrellas en el rango infrarrojo”, añade Grzegorz Pietrzyński (Universidad de Concepción, Chile, y Observatorio de la Universidad de Varsovia, Polonia), autor que lidera el nuevo artículo de Nature.
“Estamos trabajando para mejorar nuestro método aún más y esperamos tener una distancia a LMC de un 1% dentro de unos pocos años. Esto tiene consecuencias de amplio alcance no solo para la cosmología, sino para numerosos campos de la astrofísica”, concluye Dariusz Graczyk, el segundo autor del nuevo artículo de Nature.
[1] Las candelas estándar son objetos de conocido brillo. Observando el brillo de este tipo de objetos los astrónomos puede deducir las distancias — los objetos más alejados parecen más débiles. Ejemplos de estas candelas estándar son las variables Cefeidas [2] y las supernovas Tipo Ia. La gran dificultad es calibrar la escala de distancias encontrando ejemplos relativamente cercanos de este tipo de objetos en donde puedan determinarse las distancias por otros medios.
[2] Las variables Cefeidas son estrellas brillantes inestables que pulsan y varían su brillo. Pero hay una relación muy clara entre la velocidad con la que cambian y su brillo. Las Cefeidas que pulsan más rápidamente son más débiles que las que pulsan más lentamente. Esta relación periodo-luminosidad permite que sean utilizadas como candelas estándar de referencia para medir la distancia a galaxias cercanas.
[3] Este trabajo forma parte del Proyecto Araucaria para la mejora de las medidas de las distancias a galaxias cercanas.
[4] Las variaciones exactas de la luz dependen de los tamaños relativos de las estrellas, de sus temperaturas y colores y de los detalles de las órbitas.
[5] Los colores se miden comparando los brillos de las estrellas en diferentes longitudes de onda del infrarrojo cercano.
[6] Estas estrellas se encontraron buscando entre los 35 millones de estrellas de LMC estudiadas con el proyecto OGLE.
mié
06
mar
2013
Fuente: EFE / ACF
La Agencia Espacial Europea (ESA) avanzó que el telescopio Herschel podría finalizar su misión en las próximas semanas, cuando se agote el suministro de helio líquido refrigerante que
posibilita el funcionamiento de sus instrumentos.
Ese observatorio, considerado el telescopio infrarrojo más grande jamás enviado al espacio, fue lanzado en mayo de 2009 para estudiar el universo frío, esas regiones de gas y polvo que no son lo
suficientemente calientes como para emitir radiación de luz visible a nuestros ojos.
Su misión fue la primera en cubrir todo el rango en la longitud de onda que va desde el infrarrojo lejano hasta el submilimétrico, lo que hizo posible estudiar esas regiones y proporcionar nuevos
conocimientos sobre el origen y la evolución de las estrellas y las galaxias.
Para llevar a cabo esas observaciones, según explicó hoy la ESA, los detectores de sus dos cámaras espectrómetro de imagen y de su espectrómetro de muy alta resolución deben enfriarse a menos 271
grados centígrados, "cerca del cero absoluto".
Esos detectores se encuentran en la parte superior de un tanque lleno de helio superfluido líquido que a su vez está dentro de un termo gigante conocido como criostato, y que cuando fue lanzado
al espacio contenía cerca de dos mil 300 litros de helio líquido, lo que garantizaba unos 3.5 años de operaciones.
Los ingenieros creen que casi todo el helio se ha evaporado, y aunque no pueden predecir el día exacto en que se va a acabar, verán sus previsiones confirmadas cuando el telescopio empiece su
próximo periodo de comunicación diario de tres horas con las estaciones terrestres.
"Cuando pase veremos la temperatura de todos los instrumentos elevarse varios grados en tan solo unas horas", señala en el comunicado Micha Schmidt, jefe de operaciones de la misión Herschel en
el Centro europeo de la ESA, situado en Alemania.
La Agencia apunta no obstante que el programa fue planeado para sacar el máximo partido a su periodo de vida, y que todas las observaciones "de alta prioridad" ya se han efectuado.
Herschel, según su valoración, ha hecho "extraordinarios descubrimientos" en un amplio rango de temas, desde galaxias con estallidos de formación estelar en el universo distante hasta nuevos
sistemas planetarios en formación orbitando jóvenes estrellas cercanas.
"Cuando finalicen las observaciones, esperamos haber llevado a cabo 22.000 horas de observaciones científicas, un 10 % más de lo planificado", indicó Leo Metcalfe, jefe de la misión y de
operaciones científicas en el Centro Europeo de Astronomía Espacial, en Madrid.
La ESA destaca que su trabajo ahora consiste en sacar provecho de esos datos, y detalla que después de que se haya agotado el helio Herschel seguirá comunicándose un tiempo con las estaciones
terrestres, permitiendo una serie de comprobaciones técnicas, antes de que en mayo sea impulsado hacia una órbita estable alrededor del Sol.
mar
05
mar
2013
Fuente: El Informador
Las sondas espaciales gemelas Van Allen han descubierto otro anillo de radiación que rodeó a la Tierra el año pasado antes de que lo aniquilara una poderosa onda interplanetaria, según un
artículo que publica la versión impresa de la revista Science.
Ese anillo, hasta ahora desconocido, ha revelado la existencia de estructuras y procesos inesperados dentro de estas peligrosas regiones del espacio donde la radiación solar encuentra los campos
magnéticos del planeta.
Las sondas gemelas de la agencia espacial estadounidense NASA estudian esos cinturones de radiación.
Después de que la Humanidad empezara a explorar el espacio exterior, uno de los primeros hallazgos fue en 1958 el de los cinturones de radiación bautizados en honor de su descubridor James Van
Allen, que consisten en partículas de energía altamente cargadas y atrapadas en campos magnéticos.
Esos cinturones constan de dos anillos: por un lado, una zona interior compuesta por electrones de alta energía e iones positivos de alta energía que se mantiene estable en intensidad a lo largo
del curso de años y décadas.
Por otro, la zona exterior la componen mayormente electrones de alta energía cuya intensidad varía en el curso de horas o días, dependiendo principalmente de la influencia del viento solar, el
torrente de radiación que procede del Sol.
El año pasado las dos sondas revelaron un cinturón adicional compuesto de electrones de altísima energía y contenido en el cinturón exterior en una franja de 19.1000 a 22.300 kilómetros sobre la
superficie de la Tierra.
Este anillo estable de radiación espacial se formó aparentemente el 2 de septiembre y duró más de cuatro semanas, según el artículo.
La franja de radiación recién descubierta desapareció abrupta y casi totalmente el 1 de octubre, aparentemente desintegrada por una onda interplanetaria causada por un incremento de velocidad del
viento solar.
Los científicos creen que una erupción gigantesca en el Sol el 31 de agosto generó el tercer cinturón de radiación, señaló el artículo.
lun
04
mar
2013
Fuente: EFE. LEER.
El multimillonario turista espacial Dennis Tito necesita dos empleados, que sean preferiblemente pareja, para su nuevo plan aeronáutico, y los prefiere entrados en años ya que los astronautas
podrían estar expuestos a altos niveles de radiación que afectarían a la capacidad reproductiva de una pareja fértil.
Según indicó hoy en rueda de prensa Taber MacCallum miembro de la misión y uno de los candidatos, el proyecto consiste en un viaje de ida y vuelta a Marte, de 501 días de duración, que supondría
un hito en la historia espacial y que tendría lugar en 2018, aunque podría verse retrasado.
Los requisitos de Tito, que se convirtió en el primer turista espacial en visitar la Estación Espacial Internacional en 2001, están pensados para personas que tendrán que convivir en un espacio
reducido durante más de un año, aunque el multimillonario no ha querido referirse a ello de manera explícita.
Aunque parezca increíble, Tito ya tiene dos candidatos al puesto, Taber MacCallum y su esposa, Jane Poynter, quienes trabajan además en el proyecto.
Sin embargo, el multimillonario ha dejado claro que la lista para los candidatos sigue abierta.
MacCallum y Poynter son co-fundadores de Paragon Space Development Corp., una empresa especializada en sistemas de soporte vital para las naves espaciales.
Su experiencia les llevó a formar parte del proyecto de Tito, que lleva por nombre "Misión América", pero la casualidad quiso que además cumplieran los requisitos necesarios para lograr el
objetivo por cuestiones de edad, ella tiene 50 y él va camino de los 49.
"Cuando le decimos a la gente que estamos proponiendo enviar a un hombre y a una mujer a una misión a Marte, como una pareja casada, la gente hace fila", dijo MacCallum.
MacCallum explicó que Tito pretende que el equipo logre que ese se convierta en el primer viaje de la humanidad a Marte.
Un matrimonio sería lo ideal, explicó, debido a lo limitado del espacio y a la "problemática de la compañía", añadió.
Además de su experiencia con los sistemas de soporte vital, MacCallum y Poynter cuentan con la ventaja de haber formado parte del experimento de aislamiento Biosfera 2 en Arizona, que se prolongó
de 1991 a 1993.
Pero el compartir un espacio tan reducido durante 501 días no es el único desafío, pues pese al blindaje contra las radiaciones, ir y volver a Marte es probable que implique niveles de exposición
superiores a los límites de la NASA, lo que multiplicaría las probabilidades de contraer cáncer.
dom
03
mar
2013
Fuente: EFE. Australia (Univ. Nueva Gales del Sur)
La posición de Saturno y su satélite Titán en el Sistema Solar no se ha modificado desde la formación del planeta hace 4.567 millones de años, según un estudio de la Universidad de Nueva Gales
del Sur divulgado hoy en Australia.
La investigación, liderada por Lucyna Kedziora-Chudczer y Jonti Horner, se centró en analizar la proporción de hidrógeno y los isótopos de deuterio en la atmósfera de Titán.
Estudios previos encontraron que la proporción de estos elementos condensados de la nube que formó el Sistema Solar cambia de acuerdo a la distancia respecto al Sol desde su origen, lo que
permite a los astrónomos determinar el lugar de formación de un planeta y la distancia que ha migrado desde entonces.
Con el análisis de Titán los investigadores pudieron determinar en qué lugar se habría formado Saturno y cuán lejos habría migrado, según un estudio, publicado en el portal ArXiv.org, que podría
alterar las actuales teorías sobre migración planetaria durante la creación del sistema solar.
"Los resultados fueron una sorpresa", dijo a la cadena ABC Kedziora-Chudczer, que consideró "inesperado" el "ver que nuestros gigantes del Sistema Solar no se han movido demasiado".
"Eso significa que la migración tan violenta observada en otros sistemas solares probablemente no se dio en nuestro Sistema Solar", añadió la científica.
El estudio de la migración planetaria es clave para entender la formación de los explanetas llamados "Júpiter calientes", que orbitan muy cerca a su estrella madre, y también de algunas
características del Sistema Solar, como la existencia de Urano y Neptuno.
"Ambos planetas se deben haber formado cerca del Sol al no haber suficiente material para originarlos en su posición actual", dijo el coautor del estudio, Jonti Horner.
sáb
02
mar
2013
Fuente: NASA
Los observatorios espaciales XMM-Newton de la ESA y NuSTAR de la NASA han hallado, en el corazón de una galaxia espiral, un agujero negro supermasivo girando casi a la velocidad de la luz,
ofreciendo nueva información sobre cómo crecen las galaxias. Se cree que los agujeros negros supermasivos acechan desde los centros de casi todas las grandes galaxias, y los científicos
consideran que la evolución de las galaxias está inextricablemente ligada a la evolución de sus agujeros negros.
Se estima que la velocidad de rotación de un agujero negro refleja la historia de su formación. En esta imagen, un agujero negro que crece de manera constante, alimentado por un flujo uniforme de
material en espiral que cae sobre él, no debería girar a esas altas velocidades. La rotación veloz podría también ser el resultado de la fusión de dos agujeros negros más pequeños. Por otro lado,
un agujero negro zarandeado por pequeñas aglomeraciones de material golpeando desde todas direcciones, terminaría rotando de un modo relativamente más lento.
Estos escenarios reflejan la propia formación de la galaxia, dado que una fracción de toda la materia atraída hacia la galaxia acaba llegando al agujero negro. Por este motivo, los astrónomos
están deseando medir los índices de rotación de los agujeros negros en el corazón de las galaxias. Una forma de hacerlo es observar los rayos X emitidos por el gas caliente de un disco justo
fuera del “horizonte de sucesos”, los límites que rodean a un agujero negro más allá de los cuales nada, ni siquiera la luz, puede escapar. En particular, los átomos calientes de hierro producen
una fuerte señal de rayos X en un rango de energía muy específico, desdibujado por la rotación del agujero negro. La naturaleza de este emborronamiento puede utilizarse para inferir el índice de
rotación.
Utilizando esta técnica, observaciones previas han sugerido que en algunas galaxias hay agujeros negros que giran a velocidades extremadamente altas. Sin embargo, confirmar el índice de rotación
ha sido muy difícil, ya que el espectro de los rayos X también puede emborronarse debido a la presencia de absorbentes nubes de gas que se encuentren cerca del disco. Hasta ahora, ha sido
imposible separar ambos escenarios. Durante cerca de 36 horas, en Julio de 2012, el satélite XMM-Newton de la ESA y el satélite de la NASA NuSTAR –Nuclear Spectroscopic Telescope Array–
observaron simultáneamente la galaxia espiral NGC 1365. XMM-Newton capturó los rayos X de energía más baja, mientras que NuSTAR captó los datos de energías más altas.
Los datos combinados probaron ser la clave para descifrar el enigma. Un modelo de agujero negro girando hace una clara predicción de la proporción de rayos X de altas energías y rayos X de bajas
energías. Lo mismo puede decirse para las nubes absorbentes de gas. Pero hay que destacar que las predicciones son diferentes y los nuevos datos solo coinciden con un escenario de agujero negro
en rotación. “Podemos descartar por completo el modelo de absorción”, afirma Guido Risaliti, INAF – Osservatorio Astrofisico di Arcetri (Italia), quien lideró esta investigación. “Ahora que
sabemos cómo medir índices de rotación de agujeros negros, podemos usarlos para inferir la evolución de sus galaxias anfitrionas”.
El agujero negro de NGC 1365 gira a una velocidad cercana a la de la luz. Esto sugiere que la galaxia ha crecido de manera continua a lo largo del tiempo, con un flujo constante de material
cayendo al agujero negro central. Sin embargo, los astrónomos aún no pueden descartar un único y enorme evento en el que dos galaxias y, posteriormente, sus agujeros negros, se hubieran
fusionado, produciendo una súbita aceleración del agujero negro supermasivo resultante.
vie
01
mar
2013
Fuente: ESO
Un equipo internacional liderado por Sascha Quanz (ETH Zürich, Suiza) ha estudiado el disco de gas y polvo que rodea a la joven estrella HD100546, una vecina relativamente cercana que se encuentra a unos 335 años luz de la Tierra. Se sorprendieron al encontrar lo que parecía ser un planeta en proceso de formación, aún metido en el disco de material que rodea a la joven estrella. Se cree que el candidato a planeta es un gigante gaseoso similar a Júpiter.
Hasta ahora, la formación planetaria ha sido un asunto abordado principalmente con simulaciones por ordenador” afirma Sascha Quanz. “Si nuestro descubrimiento es ciertamente un planeta en formación, por primera vez los científicos podrán estudiar de forma empírica el proceso de formación planetaria y la interacción de un planeta en formación con su entorno natal en un estadio muy temprano”.
HD 100546 es un objeto muy bien estudiado, y ya se ha sugerido que tiene un planeta gigante a una distancia seis veces mayor que la que separa a la Tierra del Sol. El nuevo candidato a planeta recién hallado se encuentra en las regiones exteriores del sistema, unas diez veces más alejado [1].
El candidato a planeta hallado en torno a HD100546 fue detectado como una débil mancha situada en el disco circumestelar y encontrado gracias a la combinación del instrumento de óptica adaptativa NACO (instalado en el telescopio VLT de ESO) con técnicas pioneras de análisis de datos. Las observaciones se llevaron a cabo utilizando el coronógrafo de NACO, que opera en longitudes de onda del infrarrojo cercano y elimina la brillante luz procedente de la estrella del lugar en el que se encuentra el candidato a protoplaneta [2].
De acuerdo con las teorías actuales, los planetas gigantes crecen al capturar parte de los restos de gas y el polvo que permanecen tras la formación de una estrella [3]. Los astrónomos han localizado varios fenómenos en la nueva imagen del disco que rodea a HD100546 que apoyan la hipótesis de que se trata de un protoplaneta. Cerca del protoplaneta detectado, en el disco circumestelar, se encontraron estructuras que podrían haber sido causadas por interacciones entre el planeta y el disco. Además, hay datos que indican que los alrededores del protoplaneta pueden estar siendo calentados por el proceso de formación.
Adam Amara, otro miembro del equipo, está entusiasmado con el descubrimiento. “La investigación exoplanetaria es una de las más nuevas y emocionantes fronteras de la astronomía, y la imagen directa de planetas es todavía un campo emergente que se va a beneficiar mucho de los recientes avances en instrumentación y en métodos de análisis de datos. En esta investigación hemos usado técnicas de análisis de datos desarrolladas para investigación cosmológica, mostrando que el intercambio de ideas entre diferentes campos puede dar como resultado un extraordinario avance”.
Pese a que la idea de la presencia de un protoplaneta sea la que más se acerca para explicar estas observaciones, los resultados de este estudio requieren de observaciones de seguimiento para confirmar la existencia del planeta y descartar otros escenarios posibles. Entre otras explicaciones, es posible, aunque difícil, que la señal detectada pueda provenir de una fuente de fondo. También es posible que el objeto recién detectado no sea un protoplaneta, sino un planeta totalmente formado eyectado de su órbita original hacia una posición más cercana a la estrella. Cuando se confirme que el nuevo objeto detectado en torno a HD 100546 es un planeta en proceso de formación metido en su progenitor disco de gas y polvo, se convertirá en un laboratorio único en el cual estudiar el proceso de formación de un nuevo sistema planetario.
[1] El candidato a protoplaneta orbita alrededor de su estrella a una distancia 70 veces mayor que la de la separa a la Tierra del Sol. Esta distancia es comparable al tamaño de las órbitas más externas de planetas enanos del Sistema Solar, como Eris y Makemake. Esta ubicación es controvertida, y no encaja bien con las actuales teorías de formación planetaria. Actualmente, no está claro si el nuevo candidato a planeta ha estado en su posición actual durante todo el tiempo de su formación o si ha podido migrar desde regiones interiores.
[2] El equipo utilizó una función especial llamada filtro de fase de apodizado que incrementa el contraste de la imagen cercana a la estrella.
[3] Para estudiar la formación planetaria, los astrónomos no pueden mirar en nuestro Sistema Solar, ya que todos los planetas de nuestro vecindario se formaron hace más de cuatro mil millones de años. Pero durante muchos años, las teorías sobre formación planetaria se vieron muy influenciadas por lo que los astrónomos podían ver en nuestra vecindad local, ya que no se conocían otros planetas. Desde 1995, con el descubrimiento del primer exoplaneta, se han descubierto varios cientos de sistemas planetarios, abriendo nuevas oportunidades para los científicos que investigan en formación planetaria. Sin embargo, hasta ahora, ninguno ha sido “cazado en el acto” en el proceso de formación, estando aún inmerso en el disco de material que rodea a su joven estrella anfitriona.
mié
27
feb
2013
Fuente: NASA
El telescopio espacial Herschel de la ESA ha descubierto una capa fría en la atmósfera de Alfa Centauri A, una característica de nuestro Sol detectada por primera vez en otra estrella. Este descubrimiento no sólo es importante para comprender la actividad del Sol, también podría contribuir a la búsqueda de sistemas protoplanetarios en el entorno de otras estrellas.
Las vecinas más cercanas a nuestro Sol son las tres estrellas del sistema Alfa Centauri. La ténue enana roja Próxima Centauri es la más cercana, a tan sólo 4.24 años luz. El sistema binario Alfa
Centauri AB se encuentra un poco más lejos, a 4.37 años luz.
Alfa Centauri B apareció hace poco en las noticias, cuando se descubrió un planeta de masa similar a la de la Tierra en su entorno. Pero Alfa Centauri A también recibe la atención de los
astrónomos: es prácticamente idéntica a nuestro Sol en términos de masa, temperatura, composición química y edad, lo que la convierte en un laboratorio natural idóneo para comparar las
características de las dos estrellas.
Una de las mayores singularidades de la ciencia solar es que la ténue atmósfera exterior del Sol – la corona – se encuentra a millones de grados centígrados, mientras que la superficie visible
del astro está a ‘tan sólo’ 6.000°C. Incluso más extraño resulta el hecho de que la temperatura alcance un mínimo de unos 4.000°C entre las dos capas, a unos pocos cientos de kilómetros sobre la
superficie visible del sol, en la región de su atmósfera conocida como la cromosfera.
Estas dos capas se pueden observar durante un eclipse total de Sol, cuando la Luna oculta brevemente el brillo de la estrella: la cromosfera es un anillo rojizo que rodea al disco solar, y la
corona se presenta como fantasmagóricos penachos blancos que se adentran millones de kilómetros en el espacio.
El perfil de temperaturas de la atmósfera solar ha sido un enigma durante muchos años. Se piensa que podría estar relacionado con la torsión y reconexión de las líneas de campo magnético, que
propagan su energía a través de la atmósfera solar y en el espacio – a veces en dirección a la Tierra – en forma de tormentas solares.
Ahora, al observar Alfa Centauri A en la banda del infrarrojo lejano con Herschel y comparar los resultados con los modelos matemáticos que describen las atmósferas estelares, los científicos han
descubierto por primera vez una capa fría similar a la de nuestro Sol en la atmósfera de otra estrella.
Credit: ESA
mar
26
feb
2013
Fuente: NASA
Este ardiente remolino podría parecer sacado de El Señor de los Anillos, pero se trata en realidad de la nebulosa planetaria ESO 456-67. Esta espectacular formación se encuentra en la
constelación de Sagitario (El Arquero). A pesar de su nombre, estas etéreas estructuras no tienen nada que ver con los planetas. El término fue acuñado hace más de un siglo, cuando los astrónomos
de la época descubrieron unos objetos pequeños y compactos, de apariencia similar a los planetas, a través de sus rudimentarios telescopios.
Cuando una estrella como nuestro Sol llega al final de su vida, expulsa materia al espacio, rodeándose de una serie de capas de polvo y gas que forman lo que conocemos como una nebulosa
planetaria. En el centro de esta intrincada estructura se encuentran los restos de la estrella original, ahora convertida en una pequeña y densa enana blanca.
En esta imagen de ESO 456-67 tomada por el Telescopio Espacial Hubble se pueden distinguir las distintas bocanadas expulsadas por la estrella. Cada una se muestra en un tono diferente – franjas
concéntricas de gas tintado de rojo, naranja, amarillo y verde, con una amplia zona despejada en el corazón de la nebulosa.
Todavía no sabemos por qué las nebulosas planetarias adoptan tal variedad de formas y estructuras. Algunas parecen esféricas, otras elípticas, las hay que lanzan materia desde sus regiones
polares, con forma de ocho o de reloj de arena, y otras parecen caóticas explosiones estelares, por describir algunas de las más comunes.
lun
25
feb
2013
Fuente: NASA
Investigadores financiados por la NASA han encontrado más pruebas de que los meteoritos pueden transportar componentes químicos básicos de ADN creado en el espacio. Este hallazgo tiene grandes
implicaciones en las teorías que sostienen que los orígenes de la vida se encuentran aquí en la Tierra.
"La gente ha descubierto componentes de ADN en meteoritos desde 1960, pero los investigadores no estaban seguros si realmente fueron creadas en el el espacio o si procedían de la contaminación de
vida terrestre”, dijo Michael Callahan, del Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA. “Por primera vez, tenemos tres líneas que nos dan confianza para afirmar que estos bloques constructores
de ADN se crearon en el espacio".
Este estudio sugiere que la química “innata” de los cometas y meteoritos tiene capacidad para producir complejas moléculas orgánicas. La teoría de que la vida emergió aquí en la Tierra a partir
de los procesos disponibles en ese momento (hace miles de millones de años) comienza a deteriorarse poco a poco.El equipo de investigación también descubrió que algunas rocas espaciales están más
acostumbradas que otras a este tipo de moléculas. Este descubrimiento fue realizado a partir de unas muestras de meteoritos encontrados en la Tierra.
El descubrimiento se suma a un creciente número de evidencias que apuntan a que la química del interior de los asteroides y cometas es capaz de crear los bloques para la construcción de las
moléculas biológicas esenciales. Por ejemplo, anteriormente, estos científicos del Laboratorio Analítico del Centro de Astrobiología de Goddard habían encontrado aminoácidos en las muestras del
cometa Wild 2 durante la misión Stardust de la NASA, y en varios meteoritos ricos en carbono. Los aminoácidos se utilizan para fabricar proteínas, las moléculas "caballos de batalla" de la vida,
que se utiliza en todo, desde las estructuras como el pelo a las enzimas, los catalizadores que aceleran o regulan las reacciones químicas.
En el nuevo trabajo, el equipo de tierra de Goddard tomó muestras de hasta doce meteoritos ricos en carbono, de los cuales nueve fueron recuperados de la Antártida. Extrajeron cada muestra con
una solución de ácido fórmico y la pasaron a través de un cromatógrafo de líquidos, un instrumento que separa la mezcla de compuestos. Asimismo, analizaron las muestras con un espectrómetro de
masas, que ayuda a determinar la estructura química de los compuestos.
El equipo encontró adenina y guanina, los cuales son componentes de bases nitrogenadas del ADN, además de hipoxantina y xantina. Además en dos meteoritos encontraron por primera vez trazas de
tres moléculas relacionadas con bases nitrogenadas: purinas, 2,6 diaminopurina-, y el 6,8 diaminopurina; los dos últimos casi no se usa en la biología. Estos compuestos tienen cómo núcleo el
mismo de las nucleobases, pero con una estructura de agregados.
Estas moléculas nucleobase relacionados, llamados análogos de nucleobase, son las que proporcionan, por primera vez, evidencia de que los compuestos en los meteoritos vinieron del espacio y no de
la contaminación terrestre.
dom
24
feb
2013
Fuente: NASA
Científicos de la misión Kepler de la NASA han descubierto un nuevo sistema planetario que alberga el planeta más pequeño encontrado hasta ahora alrededor de una estrella similar a nuestro Sol. Los planetas se encuentran en un sistema llamado Kepler-37, a unos 210 años luz de la Tierra, en la constelación de Lyra. El planeta más pequeño, Kepler-37b, es ligeramente más grande que nuestra Luna, que mide alrededor de un tercio del tamaño de la Tierra. Es más pequeño que Mercurio, lo que hizo que su detección fuera todo un reto.
El planeta de tamaño de la luna y sus dos planetas compañeros fueron encontrados por científicos de la misión Kepler de la NASA que busca planetas del tamaño de la Tierra dentro o cerca de la "zona habitable", la región de un sistema planetario donde puede existir agua líquida en la superficie de un planeta en órbita. Sin embargo, aunque la estrella en Kepler-37 puede ser similar a nuestro Sol, el sistema parece bastante diferente del sistema solar en el que vivimos.
Los astrónomos piensan que Kepler-37b no posee una atmósfera, y no puede sostener vida tal como la conocemos. El diminuto planeta casi seguro que es rocoso en su composición. Kepler-37c, el planeta vecino más cercano, es ligeramente menor que Venus, midiendo casi tres cuartos del tamaño de la Tierra. Kepler-37d, el planeta más alejado, tiene dos veces el tamaño de la Tierra.
Kepler-37, la estrella madre, pertenece a la misma clase que nuestro Sol, aunque es ligeramente más fría y más pequeños. Los tres planetas orbitan la estrella a menos de la distancia de Mercurio
al Sol, lo que sugiere que son mundos muy calientes e inhóspitos.
"Hemos descubierto un planeta más pequeño que cualquier otro en nuestro sistema solar orbitando una de las pocas estrellas que es a la vez luminosa y tranquila, donde la detección de la señal era
posible", dijo Thomas Barclay, científico de la misión Kepler y autor principal del nuevo estudio publicado en la revista Nature. "Este descubrimiento muestra planetas cercanos que pueden ser más
pequeños, así como los hay mucho más grandes que los que orbitan alrededor de nuestro Sol.
sáb
23
feb
2013
La editorial Omega acaba de publicar una guía del firmamento similar a otra que publicó anteriormente en la colección "manuales de identificación", solamente que con un precio ahora inferior.
R. Dinwiddie, W.Gater, G. Sparrow y C. Stott se encargan de dar vida a esta nueva obra bajo el lema "Guías de la Naturaleza", que como la anterior guía, resulta ser concisa y de fácil manejo, logrando identificar sin ningún problema cientos de objetos celestes de cualquier lugar del mundo.
Abarca cualquier tipo de objetos celestes, desde cometas a galaxias y describe los instrumentos para observarlos. Las excelentes fotografías en primer plano de las estrellas y los planetas y los mapas detallados hacen fácil su identificación en el cielo. Esta guía muestra cómo usar los prismáticos y los telescopios y cómo hacer fotografías en el cielo nocturno.
El libro toca los siguientes materias:
El cielo nocturno. ¿Qué es el Universo? Los objetos del cielo. La esfera celeste. Constelaciones y asterismos. Las estaciones y el zodíaco. Movimientos celestes. Designar los objetos. Distancias y magnitudes. Herramientas y técnicas. Aspectos básicos. Cuándo y dónde observar. Orientación. Tipos de prismáticos. El uso de prismáticos. Tipos de telescopio. Monturas de telescopio. Propiedades. Montar un telescopio. Alinear un telescopio. Automatización. Observación. Astrofotografía. Registros. El sistema solar. El Sol y los planetas. Observar los planetas. El Sol. La Luna. Eclipses. Mercurio. Venus. Marte. Júpiter. Saturno. Urano. Neptuno. Planetas enanos y cinturón de Kuiper. Cometas. Meteoros. Asteroides. Auroras. Fenómenos atmosféricos. Las estrellas y más allá. ¿Qué son las estrellas? Estrellas múltiples, variables y cercanas. Nebulosas. Objetos celestes exóticos. Cúmulos estelares. La Vía Láctea. Galaxias. Cúmulos de galaxias. Comprender el Universo. Guía mensual del cielo. Cómo es esta sección. Enero. Febrero. Marzo. Abril. Mayo. Junio. Julio. Agosto. Septiembre. Octubre. Noviembre. Diciembre. Las constelaciones. Cómo es esta sección. Las constelaciones.
Estrellas y Planetas
R. Dinwiddie, W.Gater, G.Sparrow y C. Stott.
Editorial Omega
Isbn- 9788428215978
Pvp- 36 euros
Febrero 2013
vie
22
feb
2013
Fuente: NASA
Curiosity ha enviado a Tierra nuevas imágenes que confirman la exitosa obtención de la primera muestra jamás recogida del interior de una roca en otro planeta. Nunca antes ningún rover había perforado una roca en otro planeta ni había recogido muestras de su interior. La imagen muestra la primera muestra de polvo de roca extraída por el taladro del rover Curiosity.
El transporte de la muestra pulverizada de roca al interior de una pala abierta fue visible por vez primera en imágenes recibidas el miércoles en el Laboratorio Jet Propulsion de la NASA en Pasadena, California.
"Ver el polvo de la prospección en la pala nos permite verificar por vez primera que el taladro tomó una muestra cuando se introdujo en la roca", dijo Scott McCloskey, ingeniero de Curiosity en JPL. "Muchos de nosotros hemos estado trabajando durante años para ver este día. Obtener la confirmación final del éxito de la prospección es increíblemente gratificante. Para el equipo de muestreo, esto es el equivalente al equipo de aterrizajes celebrando una llegada al suelo exitosa".
El taladro de Curiosity, de 6,4 centímetros, obtuvo en el polvo perforando la superficie marciana el pasado 8 de febrero. Ahora, el equipo planea pasar el tamiz a la muestra y que Curiosity vaya introduciéndola, a pequeñas porciones, en los instrumentos de análisis en el interior del vehículo, que buscarán sus componentes químicos.
La pala que ahora contiene la preciosa muestra es parte del instrumento Collection and Handling for In-Situ Martian Rock Analysis (CHIMRA) de Curiosity. Durante los siguientes pasos del proceso, el polvo será encerrado en el interior del CHIMRA y agitado una o dos veces sobre un tamiz que separa partículas mayores de 150 micras de tamaño.
Porciones más pequeñas de la muestra serán posteriormente llevadas a través de puertos de entrada encima de la cubierta del rover, a los instrumentos Chemistry and Mineralogy (CheMin) y Sample Analysis at Mars (SAM).
jue
21
feb
2013
Fuente: EFE. El Informador.
Científicos de la Universidad Federal de los Urales (UFU) hallaron nuevos fragmentos, alguno del tamaño de un puño, del meteorito que cayó el viernes pasado en esa zona montañosa de Rusia,
declaró hoy Víctor Grojovski, profesor de ese centro docente con sede en la ciudad de Yekaterimburgo.
"Fueron encontrados varios nuevos fragmentos, alguno del tamaño de un puño", dijo Grojovski en conversación telefónica.
El profesor, miembro del Comité de Meteoritos de la Academia de Ciencias de Rusia (ACR), destacó la importancia de los hallazgos para el estudio del cuerpo astral.
"Ahora contamos ya con cerca de un kilogramo de material, que permitirá realizar todo tipo de análisis y estudios", dijo Grojovski.
El mismo día de la caída del meteorito, una expedición organizada por la UFU halló en las proximidades de un cráter en el lago helado de Chebarkul 53 pequeños fragmentos, de entre 2 y 7
milímetros.
A partir de ese escaso material los científicos establecieron que se trataba de un meteorito rocoso de la clase de las condritas ordinarias, con un contenido de hierro de cerca del 10 por ciento,
como la mayoría de los que caen sobre la Tierra.
Los nuevos fragmentos fueron hallados en una zona alejada del lago de Chebarkul, lo que, según Grojovski, demuestra que se produjo una "lluvia rocosa meteorítica" como consecuencia de la
fragmentación del cuerpo celeste en la atmósfera.
"Numerosos centros científicos nos han solicitado muestras del material, peticiones que satisfaremos en la medida de lo posible. No somos egoístas", añadió.
El meteorito de Chebarkul es el mayor que ha caído sobre la Tierra desde 1908, cuando se registró la caída del bólido de Tunguska, en Siberia.
Según la NASA, el meteorito tenía una masa de hasta 10.000 toneladas y un tamaño de hasta 17 metros, y su desintegración en la atmósfera liberó una energía equivalente a 500 kilotones, treinta
veces la potencia de la bomba atómica arrojada en 1945 sobre la ciudad japonesa de Nagasaki.
En la región rusa de Cheliábinsk, donde cayó el meteorito, más de 1.500 personas resultaron heridas, en su gran mayoría debido a la rotura de cristales provocada por la onda expansiva.
jue
21
feb
2013
Fuente: ESO
Situada a unos 8.000 años luz, en la constelación de Scorpius (El Escorpión), NGC 6357 — a veces apodada con el nombre de Nebulosa de la Langosta [1] debido a su similitud con este animal en imágenes obtenidas en luz visible — es una región repleta de vastas nubes de gas y bucles de polvo oscuro. Estas nubes están formando estrellas, incluyendo estrellas masivas calientes que, en el rango visible de la luz, brillan con intensos tonos blancoazulados.
Esta imagen utiliza datos del infrarrojo del telescopio VISTA (Visible and Infrared Survey Telescope for Astronomy) de ESO, instalado en el Observatorio Paranal, en Chile. Es solo una pequeña parte de un enorme sondeo llamado VVV (VISTA Variables in the Vía Láctea) que está obteniendo imágenes de la parte central de la Galaxia (eso1242). La nueva fotografía presenta una imagen totalmente diferente de lo que puede observarse en el rango visible — como en la imagen tomada con el Telescopio Danés de 1,5 metros en La Silla — ya que la radiación infrarroja puede atravesar gran parte de la cobertura de polvo que envuelve al objeto [2].
Antes se creía que una de las estrellas jóvenes brillantes de NGC 6357, conocida como Pismis 24-1, era la estrella más masiva conocida — hasta que se descubrió que, en realidad, se trata de tres grandes estrellas, cada una de las cuales tiene una masa cien veces menor a la de nuestro Sol. Aún así, estas estrellas son pesos pesados — unas de las más masivas de nuestra Vía Láctea. Pismis 24-1 es el objeto más brillante del cúmulo estelar Pismis 24, un puñado de estrellas que se cree se formaron todas al mismo tiempo en el interior de NGC 6357.
VISTA es el telescopio de sondeo más grande y más potente jamás construido y se dedica a sondear el cielo en luz infrarroja. El sondeo VVV está explorando protuberancias en el centro y en el plano de nuestra galaxia para crear una enorme base de datos que ayude a los astrónomos a saber más sobre el origen, las primeras etapas y la estructura de la Vía Láctea.
El Telescopio Espacial Hubble de la NASA/ESA (heic0619a) y el VLT (Very Large Telescope) de ESO (eso1226a) también han observado partes de NGC 6357. Ambos telescopios han producido imágenes en luz visible de varias partes de esta región — comparando estas imágenes con esta nueva imagen infrarroja vemos las impresionantes diferencias. En el infrarrojo, las grandes columnas de material rojizo se reducen mucho, con bucles de un pálido gas púrpura estirándose fuera de la nebulosa en diferentes áreas.
[1] El nombre informal de Nebulosa de la Langosta también se aplica a veces a la espectacular región de formación estelar Messier 17 (eso0925), pese a que sea más comúnmente llamada Nebulosa Omega.
[2] Las observaciones infrarrojas pueden revelar características que no pueden verse en imágenes obtenidas en luz visible, por ejemplo, porque el objeto sea demasiado frío, esté oscurecido por un espeso polvo o esté muy lejos, lo cual significa que su luz ha sido desplazada hacia el lado rojo del espectro debido a la expansión del Universo.
mié
20
feb
2013
Fuente: EFE/JCC
Un pequeño grupo de científicos rusos prosiguió hoy la búsqueda de fragmentos del meteorito que cayó el viernes pasado en los montes Urales y que según la agencia espacial estadounidense (NASA),
tenía una masa de hasta diez mil toneladas en el momento de estallar en la atmósfera.
"Hoy sólo he podido enviar a cuatro colaboradores y un coche para continuar la búsqueda", dijo en conversación telefónica Víctor Grojovski, miembro del Comité de Meteoritos de la Academia de
Ciencias de Rusia (ACR) y profesor de la Universidad Federal de los Urales (UFU), con sede en Yekaterimburgo.
El profesor se quejó de la falta de coordinación con las autoridades para organizar y llevar a cabo la búsqueda de fragmentos del meteorito, de gran valor para las investigaciones
científicas.
"No se acuerdan de nosotros", dijo Grojovski, quien al mismo tiempo se mostró comprensivo con las autoridades locales, que -dijo- "están ocupadas en atender las necesidades de la población", en
alusión a la atención médica al más de un millar de heridos y a la reposición de las ventanas reventadas por la caída del meteorito.
El mismo día de la caída de meteorito, una expedición organizada por la UFU halló en las proximidades de un cráter en el lago helado de Chebarkul 53 pequeños fragmentos, de entre dos y siete
milímetros, del cuerpo celeste.
Grojovski indicó que el análisis de ese material ha permitido establecer que se trata de un meteorito rocoso, de la clase de las condritas ordinarias, con un contenido de hierro de cerca del 10
por ciento, como la mayoría de los que caen sobre la Tierra.
"Contiene el conjunto de elementos y minerales característico para las condritas ordinarias", insistió.
Sin embargo, subrayó que "para profundizar en las investigaciones" se necesita hallar un pedazo de meteorito más grande, que en su opinión se encuentra en el fondo del lago Chebarkul, sobre cuya
superficie helada fueron hallados los 53 pequeños fragmentos.
El problema, según Grojovski, es la "recogida indiscriminada" de los restos del meteorito por la población, que priva a los científicos de un valioso material de investigación sobre la formación
del sistema solar y la historia del universo.
En cuanto a la masa y el tamaño del meteorito, el mayor que ha caído sobre la Tierra desde el registrado en 1908 en Tunguska, en Siberia (Rusia), indicó que le parecen excesivas las estimaciones
de la NASA.
Según los expertos estadounidenses, el meteorito tenía una masa de hasta diez mil toneladas y un tamaño de hasta 17 metros, y su desintegración en la atmósfera liberó una energía equivalente a
500 kilotones, treinta veces la potencia de la bomba atómica arrojada en 1945 sobre la ciudad japonesa de Nagasaki.
Los cálculos de la agencia espacial estadounidense señalan que la explosión se produjo a unos 70 kilómetros de altura sobre los Urales y fue vista incluso desde la república centroasiática de
Kazajistán.
De acuerdo con Serguéi Naroenkov, especialista del Instituto de Astronomía de la ACR si el meteorito, siguiendo la misma trayectoria, hubiese caído en los alrededores de Moscú, la capital rusa
hubiese sufrido daños similares a los que se registraron en la ciudad de Cheliábinsk: cristales rotos y ventanas reventadas.
Aún así, la caída del meteorito ha reactivado las alarmas sobre el peligro que representan estos eventos para la humanidad y el debate sobre la necesidad y la posibilidad de crear un sistema de
defensa.
"Si queremos prevenir las amenazas cósmicas, hay que crear sistemas poderosos capaces de escanear permanentemente la bóveda celeste", advirtió el subdirector del Instituto de Astronomía Stenberg
de Moscú, Serguéi Lamzin, en declaraciones al periódico "Rossiiskaya Gazeta".
En cualquier caso, agregó, la detección de cuerpos de menos de diez metros de diámetro es "extremadamente difícil".
mar
19
feb
2013
Fuentes:
http://danielmarin.blogspot.com/
http://www.noticiasdelcosmos.com/
Determinar el brillo de un planeta situado a decenas de años luz parece un reto imposible, especialmente si tenemos en cuenta que con la tecnología actual somos incapaces de ver directamente la inmensa mayoría de exoplanetas descubiertos hasta la fecha.
TrES-2b orbita a una estrella GSC 03549-02811 (de 11º magnitud) a 700 años luz, en la dirección de Draco. Se trataría, según los astrónomos, del exoplaneta más oscuro conocido a la fecha ya que reflejaría menos del 1 por ciento de la luz de su estrella convirtiéndolo en más negro que el carbón.
Sin embargo, desde hace años los astrónomos han aplicado un pequeño truco para medir el brillo (albedo) y la temperatura de los planetas extrasolares. Básicamente, el método consiste en observar la variación en el brillo de una estrella por delante de la cual pasa -transita- un planeta. Además de la luz estelar bloqueada por el disco planetario, la curva fotométrica incluirá también la contribución de la luz reflejada por el propio planeta. Por supuesto, este efecto es minúsculo y es prácticamente imposible de apreciar usando instrumentos situados en tierra, por lo que se necesitan observatorios espaciales para resolver esta contribución planetaria a la curva de luz. Pero el esfuerzo merece la pena, porque si logramos aislar la luz reflejada por el exoplaneta seremos capaces de medir directamente las características de la atmósfera de estos mundos distantes.
"TrES-2b es considerablemente menos reflexivo que la pintura acrílica negra", señaló David Kipping del Centro Harvard-Smithsonian de Astrofísica (CfA) y autor líder de un trabajo aceptado en
MNRAS.
En nuestro Sistema Solar, Júpiter está envuelto en brillantes nubes de amoníaco que reflejan más de una tercera parte de la luz solar que le llega. En contraste, TrES-2b carece de esas nubes
debido a su gran temperatura.
El planeta recibe su nombre del sondeo TrES, acrónimo de Trans-Atlantic Exoplanet Survey.
Aplicando el método antes indicado, con datos de los telescopios espaciales Kepler y Spitzer, un equipo de astrónomos liderado por David Kipping ha descubierto el planeta más oscuro conocido
hasta la fecha. Se denomina TrES-2b y es un júpiter caliente situado a unos 750 años luz en la constelación de Draco con una masa de 1,12 veces la de Júpiter. Lo sorprendente es
que según el modelo empleado para interpretar los datos, TrES-2b tendría un albedo de solamente 1%-2,5%, o lo que es lo mismo, sería más negro que el carbón (!). Por comparación, el albedo del
asfalto es del 4-12%, mientras que el de la Luna es de un 12% y el de un núcleo cometario suele rondar el 4%.
Aunque el bajo albedo de TrES-2b es ciertamente sorprendente, lo cierto es que desde hace tiempo se sospecha que los júpiteres calientes tienen que ser muy oscuros, debido principalmente a la
absorción de luz visible en las líneas espectrales de sodio y potasio atmosférico. De hecho, los recientes cálculos del albedo de Kepler-7b, otro júpiter caliente, han ofrecido un albedo de 38 ±
12%. Por otro lado, es perfectamente posible que TrES-2b no sea realmente tan oscuro y que el bajo albedo sea un artefacto observacional. Pero en todo caso lo importante es que cada vez está más
claro que los júpiteres calientes no son meras versiones ardientes de los gigantes gaseosos de nuestro Sistema Solar, sino un tipo de mundos totalmente distintos a lo que estamos
acostumbrados.
TrES-2b orbita a su estrella a una distancia de casi 5 millones de kilómetros con lo que la intensa luz de la estrella calienta al planeta a una temperatura superior a los 980º C.
"No está claro qué causa que el planeta sea tan extraordinariamente negro", indicó el coautor David Spiegel de Princeton. Pero también señaló que "no es completamente negro. Es tan caliente que
emite un débil fulgor rojizo, como una brasa".
Así pues, ¿no son raros estos planetas nuevos?
lun
18
feb
2013
Luis Alonso.
Cien mil. Bonita cifra. Cien mil años luz es el diámetro aproximado de nuestra galaxia y Nativel Preciado nos habla en su último libro, sobre un hipotético “si yo tuviera cien mil seguidores”. La verdad, impresiona. Pero esta cifra realmente ha sido alcanzada gracias a todos vosotros, en los últimos meses. En este breve periodo, hemos crecido a más de 17.000 visitas mensuales. Cifras, que para una web modesta, habían sido impensables hace tan solo un año.
Quiero agradecer especialmente a nuestros seguidores del continente americano, que suponen más del 60% de nuestras entradas, dato realmente curioso para una web española.
Hemos creado nuevas secciones, en donde cabe destacar nuestro apartado “noticias de actualidad”, que refuerza y amplia nuestra columna de “ultimas noticias”, en un intento de ofrecer una mayor difusión de la astronomía. La creación de una cuenta en twitter a la que se puede llegar directamente desde esta web, son solo una muestra más, de nuestra decisión irrenunciable de crecer.
Hemos procurado que nuestras secciones se conviertan en un recordatorio de las noticias, estudios, artículos o investigaciones que se han producido en los últimos años. Es cierto que muchos apartados aun flaquean en profundidad de contenido, por lo que pedimos vuestra colaboración enviándonos vuestros trabajos o artículos.
Durante este año 2013, el año de los cometas, pretendemos también dar premios a nuestros visitantes como ya hicimos anteriormente con el concurso patrocinado por la editorial Rialp.
Ya lo dijo Machado, y todo un coro infantil va cantando la lección; mil veces ciento, cien mil, mil veces mil, un millón. Esperamos que ese millón de visitas lleguen pronto.
dom
17
feb
2013
Fuente: EFE/LEER
Los rayos cósmicos, partículas de alta energía que bombardean la Tierra, provienen de la explosión de supernovas, estrellas que están culminando sus vidas, confirmó una investigación difundida
este jueves.
Los protones constituyen hasta el 90% de los rayos cósmicos que golpean la atmósfera terrestre.
Provocan una lluvia constante de partículas que llegan al suelo y crean radiaciones que afectan a los pasajeros de los aviones y sobre todo a los astronautas en el espacio.
Los científicos sostenían dos hipótesis del probable origen de esos protones: la explosión de supernovas en nuestra galaxia (la Vía Láctea) o bien poderosos pujos de energía provenientes de los
agujeros negros en otras partes del universo.
Desde hace mucho tiempo los astrofísicos favorecían la idea de las recaídas de la explosión de una estrella al final de su vida, pero hasta ahora esta hipótesis no pudo ser demostrada, explicó
Stefan Funk, un astrofísico de la universidad de Stanford (California, oeste), unos de los principales autores del estudio.
Esos trabajo se presentan en la conferencia anual de la American Society for the Advancement of Science (AAAS) que se reúne en Boston (Massachusetts) del 14 al 18 de febrero, y aparecen asimismo
en la revista estadounidense Science del 15 de febrero.
"Por primera vez pudimos detectar la fuente de aceleración de los protones" y demostrar que esas radiaciones en nuestra galaxia estaban aceleradas por las ondas de choques producidas por la
explosión de supernovas, subrayó Stefan Funk.
Esos protones se transforman en el curso de múltiples colisiones en piones, otras partículas subatómicas, cuando la aceleración de rayos cósmicos interactúa con las nubes de gas y materiales
interestelares que rodean las supernovas, precisó.
Luego esos piones se degradan rápidamente para producir rayos gamma, las radiaciones luminosas más poderosas del universo, que pueden ser detectadas con telescopios especiales.
Para esta investigación, los astrofísicos estudiaron dos supernovas durante cuatro años con la ayuda de un detector de rayos gamma, a bordo del telescopio espacial 'Fermi Gamma-ray'.
vie
15
feb
2013
Fuente: ESO
En el año 1006, pudo verse una nueva estrella en los cielos australes, y su presencia fue ampliamente registrada por todo el mundo. Era muchas veces más brillante que el planeta Venus y podría haber rivalizado en brillo con la Luna. Era tan brillante en su máximo que arrojaba una sombra y era visible durante el día. Más recientemente los astrónomos han identificado la ubicación de la supernova y la han nombrado SN 1006. También han encontrado un refulgente anillo de material en expansión en la constelación austral de Lupus (El Lobo) que constituye los restos de la vasta explosión.
Durante mucho tiempo se creyó que este tipo de remanentes de supernova se encuentran donde se forman cierto tipo de rayos cósmicos — partículas de muy alta energía originadas fuera del Sistema Solar que viajan a una velocidad cercana a la de la luz —. Pero hasta ahora los detalles de cómo ocurre esto han sido un misterio.
Un equipo de astrónomos liderados por Sladjana Nikolić (Instituto Max Planck de Astronomía, Heidelberg, Alemania [1]) ha utilizado el instrumento VIMOS, instalado en el telescopio VLT, para observar, con más detalle que nunca, el remanente de SN 1006, de mil años de edad. Su intención era estudiar qué ocurría en el lugar en el que el material era eyectado de la supernova a gran velocidad, horadando la materia interestelar estacionaria — el frente de choque. Este frente de choque que se expande a gran velocidad es similar a la explosión sónica producida por un avión al superar la barrera del sonido y es un candidato natural a acelerador de partículas cósmico.
Por primera vez el equipo no solo ha obtenido información sobre el material del frente de choque en un punto, sino que también han dibujado un mapa de las propiedades del gas, y cómo esas propiedades cambian a lo largo del frente de choque. Esto ha proporcionado claves para resolver el misterio.
El resultado fue una sorpresa, ya que sugiere que en el gas de las regiones de choque había muchos protones moviéndose a altas velocidades [2]. Dado que no son los buscados rayos cósmicos de altas energías, podrían ser las “partículas-semilla” necesarias, que interactúan con el material del frente de choque para alcanzar las energías extremadamente altas requeridas y saltar al espacio en forma de rayos cósmicos.
Nikolić explica: “Es la primera vez que hemos sido capaces de obtener una imagen detallada de lo que está ocurriendo dentro y alrededor de un frente de choque de supernova. Encontramos evidencias de que hay una región que se está calentando de la forma en que lo haría si hubiera protones transportando la energía directamente desde detrás del frente de choque”.
El estudio fue el primero en usar un espectrógrafo de campo integral [3] para sondear las propiedades del frente de choque de los remanentes de supernova con tanto detalle. Ahora, el equipo está deseando aplicar este método a otros remanentes.
El coautor, Glenn van de Ven, del Instituto Max Planck de Astronomía, concluye: “Este innovador tipo de acercamiento observacional podría ser la clave para resolver el puzle de cómo se producen los rayos cósmicos en los remanentes de supernova”.
[1] Esta nueva evidencia surgió durante el análisis de los datos por Sladjana Nikolić (Instituto Max Planck de Astronomía) como parte de un trabajo para su tesis doctoral en la Universidad de Heidelberg.
[2] Estos protones se denominan supratermales, ya que se mueven mucho más rápido de lo esperado dada la temperatura del material.
[3] Esto se logra utilizando una de las funciones del instrumento VIMOS llamada unidad de campo integral, en la que la luz registrada en cada píxel se separa individualmente en los colores que la componen y se registra cada uno de esos espectros. El espectro puede después analizarse individualmente y ofrece información sobre las velocidades y las propiedades químicas de cada parte del objeto creado.
jue
14
feb
2013
Fuente: ESO
Esta parte de la constelación de Sagitario (El Arquero) es uno de los campos de estrellas más ricos de todo el cielo — la Gran Nube Estelar de Sagitario. El gran número de estrellas que iluminan esta región hace que destaque de forma impresionante la oscuridad de nubes negras como Barnard 86, que aparece en el centro de esta nueva imagen obtenida por el instrumento Wide Field Imager, instalado en el telescopio MPG/ESO de 2,2 metros en el Observatorio La Silla de ESO, en Chile.
Este objeto, una pequeña y oscura nebulosa aislada conocida como glóbulo de Bok [1], fue descrita como “una gota de tinta en el cielo luminoso” por su descubridor, Edward Emerson Barnard [2], un astrónomo americano que descubrió y fotografió numerosos cometas, nebulosas oscuras, una de las lunas de Júpiter, y que hizo muchas más contribuciones a la astronomía. Barnard, sagaz astrofotógrafo con una impresionante capacidad de observación a ojo, fue el primero en utilizar fotografía de larga exposición para explorar las nebulosas oscuras.
A través de un pequeño telescopio, Barnard 86 parece una zona pobre en estrellas o una ventana hacia un pedazo de cielo claro y distante. Sin embargo, este objeto en realidad se encuentra al fondo, tras el campo de estrellas — una oscura, densa y fría nube compuesta de pequeños granos de polvo que bloquean la luz de las estrellas y hacen que la región se muestre opaca. Se cree que se formó a partir de los remanentes de una nube molecular que colapsó para formar el cercano cúmulo estelar NGC 6520, que en esta imagen puede verse a la izquierda de Barnard 86.
NGC 6520 es un cúmulo estelar abierto que contiene muchas estrellas calientes que brillan en tonos blancoazulados, lo que nos da pistas sobre su juventud. Los cúmulos abiertos normalmente contienen unos pocos cientos de estrellas que se formaron todas al mismo tiempo, lo que hace que tengan todas la misma edad. Normalmente, antes de agruparse, este tipo de cúmulos tienen vidas relativamente cortas, del orden de varios cientos de millones de años.
El increíble número de estrellas de este área del cielo confunde a quienes observan el cúmulo, haciendo difícil que sepamos mucho sobre él. Se cree que la edad de NGC 6520 ronda los 150 millones de años, y se estima que tanto el cúmulo de estrellas como su polvoriento vecino se encuentran a una distancia de unos 6.000 años luz del Sol.
En realidad, las estrellas que parecen estar dentro de Barnard 86 en la imagen, se encuentran enfrente de ella, entre nosotros y la oscura nube. Aunque no es seguro que esté ocurriendo en el interior de Barnard 86, se sabe que muchas nebulosas oscuras tienen nuevas estrellas formándose en sus centros — tal y como ocurre en la conocida nebulosa de la Cabeza de Caballo (eso0202), el llamativo objeto Lupus 3 (eso1303) y en otro descubrimiento, menos conocido, de Barnard, la Nebulosa de la Pipa (eso1233). Sin embargo, las polvorientas zonas que la rodean bloquean la luz que proviene de las estrellas más jóvenes, y solo pueden verse en longitudes de onda infrarrojas o más largas.
[1] Los glóbulos de Bok fueron observados por primera vez en la década de los 40 del siglo pasado por el astrónomo Bart Bok. Son oscuras nubes de gas y polvo muy frías que, a menudo, tienen estrellas formándose en su interior. Estos glóbulos son ricos en polvo, lo que dispersa y absorbe la luz del fondo, de manera que resultan casi opacas observadas en luz visible.
[2] Esta anotación es del artículo de E. E. Barnard “Dark Regions in the Sky Suggesting an Obscuration of Light”, Yerkes Observatory, Nov 15 1913 (disponible online aquí).
mié
13
feb
2013
El año pasado, Josep Maria Trigo, autor igualmente del ya reseñado "Meteoritos", publicó también el libro "Las raices cósmicas de la vida" en la colección "el espejo y la lámpara" de la Universidad Autónoma de Barcelona.
Para esta web, que si de algo presume es de informar puntualmente de casi todas las publicaciones relacionadas con la astronomía, resulta casi imperdonable este olvido; aunque en mi descargo debo decir, que lamentablemente no paso el libro por mis manos como habitualmente suele suceder con casi todas las publicaciones.
En junio del pasado año (yo andaba de vacaciones), fue presentado el libro en el Planetario de Madrid, con una brillante conferencia del autor sobre "Las raíces cósmicas de la vida: la Misión Marco Polo-R de ESA, buscando claves en un NEO".
El autor nos ofrece un texto divulgativo pero no por ello superfluo ni exento de rigor.
¿Es la vida en la Tierra un fenómeno único, un accidente cósmico? ¿O es más bien una característica «natural» del universo que se produce en unas condiciones determinadas, no necesariamente privativas de nuestro planeta?
Para dar respuesta a esta pregunta trascendental, los científicos actuales dirigen su atención a los cuerpos celestes que pasan cerca de nosotros y que en ocasiones caen sobre la superficie del planeta. Los cometas y los meteoritos, viajeros de nuestro sistema solar y de sus confines, contienen información preciosa sobre la composición general del universo y, en particular, sobre la química del carbono, base de la vida tal como la conocemos. A partir de un meticuloso trabajo científico, Josep Maria Trigo —implicado en la recuperación y análisis de los dos últimos meteoritos caídos en España— presenta una exposición clara y actualizada de la sorprendente cantidad de información que una roca extraterrestre puede aportar sobre los orígenes de la vida.
Como bien dice Josep M. Trigo, la ciencia le ha permitido interpretar su entorno sin necesidad de recurrir a creencias, y desde esa base, las presentes páginas proponen una historia renovada de la materia, las estrellas y los planetas (así como de la atmósfera terrestre, sin cuya existencia no seríamos posibles) e introducen la variable de la vida en la lógica del universo.
No quiero acabar estar lineas sin unirme al autor, cuando comenta que este siglo viene acompañado por una creciente exploración de los más recónditos rincones del sistema solar y por supuesto, esta información nos hará cambiar la visión de nuestro entorno.
Otro gran libro de este astrofísico valenciano.
Las raices cósmicas de la vida
Josep.M. Trigo Rodríguez
Editorial: UAB
Isbn- 9788493969523
Pvp- 20 euros
Año 2012
mar
12
feb
2013
Fuente: NASA
El observatorio espacial XMM-Newton nos permite mirar en el interior de la capucha peluda de la Nebulosa Esquimal, desvelando una cálida cara de gas a 2 millones de grados centígrados. Esta imagen es una composición de los datos recogidos por XMM-Newton (azul) y por el Telescopio Espacial Hubble (rojo y verde), y pone de manifiesto la compleja naturaleza de las nebulosas planetarias – el canto del cisne de las estrellas como nuestro Sol.
Cuando estas estrellas maduran, comienzan a desprenderse de sus capas exteriores hasta dejar al descubierto su núcleo, a gran temperatura. Los complejos patrones que se pueden apreciar en la imagen se generan cuando la radiación ultravioleta emitida por la estrella ioniza el material expulsado con anterioridad, haciéndolo visible. La Nebulosa Esquimal se encuentra a unos 4.000 años luz de la Tierra, en la constelación de Géminis, y fue descubierta por William Herschel en 1787. Esta nebulosa comenzó a formarse hace unos 10.000 años, cuando su estrella central empezó a emitir vientos de gran intensidad.
El anillo fragmentado que la rodea está compuesto por múltiples objetos con forma de cometa, cuyas colas parten en dirección opuesta a la estrella y se extienden un año luz en el espacio. Estas formaciones componen la ‘capucha peluda’ del Esquimal, enmarcando una pequeña cara con forma de corazón. Hace miles de años esta estrella moribunda exhaló sus capas exteriores, formando la compleja serie de cáscaras que la rodean, iluminadas en color amarillo en esta imagen.
La cara del Esquimal emite rayos X como resultado de la interacción entre los fuertes vientos de la estrella con las capas de material eyectado que la rodean. En esta región se alcanzan
temperaturas de unos 2 millones de grados Celsius, considerablemente superiores a la temperatura de su entorno, a unos 14.000 °C.
© ESA
lun
11
feb
2013
Fuente: NASA
El rover Curiosity de la NASA ha logrado por primera vez utilizando su taladro instalado en el extremo de su brazo robótico, recoger una muestra del interior de una roca de Marte. Esta es la primera vez que un robot perfora una roca para recoger una muestra de Marte.
El agujero fresco, de 1,6 centímetros de ancho y 6,4 centímetros de profundidad en un parche de lecho rocoso sedimentario, se puede ver en las imágenes que Curiosity envió a Tierra este sábado y que contiene la prueba de la existencia de ambientes húmedos que desaparecieron hace tiempo. Para verificar esta hipótesis, Curiosity usará su instrumental de laboratorio para analizar el polvo de roca recogido por el taladro.
"El robot más avanzado del planeta jamás diseñado es ahora un laboratorio analítico plenamente operativo", dijo John Grunsfeld, administrador adjunto de la Dirección de Misiones Científicas de la NASA. "Este es el logro más importante para el equipo de Curiosity desde su aterrizaje el pasado mes de agosto. Otro día más de orgullo para América".
Durante los próximos días, los controladores de tierra enviarán una serie de comandos al brazo del rover para llevar a cabo una serie de pasos para procesar la muestra. "Ordenamos la primera perforación en profundidad y creemos que hemos recolectado material suficiente de la roca para cumplir con nuestros objetivos", dijo Avi Okon, ingeniero de perforación en el Laboratorio Jet Propulsion de la NASA en Pasadena, California.
dom
10
feb
2013
Fuente: NASA
Dos de los grandes observatorios de la NASA, los telescopios espaciales Spitzer y Hubble, se han unido para descubrir una misteriosa estrella recién nacida que se comporta como una luz estroboscópica. Cada 25.34 días, el objeto, llamado LRLL 54361, emite un estallido de luz. Aunque se ha observado un fenómeno similar en otros dos objetos estelares jóvenes, éste es el emisor más potente observado hasta la fecha.
El corazón de los fuegos artificiales está escondido tras un denso disco y una envoltura de polvo. Los astrónomos proponen que los destellos de luz intensa son producidos por interacciones periódicas entre dos estrellas recién formadas que son binarias, o gravitacionalmente unidas una a la otra. LRLL 54361 nos proporciona datos sobre las fases iniciales de la formación estelar, cuando grandes cantidades de gas y polvo son acumuladas, para formar una nueva estrella binaria.
Los astrónomos tienen la teoría de que las emisiones de luz son causadas por material que de repente es lanzado al interior de las estrellas que están creciendo, conocidas como protoestrellas. Un estallido de radiación se expulsa cada vez que las estrellas se acercan una a la otra en sus órbitas. Este fenómeno, llamado acrecimiento pulsado, ha sido observado en fases más tardías del nacimiento de estrellas, pero nunca en un sistema tan joven o con tanta intensidad y regularidad.
"La protoestrella muestra unas variaciones de luz tan brillantes en un periodo de tiempo tan preciso que es difícil de explicar", dijo James Muzerolle del Instituto de Ciencia de Telescopios Espaciales de Baltimore. Aunque parece que son erupciones de gas que salen de la protoestrella, estas palpitaciones son realmente destellos de luz que se propagan a través del polvo y el gas y se reflejan hacia el observador. "No hay verdadero movimiento físico dentro de la nube durante este tiempo", señala la nota del Hubble. Este raro fenómeno se produce exclusivamente en sistemas de estrellas dobles, y probablemente es parte de una fase temporal del principio de la vida de una estrella.
dom
10
feb
2013
¿Qué significa en realidad E = mc²?
Brian Cox y Jeff Forshaw emprenden un viaje hasta las fronteras de la ciencia del siglo XXI para descubrir qué se esconde detrás de la secuencia de símbolos que conforman la ecuación más famosa de Einstein. Explicando y simplificando las nociones de energía, masa y luz, demuestran que esta ecuación contiene la estructura misma de la naturaleza. Para ello nos llevan hasta el CERN, en Ginebra, donde tiene lugar uno de los experimentos científicos más importantes y ambiciosos de todos los tiempos: el gran colisionador de hadrones, el famoso acelerador de partículas capaz de recrear las condiciones que existían en el universo fracciones de segundo después del big bang.
¿Por qué E = mc²?, best seller aclamado por la crítica internacional, expone una de las explicaciones más fascinantes y accesibles sobre la teoría de la relatividad y sobre cómo se relaciona con nuestro mundo contemporáneo.«Si no eres físico y quieres comprender a Einstein y su teoría de la relatividad, deberías leer este libro.» Huffington Post comenta, «un libro que nos muestra lo hermoso y complejo que es nuestro universo.»
La obra toca temas tan interesantes como el espacio y el tiempo, la velocidad de la luz, la relatividad especial, el origen de la masa o la curvatura del espacio-tiempo.
¿Por qué E = mc²?,
Brian Cox. Jef Forshaw
Editorial Debate
Isbn- 9788499922348
Pvp- 18,90 euros
Enero 2013
sáb
09
feb
2013
Fuente: NASA
Cerca de la órbita de Júpiter, una tenue mota de luz se mueve a través de la oscuridad del espacio. A primera vista, parece poca cosa, pues no es más brillante que las miles de estrellas distantes que salpican el aterciopelado cielo que hay detrás. De hecho, se necesita un telescopio grande para percatarse de que es un cometa.
¡Pero en qué cometa podría convertirse!
Más tarde, en el transcurso del año, el "Cometa ISON" podría transformarse en un llamativo objeto visible a simple vista, incluso a plena luz del día. El "Cometa ISON" es un cometa rasante del Sol", explica Karl Battams, del Laboratorio Naval de Investigaciones (Naval Research Lab, en idioma inglés). "La órbita del cometa lo llevará muy cerca del Sol, lo cual, sabemos, puede ser algo espectacular".
El cometa fue descubierto en septiembre de 2012 por los astrónomos rusos Vitali Nevski y Artyom Novichonok. Lleva el nombre (en idioma inglés) del programa de sondeo del cielo nocturno en el cual trabajan, la Red Óptica Científica Internacional (International Scientific Optical Network o ISON, por su acrónimo en inglés).
A medida que transcurre el año 2013, el cometa se encuentra aún muy lejos (cerca de la órbita de Júpiter). Por eso se ve como una mota. "Pero es, de hecho, muy brillante para ser un objeto que se encuentra a tan extrema distancia", dice Battams. El resplandor del cometa sugiere que se encuentra expulsando gas y polvo desde un núcleo bastante grande; "en el rango de 1 a 10 kilómetros", estima Matthews Knight, del Observatorio Lowell.
El 28 de noviembre de 2013, esta "bola de nieve sucia" volará a través de la atmósfera del Sol, pasando así a un poco más de un millón de kilómetros de la superficie estelar. Si el cometa sobrevive (y el "SI" debe ser de gran tamaño), podría emerger brillando tan intensamente como la Luna, y podría ser visible cerca del Sol, a plena luz del día, por poco tiempo. La cola polvorosa del cometa, extendiéndose en el cielo nocturno, podría convertirse en una sensación mundial.
Algunos periodistas han comenzado a llamar a ISON el "Cometa del Siglo", aunque Don Yeomans, del Programa de Objetos Cercanos a la Tierra (Near–Earth Object Program, en idioma inglés), de la NASA, cree que es aún demasiado pronto para llamarlo de esa manera.
"Tengo la edad suficiente como para recordar el último 'Cometa del Siglo'", dice. En el año 1973, un cometa distante, llamado Kohoutek, prometía brindar un gran espectáculo, justo como lo hace ahora ISON. Pero lo que realmente apareció fue tan decepcionante que Johnny Carson hizo chistes sobre el tema en The Tonight Show. "Se apagó progresivamente", dice Yeomans. "Los cometas son notablemente impredecibles".
"El Cometa ISON tiene el potencial para estar a la altura de las expectativas, pero también podría no llegar a nada", concuerda Battams.
Uno de los peligros es el Sol. Se sabe que las fuerzas de marea y la radiación solar pueden destruir cometas. Un ejemplo reciente es el del cometa Elenin, el cual se hizo pedazos y desapareció en el año 2011, mientras se acercaba al Sol. Sin embargo, Elenin era un cometa mucho más pequeño.
Quizás una comparación más apropiada es el cometa Lovejoy, el cual voló a través de la atmósfera del Sol en 2011. Lovejoy emergió intacto e impresionó a los observadores del cielo durante semanas con su llamativa cola.
vie
08
feb
2013
Fuente: NASA
El Telescopio Espacial Spitzer detectó el rastro de hojuelas de grafeno en el espacio en el año 2011. Si se confirma, esta sería la primera vez que se encuentra este material en el cosmos. El
grafeno fue sintetizado por primera vez en un laboratorio en 2004, y la investigación sobre sus propiedades únicas obtuvo el Premio Nobel en 2010. Este material es extremadamanete delgado y
fuerte, además conduce la electricidad, algunos ya lo llaman como el "material del futuro" por sus aplicaciones en computadoras, pantallas de dispositivos eléctricos, paneles solares y mucho
más.
Gracias a este hallazgo, los científicos podrían comprender más acerca de las reacciones químicas que involucran al carbono en el espacio, que no sólo estructuran a éste material sino a nosotros
mismos y quizá otras formas de vida. Spitzer identificó el grafeno en dos pequeñas galaxias fuera de la nuestra, llamada Nubes de Magallanes, específicamente en el material derramado por
estrellas moribundas, llamada nebulosa planetaria. La sensibilidad infrarroja del telescopio también detectó una molécula relacionada, llamada C70, en la misma región - lo que representa la
primera detección de esta sustancia química fuera de nuestra galaxia.
El C70 y el grafeno pertenecen a la familia de fulerenos, que incluyen las moléculas llamadas "buckyballs", o C60, esferas de carbono que contienen 60 átomos de carbono dispuestos como un balón
de fútbol, ??y fueron nombrados después de ver su semejanza con las cúpulas de la arquitectura de Buckminister Fuller. Las moléculas C70 contienen 70 átomos de carbono y se parecen a una pelota
de rugby.
Los fulerenos se han encontrado en meteoritos con nuevas técnicas de laboratorio, lo que sugiere que estas moléculas pudieron estar implicadas en la transportación de materiales desde el espacio
a la Tierra para que surgiera la vida. El telescopio Spitzer detectó por primera vez las moléculas en forma de balón de fútbol en julio de 2010 y en noviembre nuevos hallazgos le permitieron
descubrir a la comunidad científica que estas moléculas eran más comunes de lo que se creía anteriormente.
Según los astrónomos, el grafeno,las "buckyballs" y el C70 podrían formarse cuando las ondas de choque generadas por estrellas moribundas se separan los granos que contienen hidrógeno de carbono.
jue
07
feb
2013
Fuente: ESO
Situada en la frontera entre las constelaciones de Canis Major (El Gran Perro) y Monoceros (El Unicornio) del cielo austral, la Nebulosa de la Gaviota es una enorme nube compuesta principalmente de hidrógeno. Es un ejemplo de lo que los astrónomos llaman una región HII. En el interior de esas nubes se forman nuevas estrellas calientes y su intensa radiación ultravioleta hace que el gas del entorno brille intensamente.
La tonalidad rojiza de esta imagen indica la presencia de hidrógeno ionizado [1]. La Nebulosa de la Gaviota es un objeto complejo, con forma de pájaro, compuesta por tres grandes nubes de gas — Sharpless 2-292 (eso1237) forma la “cabeza”, y esta nueva imagen muestra parte de Sharpless 2-296, que comprende las enormes “alas”, y Sharpless 2-297, un pequeño y enredado añadido situado en la punta del “ala” derecha de la gaviota.
Todos estos objetos están inscritos en el catálogo de nebulosas Sharpless, una lista de unas 300 nubes de gas brillantes recopiladas por el astrónomo norteamericano Stewart Sharpless en los años 50 del siglo pasado. Antes de publicar este catálogo, Sharpless era un estudiante de postgrado en el Observatorio Yerkes, cerca de Chicago (EE.UU.), donde él y sus colegas publicaron trabajos observacionales que ayudaron a demostrar que la Vía Láctea es una galaxia espiral con enormes brazos curvos.
Las galaxias espirales pueden contener miles de regiones HII, la cuales se concentran, en su mayor parte, a lo largo de sus brazos espirales. La Nebulosa de la Gaviota se encuentra en uno de los brazos espirales de la Vía Láctea. Pero no ocurre lo mismo en todas las galaxias: las galaxias irregulares contienen regiones HII, pero estas se mezclan por toda la galaxia, y las galaxias elípticas también son diferentes — al parecer carecen por completo de este tipo de regiones. La presencia de regiones HII indica que la formación de estrellas aún está activa en una galaxia.
Esta imagen de Sharpless 2-296 fue captada por el instrumento Wide Field Imager (WFI), una gran cámara instalada en el telescopio MPG/ESO de 2,2 metros, en el Observatorio La Silla de ESO, en Chile. Solo muestra una pequeña sección de la nebulosa, una enorme nube que, de forma frenética, está formando estrellas calientes en su interior. La imagen muestra a Sharpless 2-296 iluminada por varias estrellas jóvenes particularmente brillantes — hay muchas otras estrellas repartidas por toda la región, incluyendo una tan brillante que, en las imágenes del conjunto completo, destaca como el “ojo” de la gaviota.
Imágenes de amplio campo de esta región del cielo muestran multitud de interesantes objetos astronómicos. Las jóvenes estrellas brillantes del interior de la nebulosa forman parte de la cercana región de formación estelar de CMa R1, en la constelación de Canis Major, repleta de estrellas brillantes y de cúmulos. También cerca de la Nebulosa de la Gaviota, se encuentra la Nebulosa del Casco de Thor, un objeto captado el 5 de octubre de 2012 por el telescopio VLT (Very Large Telescope) de ESO para celebrar el 50 aniversario del observatorio, con ayuda de Brigitte Bailleul — ganadora del concurso “¡Twitea para llegar al VLT!” (eso1238a).
[1] Los astrónomos usan el término HII para referirse al hidrógeno ionizado y HI para el hidrógeno atómico. Un átomo de hidrógeno consiste en un electrón asociado a un protón, pero en el gas ionizado los átomos se separan en electrones que se mueven libremente e iones positivos, en este caso protones individuales.
mié
06
feb
2013
Fuente: NASA
Un asteroide bautizado 2012 DA14 por los astrónomos, pasará muy cerca de la Tierra el 15 de febrero del 2013. Los astrónomos calculan que cuando se encuentre en su punto más cercano a nosotros, estará dentro de la órbita de la Luna y dentro de las órbitas de los satélites geosíncronos. 2012 DA14 posee un diámetro de unos 45 metros y alcanzará su punto más cercano a la Tierra el 15 de febrero de 2013 aproximadamente a las 19:24 GMT, cuando la roca pase a 27.700 kilómetros sobre la superficie de la Tierra justo cuando 'sobrevuele' el Océano Indico, cerca de Sumatra.
Científicos del Programa de Objetos cercanos a la Tierra, NEO, de la NASA en Pasadena, California, estiman que un asteroide del tamaño del 2012 DA14 vuela tan cerca cada 40 años en promedio y que uno va a impactar la Tierra, en promedio, aproximadamente una vez cada 1.200 años, pero no será el caso de este asteroide.
El sobrevuelo creará una oportunidad única para que los investigadores puedan observar y aprender más acerca de los asteroides. NASA Goldstone Solar System Radar, ubicada en el desierto de Mojave, California, observará el asteroide el 16 de febrero, 18, 19 y 20. Debido al pequeño tamaño del asteroide, las imágenes de radar generadas se espera que sean no más de unos pocos píxeles de ancho. También será observado por numerosos observatorios ópticos en todo el mundo para tratar de determinar su velocidad de rotación y la composición.
La NASA también ha dicho que la magnitud del asteroide no permite que se le pueda ver a simple vista. Pero ha indicado que con prismáticos o un telescopio de aficionado se podrá observar perfectamente, siempre y cuando la climatología local lo permita. El asteroide será visible desde Europa, África y Asia y su trayectoria será de sur a norte. Ese acontecimiento supondrá una gran oportunidad para la ciencia, ya que este paso será observado por numerosos observatorios ópticos en todo el mundo para tratar de determinar su velocidad de rotación y su composición.
mié
06
feb
2013
Fuente: NASA
Un artículo publicado esta semana utilizando datos de la misión Cassini de la NASA describe con más detalle que nunca cómo los aerosoles de la parte más alta de la atmósfera son arrancados en la luna Titán de Saturno. Los científicos quieren comprender la formación de los aerosoles en Titán, ya que podría ayudarles a predecir el comportamiento de capas de aerosoles en nieblas tóxicas de la Tierra.
Según el nuevo artículo publicado esta semana en Proceedings of the National Academy of Sciences, la niebla rojizo-marrón parece empezar con la radiación solar sobre moléculas de nitrógeno y
metano en la ionosfera, lo que crea una sopa de iones positivos y negativos. Las colisiones entre las moléculas orgánicas y los iones ayuda a las moléculas a crecer, convirtiéndose en aerosoles
mayores y más complejos. Más abajo en la atmósfera, estos aerosoles chocan unos con otros y coagulan, y al mismo tiempo interaccionan con otras partículas neutrales. Eventualmente, forman el
corazón de procesos físicos que provocan lluvia de hidrocarburos sobre la superficie de Titán y forman lagos, canales y dunas.
mar
05
feb
2013
Fuente: EFE
Un grupo de científicos europeos ha desarrollado un nuevo método para determinar con exactitud la masa de los agujeros negros que se encuentran en el centro de galaxias, según publica en su
último número la revista británica "Nature".
El modelo ha permitido a los investigadores calcular que el objeto oscuro en el núcleo de la galaxia lenticular NGC 4526, a unos 55 millones de años luz de la Tierra, tiene una masa 450 millones
de veces mayor que la del Sol.
Para inferir la masa de ese agujero negro, el grupo liderado por Timothy Davis, del Observatorio Austral Europeo en Garching (Alemania), estudió el efecto del cuerpo súper masivo en las nubes de
gas molecular que lo rodean.
Según los investigadores, es posible utilizar ese mismo método para conocer la masa de los agujeros negros en el centro de muchas de las galaxias del universo cercano.
Para ello, Davis y su equipo han desarrollado modelos que predicen el movimiento de las nubes de gas ante la presencia o la ausencia de un agujero negro, lo que les permite deducir la masa del
objeto cuando interfiere con el movimiento de los gases.
Los agujeros negros son regiones del espacio con una concentración de masa tan elevada que su campo gravitatorio no permite que escape ninguna partícula material, ni siquiera la luz, lo que
complica cualquier medición directa de sus propiedades.
"El número de agujeros negros que se han medido con exactitud hasta ahora es pequeño y los métodos para medirlos son limitados", argumentan en su estudio los científicos, que subrayan que la
estimación exacta de la masa de los agujeros negros facilitará la comprensión sobre cómo se formaron algunas galaxias.
"Las masas de los agujeros negros en el centro de galaxias guardan una relación directa con multitud de propiedades de esas galaxias, lo que sugiere que ambos podrían haber evolucionado al
unísono", subraya el estudio.
Los científicos se han servido para sus cálculos de una nueva generación de interferómetros que miden con mayor precisión la luz que llega a la Tierra desde galaxias lejanas.
Gracias a esa tecnología, los investigadores, que han utilizado, entre otros, el telescopio ALMA, en el desierto chileno de Atacama, sostienen que las mediciones que han efectuado sobre la
galaxia NGC 4526 pueden repetirse con un tiempo de observación de alrededor de cinco horas.
"El uso de gas molecular como referencia cinemática debería permitirnos estimar la masa de agujeros negros en cientos de galaxias en el universo local, muchos más de los que resultan accesibles
con las técnicas actuales", subrayan los científicos.
dom
03
feb
2013
Fuente: El Informador. Leer.
Iain Clark tenía apenas ocho años cuando la NASA perdió el transbordador espacial Columbia y él se quedó sin su madre, una de las astronautas.
Ahora, 10 años más tarde, Clark es un joven al borde de la universidad con calificación de maestro en buceo y tres saltos en paracaídas a su haber.
Su madre, la doctora Laurel Clark, amaba el buceo y el paracaidismo. Lo mismo su padre, el cirujano Jonathan Clark, quien desde aquella tragedia del 1 de febrero del 2003 ha estado en campaña
para mejorar la seguridad de las tripulaciones espaciales.
En total, 12 hijos perdieron a uno de sus padres a bordo del Columbia. El más joven tiene 15 años, el mayor 32. Uno de ellos se convirtió en piloto de combate en Israel, al igual que su padre, y
murió trágicamente en un accidente. El hijo mayor del piloto del Columbia es ahora un capitán de la infantería de marina con tres hijos. La hija del comandante es una seminarista.
"Es duro perder a tu mamá, no hay dudas. Pienso que Iain fue el más afectado", dijo Clark. "Mi objetivo fue mantenerle vivo. Ese fue el plan. Fue difícil por un tiempo. Había mucha tiniebla para
él y para mí".
La esposa de Clark y otros seis astronautas el comandante Rick Husband, el copiloto William McCool, Kalpana Chawla, Michael Anderson, el doctor David Brown y el israelí Ilan Ramon murieron en los
últimos minutos de su misión de 16 días a bordo del Columbia.
El transbordador, con daños en un ala sufridos durante el lanzamiento, se despedazó en los cielos de Texas cuando se aprestaba a aterrizar en el Centro Espacial Kennedy. La NASA va a recordar a
los tripulantes con un acto público el viernes por la mañana en el centro.
Clark, que tiene 59 años y que dese hace tiempo no trabaja más para la NASA, dijo que se dio a la bebida tras el desastre. Si no fuera por su hijo, duda que habría podido superar el
alcoholismo.
"Él es mejor hijo posible", dijo Clark en una entrevista telefónica desde Houston con la Associated Press. "Se preocupa por la gente. Está comenzando a ganar su confianza, pero no es
engreído".
Iain va a graduarse este año de secundaria en Arizona. Quiere estudiar biología marina en una universidad en Florida.
"Su vida es tan idílica como pudiera desearse, considerando por todo lo que ha pasado", dijo Clark.
vie
01
feb
2013
Fuente: NASA
Utilizando las capacidades únicas del observatorio espacial Herschel de la ESA, los astrónomos han conseguido "pesar" el disco de una estrella, encontrando que aún tiene suficiente masa para formar 50 planetas del tamaño de Júpiter, varios millones de años después de que la mayoría de las demás estrellas hayan dado ya a luz. La estrella en cuestión, ha sido bautizada con el nombre de TW Hydrae.
Los discos protoplanetarios contienen todos los ingredientes en bruto para construir planetas. Están compuestos principalmente por moléculas frías de gas hidrógeno, que es altamente transparente y esencialmente invisible.
"No esperábamos encontrar tanto gas alrededor de una estrella de 10 millones de años de edad", dijo el profesor Edwin Bergin, de la Universidad de Michigan. "Esta estrella tiene mucha más masa de la necesaria para crear nuestro propio Sistema Solar y podría hacer un sistema mucho más exótico con planetas más masivos que Júpiter."
Encontrar este disco tan masivo alrededor de TW Hydrae es inusual en estrellas de su edad porque, en unos pocos millones de años, la mayor parte del material típicamente se incorpora a la
estrella central o a los planetas gigantes, o ha sido barrido por su potente viento estelar. Conocer la masa de un disco de formación planetaria es crucial para entender cómo y cuándo van a tomar
forma planetas alrededor de otras estrellas.
jue
31
ene
2013
Fuente: NASA
La sonda Venus Express de la Agencia Espacial Europea, ESA, ha realizado observaciones únicas de Venus durante un período de reducción de la presión del viento solar, descubriendo que la
ionosfera del planeta se hincha como la cola de un cometa en su lado nocturno. La ionosfera es una región de gas cargado eléctricamente débilmente por encima del cuerpo principal de la atmósfera
de un planeta. Su forma y densidad están parcialmente controlado por el campo magnético interno del planeta.
Para la Tierra, que tiene un campo magnético fuerte, la ionosfera es relativamente estable en un rango de condiciones de viento solar. En comparación, Venus no tiene su propio campo magnético
interno y se basa en cambio en las interacciones con el viento solar para dar forma a su ionosfera. La medida en que esta formación depende de la fuerza del viento solar ha sido controvertido,
pero los nuevos resultados de Venus Express revelan por primera vez el efecto de una presión del viento solar muy baja en la ionosfera de un planeta desmagnetizado.
Las observaciones fueron hechas en agosto de 2010 cuando la nave Stereo-B de la NASA midió una reducción de la densidad del viento solar a 0.1 partículas por centímetro cúbico, alrededor de 50 veces más bajos de los que se observa normalmente, lo que persistió durante aproximadamente 18 horas. Las nuevas observaciones resuelven el debate acerca de cómo la fuerza del viento solar afecta a la forma en que se transporta el plasma ionosférico desde el lado diurno al nocturno de Venus.
Image Credit: ESA
jue
31
ene
2013
¿Le atrae el cielo nocturno? ¿Le gustaría observarlo, a simple vista o con telescopio, pero no sabe por dónde empezar? Este es el libro de astronomía que estaba buscando.
Dicho así, suena a publicidad de la buena. Pero no le falta razón a la editorial. Con sus cien temas diferentes y sus cien ejercicios prácticos, uno bien puede convertirse en un astrónomo experto (o casi).
Observe el cielo a simple vista, con prismáticos, con telescopios, o con cámaras CCD si le apetece. Aprenda a distinguir los planetas de las estrellas, a encontrar la estrella Polar, cómo se apunta y enfoca un telescopio, que telescopio le conviene más, cómo fotografiar una galaxia. Un libro para la gente que empieza a mirar el cielo, pero con el que puede hacer todo el recorrido. Aprenda paso a paso, empezando por lo más básico y acabando con la construcción de un observatorio astronómico.
El libro contiene un CD en el que encontraremos programas de cartas estelares (Stellarium y Cartes du Ciel) y el Catálogo Messier fotografiado por Joanma Bullón y cartas de localización realizadas por José Ramón Torres.
Pero todo el mérito es de Jordi Lopesino, astrónomo amateur que lleva más de veinte años practicando astronomía y escribiendo libros y artículos sobre el cielo.
Sinceramente, yo ya lo he comprado.
Aprender astronomía con 100 ejercicios prácticos.
Jordi Lopesino
Editorial Marcombo
Isbn- 9788426719072
Pvp- 17,40 euros
Enero 2013
mié
30
ene
2013
La editorial Catarata de la mano del CSIC, vuelve a publicar nuevamente en su colección " ¿que sabemos de?", un libro sobre astronomía. En esta ocasión, su autor Manuel de León, profesor de investigación del CSIC y director del Instituto de Ciencias Matemáticas, nos conduce sinuosamente por el mundo geometrico del Universo, porque conocer el universo en el que vivimos es, sin duda, uno de los temas más apasionantes para la humanidad, porque implica preguntas esenciales sobre nuestra propia existencia.
El principal instrumento para conseguir que nuestra imagen del cosmos sea cada vez más objetiva han sido las matemáticas (su lenguaje, según Galileo Galilei), sin las cuales... ¿navegaríamos por un oscuro laberinto?.
Este libro traza la historia de cómo las matemáticas (y en particular, la geometría) nos ha acompañado y han aportado sus logros en la tarea de comprender el espacio en donde vivimos. Una historia que comienza con los primeros mapas de medida de la Tierra; sigue con las teorías egocéntricas y heliocéntricas de Tolomeo y Copérnico, que tratan de explicar el movimiento de los planetas y las estrellas; alcanza su cenit con la teoría de la gravitación desarrollada por Einstein y culmina con la reciente imagen de un universo en expansión surgiendo del Big Bang.
En resumen, todo un paseo histórico y apasionante por la astronomía presente y pasada aderezado con ciencia matemática.
La geometría del universo
Manuel de León Rodríguez
Editorial Catarata. CSIC.
Isbn- 9788483197769
Pvp- 12 euros
Enero 2013
mar
29
ene
2013
Fuente: ESA
Esta nueva imagen de la galaxia de Andrómeda, tomada por el observatorio espacial Herschel de la ESA, nos muestra las regiones de la galaxia en las que se están formando nuevas estrellas con un nivel de detalle sin precedentes.
La galaxia de Andrómeda, también conocida como M31, se encuentra a 2.5 millones de años luz de nuestro planeta, lo que la convierte en la galaxia principal más cercana a la Vía Láctea y en un objetivo ideal para estudiar la formación de las estrellas y la evolución de las galaxias.
Los instrumentos de Herschel, capaces de detectar la luz emitida por la fría mezcla de polvo y gas interestelar en la banda del infrarrojo lejano, estudia las nubes de las que surgirán nuevas estrellas. Esta imagen nos muestra algunas de las nubes más frías de la galaxia – a tan sólo unas décimas de grado por encima del cero absoluto – coloreadas en rojo.
El color azul marca las regiones relativamente más cálidas, como el bulbo galáctico, densamente poblado por estrellas más antiguas.
La galaxia de Andrómeda, con una extensión de 200.000 años luz, presenta una compleja estructura en la que las regiones de formación de estrellas están organizadas a lo largo de brazos en espiral y de al menos cinco anillos concéntricos, intercalados con bandas oscuras sin actividad.
Esta imagen revela que en la galaxia de Andrómeda, hogar de cientos de miles de millones de estrellas, pronto comenzarán a brillar muchas más.
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