WEB HEMISFERIO NORTE.

ESPAÑA.

Película Gravity 6 euros

Efemérides astronómicas del mes

Disfruta en esta columna de las últimas noticias

Esta página web fue creada en octubre del año 2010.

El moderador de la misma no se responsabiliza ni comparte necesariamente los contenidos y opiniones vertidas en los artículos publicados.

Los artículos, fotografias y trabajos nombraran siempre al creador, la fuente o el enlace original, respetando así los derechos de autor.

 

El número de visitas refleja cuantos usuarios han accedido a nuestro portal. Está basado en la dirección IP por lo que usuarios que compartan IP serán considerados como uno. Al menos ha de pasar una hora entre peticiones de un mismo usuario para que se considere una visita nueva.

ULTIMAS NOTICIAS

 LAISLADELAASTRONOMIA. ULTIMAS NOTICIAS.

PINCHA EN LA NOTICIA Y PODRAS LEERLA EN EL CENTRO

DE LA PANTALLA.

2019

2018

2017

2016

2015

2014

2013

Información adicional

Vuelos espaciales y naves espaciales

El proceso del cambio en la indumentaria espacial

Texto:

Gerardo Blanco, Ciencia Popular, New Scientist, Evolution of Nasa Spacesuit, Clarín.com y Luis Alonso.

 

 

El español Emilio Herrera Linares diseñó el primer traje espacial, según se ha revelado en el transcurso del Congreso Histelcon 2010. Los investigadores J. Ignacio Hidalgo y Juan Lanchares, de la Universidad Complutense de Madrid, han revelado que El español Emilio Herrera Linares diseñó en 1935 un globo aerostático capaz de alcanzar 25.000 metros de altitud que estaba equipado con un traje que incluía micrófono, sistema de respiración antivapor, termómetros, barómetros… y varias herramientas para medir y obtener muestras.

 

Los trajes espaciales en la actualidad, están elaborados en distintos tejidos, que pueden formas capas múltiples, ya que proporcionan características particulares. La parte exterior, conocida como prenda térmica micrometeroide (TMG) está compuesta por siete capas. La más exterior está realizada material reflectante de color blanco a base de Gore-Tex y Nomex. Gracias a ello, mucha de la radiación electromagnética dañina irradiada por el Sol, como el ultravioleta, y aísla térmicamente, reflejando la radiación infrarroja, con lo que se mantienen constante la temperatura en su interior. A su vez, este color contrasta con el negro del espacio, con lo que permite la localización del astronauta de una forma sencilla. Además, mantiene la presurización del traje, convirtiendo el conjunto muy rígido, dificultando el moviendo de cada una de las partes.

En su interior, hay varias capas de Kevlar, un polímero que les otorga una protección contra el fuego y los desgarros producidos por el impacto de micro-meteroides, que debido a las enormes velocidades relativas podrían producir cortes o perforaciones con la consiguiente pérdida de presión. En la parte interior se encuentra la prenda de enfriamiento por líquido y de ventilación (LCVG) que consiste en una capa de spandex, más popularmente conocida como Lycra, y tubos flexibles en contacto con el cuerpo, por los que circula agua, evitando las pérdidas de calor por conducción con el exterior, absorbiendo las posibles sudoraciones del astronauta y proporcionando un tacto agradable.

Los trajes espaciales están compuestos por varias piezas que se ajustan unas a otras, siendo algunas confeccionadas a medida para cada astronauta. Las perneras consisten en unos pantalones constituidos por varias partes unidas por articulaciones para mejorar el movimiento, que incluyen las botas, y un anillo ventral ajustable. Los astronautas cuentan con un “calzoncillo” realizado en un material muy absorbente que les proporciona una protección higiénica al absorber eventuales transferencias de orina o defecaciones (las actividades pueden extenderse hasta 8 horas). Con motivo del seguimiento de la salud de los astronautas, llevan un arnés eléctrico EMU, que cuenta con un sistema de comunicaciones y una serie de instrumentos médicos.

Sobre éste se acopla la parte del tronco, un chaleco rígido de fibra de cristal con anillos para conectar los brazos y el casco. A él se conectan, en la parte delantera, el tubo de agua para la refrigeración y los conductos de gases de ventilación y respiración. En su espalda se fija el sistema primario de apoyo vital o mochila, que proporciona el aire, que respira el astronauta, y la presurización del traje, que produce una presión alrededor del cuerpo para que los fluidos corporales siempre estén en estado líquido. También permite al astronauta alcanzar el vehículo espacial en caso de pequeñas roturas o microperforaciones, que le producirían la rotura de tejidos frágiles, como los tímpanos y los vasos, o de capilares, como consecuencia de la inflamación. Además la falta de oxígeno en el cerebro provocaría la inconsciencia del astronauta en menos de 15 segundos. En el interior de este armazón se fija con velcro un depósito de líquido que proporciona bebida al astronauta mediante una boquilla.

Los brazos tienen dos partes unidas por una articulación para proporción mayor movimiento. En la parte inferior se conectan los guantes hechos a medida para cada astronauta, al ser una de las partes más específicas. Los guantes deben proporcionar la máxima maniobralidad al astronauta por lo que suponen una restricción al TMG, con lo que para proteger de las temperaturas extremas poseen unas almohadillas y unos calentadores resistivos de los dedos que están controlados por el astronauta.

Los astronautas se colocan un gorro de teflón y nylón que incluye el sistema de comunicaciones con auriculares y micrófono. Sobre éste se sitúa el casco del traje, que consta de un armazón transparente de policarbonato resistente a impactos, una almohadilla de ventilación y una válvula de purgado. Y a su vez, sobre éste se fija el visor extravehicular, que sirve de atenuador de luz y calor, gracias a un recubrimiento especial que le convierte en un espejo, reflejando las ondas ondas electromagnéticas. También está diseñado para proteger de impactos de micrometeroides y de posibles daños por impactos accidentales. Cuenta con una visera adicional para mayor protección contra resplandores.

Una de las prioridades de los trajes que se están desarrollando en la actualidad es la reducción de peso (el actual tiene una masa de 124 kilogramos), ya que suponen un gran incomodidad, no por el hecho del peso en el espacio, que es nulo (cero G), sino por su voluminosidad, dificultad de manipulación por el elevado número de componentes. Se estima que alrededor del 75% de la energía gastada por un astronauta se pierde en "luchar" contra su propio traje. A su vez, presentan un alto coste, en torno a 10 millones de dólares por unidad.

Una variante de los trajes para trabajar fuera de los vehículos espaciales son los que fueron empleados en los alunizajes a la Luna, que cuentan con zonas protegidas externamente con Kevlar contra la abrasión. Estos trajes, denominados planetarios, se están diseñando en la actualidad incorporando sistemas de movilidad asistidos y sistemas de reducción de peso, ya que a diferencia de los trajes espaciales para cero G, los trajes para la luna o Marte necesitan ser lo más livianos posibles.

 

Gerardo Blanco publicó una evolución de los trajes espaciales al respecto en el año 2009:

 

"NewScientist hizo un repaso de los trajes de los últimos 50 años y algunos potenciales diseños para el futuro. Además, NASA tiene una página dedicada al respecto.

 



 

[1.jpg]

  

  Gordon Cooper, uno de los siete astronautas originales de NASA elegidos en 1959, posa en su traje Mercury.




 

 

Por todo ello, se firmó un contrato con la empresa Oceaneering International para desarrollar, diseñar y fabricar el nuevo traje de los astronautas. Especializada en alta tecnología e ingeniería oceánica, esta empresa tiene una división dedicada a creaciones espaciales: Oceaneering Space Systems.

El primer cambio vendrá por el lado del color. El traje "calabaza", como le dicen al clásico naranja, seguirá la línea de los blancos. La segunda innovación estará vinculada con el peso y la maniobrabilidad. La idea es que la ropa –sistemas de protección para ser rigurosos- sea cada vez más liviana y flexible.

En la actualidad un traje puede llegar a pesar más de 180 kilos. Los que se usaron en la misión del Apollo 11 pesaban 82 y fueron fabricados para durar unos 30 años.

La primera etapa de desarrollo del Constellation Space Suit –así se llama el traje en cuestión- le costará a la NASA 9,6 millones de dólares. Al menos, ese es el monto máximo que está autorizada a gastar Oceaneering en los primeros pasos de este proyecto. Las cláusulas finales del contrato se firmarán el 29 de agosto de este año.

Según la carta de intención firmada hasta el momento, la empresa desarrollará dos prototipos. Uno de ellos para proteger a los astronautas durante sus viajes a la ISS y otro para sus caminatas de exploración en la superficie de la Luna.

Pero para ver a los astronautas desfilar en sus nuevos trajes habrá que esperar. Los tiempos de desarrollo son largos y se podrán ver a partir de 2015 y se calcula que podrían estar operativos en 2020.

 [a1.glenn-mercury.jpg]


El astronauta John Glenn, el primer estadounidense en orbitar la Tierra, con su traje espacial, diseñado para el programa Mercurio (1958-1963).
Los trajes fueron adaptados de los que usaba la marina estadounidense para vuelos de gran altitud y no diseñados para el espacio. Es por eso que se doblaban en las articulaciones, decreciendo el volumen del traje. Eso incrementaba la presión en el resto del traje, haciendo más difícil para los astronautas doblar sus brazos o piernas. Como resultado, los trajes fueron usados como una protección contra pérdidas de presión de emergencia.

 

 

[3.jpg]
Proyecto Gemini

Neil Armstrong en su traje de entrenamiento Gemini G-2C.

 

 

[a2.gemini.jpg]

Gus Grisson (izq.) y John Young, la tripulación de la primera misión Gemini humana, un vuelo orbital de cinco horas, el 23 de marzo de 1965, en sus trajes, unidos a equipos que mantienen la refrigeración de los trajes.
El diseño de trajes evolucionó en el programa Gemini. Para aislar a los astronautas de la baja presión y temperatura extrema del espacio, los trajes tenían capas adicionales


La misión Gemini es recordada por ser la primera en la que se realizó la primera caminata espacial el 3 de junio de 1965.
El traje funcionó en la caminata como la nave personal de Edward White cuando dejó la cápsula Gemini IV.

 

 

[gem9.jpg]

Este diseño fue usado en la misión Gemini 9. Las piernas del traje estaban cubiertas de tejido de fibras de acero, usado para proteger al astronauta del peso de la Unidad de Maniobra del Astronauta (AMU), un sistema de propulsión. Gene Cernan logró una caminata de 2 horas, 9 minutos durante la misión, pero no fue posible probar el AMU.

Proyecto Apolo

 

 

[6.jpg]
El ingeniero Bill Peterson ayuda al piloto de pruebas Bob Smyth con su el arnés de su traje durante una prueba en 1968.
Los trajes Apolo trajeron nuevos desafíos, ya que los astronautas necesitarían protección contra el terreno y temperatura lunar, así como la habilidad de permitir a los astronautas agacharse para recoger rocas lunares.

 

 

Alan Shepard

El comandante Alan Shepard de Apolo 14 durante chequeo de traje antes de su viaje a la superficie lunar en 1971. El astronauta fue el primero en vestir el traje Mercury en el espacio, en el primero vuelo estadounidense en 1961.

 

 

Trajes Apolo

Para el alunizaje de 1969, los trajes Apolo tenían una mochila que proveía de oxígeno para respirar y ventilación del traje por siete horas de caminata lunar. Buzz Aldrin lo viste aquí al explorar la superficie de la Luna en la misión Apolo 11. Los trajes tuvieron una buena performance en las seis misiones que alunizaron, pero el polvo fue una preocupación. Los astronautas reportaron que el abrasivo polvo dañaba sus trajes e infiltraba los sellos.

Transbordador espacial

 Traje de STS-1

El primer vuelo del transbordador, STS-1, despegó el 12 de abril de 1981. Los astronautas John Young y Robert Crippen llevaban en esa ocasión un traje como este, diseño modificado del que usaba la Fuerza Aérea Estadounidense en gran altitud.

traje calabaza
El familiar traje naranja de despegue y entrada que usan las tripulaciones del transbordador, apodado "traje calabaza", por su color.
El traje incluye el casco con equipo de comunicación, paracaídas y arnés, unidad de preservación de vida, guantes, tubos de oxígeno, botas y equipo de supervivencia.

Bruce McCandless
En febrero de 1984, el astronauta Bruce McCandless fue el primero en flotar en el espacio sin conexión al transbordador, un vuelo "inalámbrico", gracias al dispositivo llamado Manned Maneuvering Unit (MMU), es decir, Unidad de Maniobras Humanas o mochila de propulsión.
Las MMU ya no se usan, pero los astronautas utilizan un dispositivo similar en caso de emergencia.

EMU
Los astronautas de NASA ahora usan un traje de dos piezas para las caminatas espaciales llamado Extravehicular Mobility Unit (EMU) o Unidades de Mobilidad Extravehicular. A diferencia de los trajes Apolo, hechos a medida para cada astronauta, el EMU tiene partes intercambiables que pueden ser usadas en distintos rangos de tamaños de cuerpos.
El EMU está presurizado a un tercio de la presión atmosférica, así los astronautas ahora "acampan" en una esclusa de aire de baja presión antes de las caminatas para remover el nitrógeno disuelto en la sangre y tejidos. Moverse muy rápidamente a bajas presiones puede causar que el nitrógeno cree burbujas y obstruya el fluído sanguíneo, lo que puede ser fatal. El traje puede pesar 180 kg y operar unas 8 horas en el espacio. Tienen un tiempo de vida de 30 años.

Trajes rusos
Mike Fincke
El astronauta Mike Fincke luce aquí un traje ruso Orlan al realizar trabajos en la Estación Espacial Internacional en 2004. Él, junto al cosmonauta Gennady Padalka iban a utilizar originalmente trajes estadounidenses pero descubrieron un problema en la unidad de enfriamiento. A diferencia de los EMU de NASA, que tiene secciones separadas para el torso y las piernas, los trajes Orlan tienen una abertura en la parte posterior. Esto permite ponerse y quitarse los trajes rápidamente. El traje pesa casi 110 kg y puede usarse 7 horas en el espacio, diseñado para durar 12 caminatas espaciales.

Guantes
Guantes
Los guantes son posiblemente la parte más importante del traje, desde el punto de vista de los astronautas. Es que, además de usar sus manos para manipular objetos y herramientas, los astronautas usan sus manos para "caminar" durante las Actividades Extra-Vehiculares (EVA). Los guantes están presurizados, lo que dificulta la movilidad de los dedos.
En los anales de la indumentaria espacial figuran este par de guantes Apolo, consistentes en una capa interna con cobertura para los dedos, y una capa externa de tejido, mylar (un aislante) y malla metálica.

Guantes Modernos
En mayo de 2007, el ingeniero Peter Homer de Southwest Harbor, ganó $200,000 cuando su diseño ganó al de NASA en una competencia de la agencia. Su compañía, Flagsuit LLC, junto con Orbital Outfitters trabajan en trajes para vuelos suborbitales turísticos.
Homer indicó que, a diferencia de los guantes actuales, plegados de manera que causa que los dedos se curven como una banana, sus guantes se pliegan en los mismos puntos que los dedos. Eso hace más fácil mover los dedos de los astronautas.

El futuro
Futuros trajes espaciales - Mark III
El prototipo Mark III comenzó su desarrollo a fines de 1980 posee un sistema posterior y cojinetes que permiten a los astronautas arrodillarse y realizar otras tareas.

Biotraje

El "Biotraje" desarrollado por Dava Newman y colegas del MIT usa apretadas capas de material para mantener la presión.
El traje está diseñado con líneas rígidas que no se extienden cuando un astronauta mueve una parte de su cuerpo. Estas líneas proveen una especie de esqueleto pero no restringen los movimientos. Sin embargo, el equipo piensa que llevará varios años de desarrollo antes de que un astronauta pueda usar un traje así en el espacio.
Otros investigadores están desarrollando materiales que algún día puedan generar energía, eliminar gérmenes y "auto repararse", gracias al uso de un gel."

 

 

Por todo ello, se firmó un contrato con la empresa Oceaneering International para desarrollar, diseñar y fabricar el nuevo traje de los astronautas. Especializada en alta tecnología e ingeniería oceánica, esta empresa tiene una división dedicada a creaciones espaciales: Oceaneering Space Systems.

El primer cambio vendrá por el lado del color. El traje "calabaza", como le dicen al clásico naranja, seguirá la línea de los blancos. La segunda innovación estará vinculada con el peso y la maniobrabilidad. La idea es que la ropa –sistemas de protección para ser rigurosos- sea cada vez más liviana y flexible.

En la actualidad un traje puede llegar a pesar más de 180 kilos. Los que se usaron en la misión del Apollo 11 pesaban 82 y fueron fabricados para durar unos 30 años.

La primera etapa de desarrollo del Constellation Space Suit –así se llama el traje en cuestión- le costará a la NASA 9,6 millones de dólares. Al menos, ese es el monto máximo que está autorizada a gastar Oceaneering en los primeros pasos de este proyecto. Las cláusulas finales del contrato se firmarán el 29 de agosto de este año.

Según la carta de intención firmada hasta el momento, la empresa desarrollará dos prototipos. Uno de ellos para proteger a los astronautas durante sus viajes a la ISS y otro para sus caminatas de exploración en la superficie de la Luna.

Pero para ver a los astronautas desfilar en sus nuevos trajes habrá que esperar. Los tiempos de desarrollo son largos y se podrán ver a partir de 2015 y se calcula que podrían estar operativos en 2020.

 

Con trajes de astronauta en pleno desierto

Fuente: Quo.es.

 

Con un sol de justicia reflejando sobre los cascos del traje espacial han pasado aislados un mes en el desierto de Marruecos un equipo del Foro Austríaco del Espacio (OEWF) simulando ser astronautas trabajando en terreno marciano.

bb7e8fbb874be98ea4985de33eed171c

El equipo del MARS2013 está formado cinco voluntarios. Hace escasos días han regresado a casa tras esta original experiencia organizada en el marco del programa de Investigación PolAres. Han elegido Marruecos porque tiene unas características topográficas similares a Marte y por el apoyo técnico prestado por el gobierno marroquí. La Gendarmería Real ha acordonado y vigilado la superficie de 8×8 kilómetros en la que se ha desarrollado el experimento.

El objetivo principal es evaluar la presión psicológica que supone recoger muestras y datos con el sofocante traje, que limita los movimientos a la hora de ejecutar cualquier tarea. Cada día han permanecido una media de tres horas dentro de él y en más de una ocasión han prolongado la situación hasta las 8 horas. También han probado algunas nuevas tecnologías para realizar operaciones en el terreno sobre geología, astrobiología y geofísica.

Para dar más realismo a la situación las supuestas comunicaciones con Tierra han incluido los 26 minutos de retraso que se producirían por la distancia entre Marte y el planeta azul. A continuación todos los datos recogidos se interpretaban en la base en la ciudad austríaca de Innsbruck.

El experimento ha dejado imágenes impresionantes:

Foto: OeWF/ Katja Zanella-Kux

Colocando detectores de gas metano

Foto: OeWF/ Katja Zanella-Kux

Probando una cabaña de emergencia

Foto: OeWF/ Katja Zanella-Kux

Atardecer con el rover MAGMA de la Universidad de Innsbruck

12d9a190a7dc650572cc9a72078ece2c

Con el rover húngaro Puli del Google Lunar X-Prize

427569474bb5a0455be02ad7322d07f8

Tomando muestras para un experimento de geoquímica

2834232362603b4ac9e0bd89b55ca4f0

Con un vehículo para desplazarse y ampliar el terreno de exploración

Foto: OeWF/ Katja Zanella-Kux

Bajo el sol sofocante

54a3af7bf0bd97ae29968d87ced71661

El terreno del desierto marroquí luce un color parecido al de la superficie marciana

09562a59200728c7ddd2ae6c07d3a2b8

De vuelta al campamento

b33a3f6af5761a3f859ad7607424dc5b

Tomando datos con una pequeña estación meteorológica

Todas las fotos son cortesía de Katja Zanella-Kux/OeWF

Cronología de la exploración espacial

Trabajo realizado por El cielo del mes.com

CRONOLOGÍA DE LA EXPLORACIÓN ESPACIAL
Cronología general Misiones tripuladas Misiones no tripuladas  


No se han incluido todas las misiones que se han enviado al espacio, sino aquellas cuyo objetivo era distinto al de la propia órbita terrestre, con dos excepciones, los vuelos tripulados, y las primeras misiones espaciales, dada su importancia y relevancia en el desarrollo de la exploración espacial.


Artículos relacionados

2014

2013

2012

Despega el cohete Ariane (Febrero 2011)

BBC. EFE.

 

El lanzamiento, previsto para el martes, había sido detenido cuatro minutos antes tras encontrarse una falla menor en el sistema de combustible.

El despegue, previsto para las 22.08 GMT, es el número 200 del lanzador europeo Ariane, que, además, transportará la carga útil más pesada puesta en órbita por este cohete, unas 20 toneladas.

Este segundo ATV, llamado "Johannes Kepler" en honor del astrónomo y matemático alemán, tiene diez metros de largo y 4,5 de diámetro, un cilindro del tamaño de un autobús de dos pisos.

El vehículo espacial despegará desde el puerto Espacial Europeo en Kurú y su misión durará tres meses y medio.

A los 60 minutos del despegue el ATV entrará en órbita, a una altitud de unos 260 kilómetros.

Una vez activados los motores y desplegados los paneles solares, éstos se encararán al sol y el ATV activará sus antenas de comunicaciones y comprobará que todo funciona correctamente.

A partir de ese momento, el vehículo se dirigirá a la Estación Espacial Internacional.

A la Estación llevará siete toneladas de carga, entre ellas: alimentos deshidratados para los tres astronautas que ahora se encuentran allí, oxígeno y material para realizar experimentos científicos, entre ellos la simulación de una especie de "mini-Tierra" para estudiar los flujos en el manto terrestre, proyecto de la Universidad de Cottbus (Alemania).

Además, el ATV elevará la ISS entre 30 y 40 kilómetros, para lo que transporta 4,5 toneladas de un gas propelente.

El carguero realizará un vuelo completamente automático, aunque estará monitorizado y controlado siempre desde Toulouse (Francia), en estrecho contacto con los centros de control de Houston y Moscú.

Astrium es el contratista principal del ATV, cuyo coste asciende a 350 millones (incluido despegue y operaciones).

Lidera a 30 empresas, de las que diez son españolas, cuya participación es del 4 por ciento.

"Nos sentimos orgullosos de haber construido el "Johannes Kepler" y de haberlo entregado en el plazo previsto", ha dicho Michael Menking, director de sistemas orbitales y exploración de Astrium.

Este ATV es el sucesor del lanzado con éxito en 2008 "Julio Verne" y tras su lanzamiento están previstos otros tres.

Hasta la fecha, Astrium ha recibido por encargo de la Agencia Espacial Europea (ESA) pedidos por un total de tres unidades más y, según fuentes de esta empresa, todo va de acuerdo al calendario previsto: el ATV-3 "Edoardo Amaldi" se lanzará en 2012, un vehículo que se encuentra en la actualidad en Bremen, donde está siendo sometido a pruebas.

En 2013 despegará el ATV-4 y dos años más tarde el ATV-5, según Astrium, que ya ha presentado una propuesta de contrato con la ESA relativa al ATV-6 y ATV-7.